Todo sobre mi piel

Todo lo necesario para crear una piel impecable.

Correctores
En su justo punto
Seamos sinceros: las ojeras no desaparecen por arte de magia. Generalmente, la única opción posible es recurrir al arte del camuflaje para disimularlas, y para ello, nada como el corrector.

La aplicación perfecta. Que nadie se llame a engaño. Aplicarse bien el corrector lleva tiempo y algo de maña. Un secretillo para que resulte más fácil (y no quede cuarteado) es extender primero una gotita de crema de contorno de ojos, dejarla actuar durante un minuto, y sólo después pasar al corrector. El segundo secreto para un resultado impecable es no extenderlo, sino aplicarlo mediante golpecitos dados con la yema del dedo. La idea es conseguir cobertura, no demasiado transparencia. En tercer lugar, hay que considerar la temperatura del corrector. Si es muy sólido, es preferible calentarlo antes entre las yemas de los dedos para que se deslice mejor. Por cierto, la maquilladora Bobbi Brown asegura que su truco personal es extender una levísima, muy ligera capa de polvos traslúcidos sobre el corrector para mantenerlo y prolongarlo.
* Truco extra: La creadora del colorido Biotherm, Ellis Faas, usa siempre el dedo anular para aplicar el corrector. "No sólo tiene una forma más precisa, sino que además así me aseguro que no hago demasiado fuerza y tiro de esa piel tan delicada".

¿Quién teme al corrector feroz? El argumento más habitual de las enemigas del corrector es que se cuartea y se notan más las arrugas. Si… y no. Generalmente, tendemos a aplicar el corrector por toda la zona de la ojera. ¡Un error! (Comprensible, pero error al fin y al cabo) Se debe extender tan sólo por la zona más oscura de los ojos, es decir, el área del lagrimal. Y no sólo por debajo del ojo, sino en toda la esquina, subiendo también en dirección a la ceja. Su área de actuación debe llegar, como mucho, hasta el primer tercio de la ojera - ¡o menos!
* Truco extra: Para una corrección más ligera, el truco del maquillador Moncho Moreno es usar una base más clara que la del cutis. "Queda más natural", asegura.

Más sobre