Los baños árabes, una tradición milenaria que ha llegado hasta nuestros días

Transportarse a un templo de relajación en plena urbe es una realidad con la creación de estos centros heredados de la cultura islámica

El origen del hammam, o baños árabes, se remonta a la Edad Media, un periodo de la historia que sin duda está lleno de oscurantismo y secretos aún sin desvelar, una época en el que el cuidado corporal y la higiene personal era un tema totalmente secundario, ya que, por ejemplo, las casas no tenían pozos para el suministro de agua, pero no en todo el mundo... La Córdoba musulmana contaba con más de seiscientos baños públicos. Algunos eran todo un lujo, con los muros alicatados, con techos abovedados y estancias separadas por arcos y columnas.

Y es que para el mundo árabe el agua tiene un significado muy importante: sabiduría profunda y pureza; por eso el hammam se convierte en lugar de peregrinación favorito para pasar los momentos de ocio. También eran lugares donde se crearon importantes focos de discusión social. Pero ya en el siglo XV, pierden importancia y se convirtieron en prisiones y hospitales (en época de epidemias).

Actualmente los baños árabes han vuelto a renacer con fuerza gracias a la cultura del spa (salud por agua) y de los múltiples tratamientos heredados de civilizaciones pasadas. Al igual que los árabes tomaron como ejemplo la distribución de las termas romanas, en nuestro tiempo se reproducen exactamente igual que hace diez siglos las tres salas de contraste de temperaturas: la sala fría (frigidarium), la sala templada (tepidarium) y la caliente (caldarium). También hay estancias de masaje que convierten estos centros acuáticos en un verdadero placer para los sentidos y un templo para la relajación.

El ritual comienza con un baño de agua templada, donde el cuerpo no sufre un fuerte cambio de temperatura; para continuar se pasa a la piscina de agua caliente, donde la relajación es total y los músculos se relajan; y para finalizar, un baño de agua fría terminará tonificando los músculos. Este circuito se puede repetir cuantas veces se desee, y también puede intercambiarlo con sesiones de hidroterapia para mejorar el efecto de las aguas. Todo un placer para liberar tensiones y relajar el cuerpo y la mente del estrés de la rutina diaria.

Más información:
El Pequeño Hammam-Baños Árabes (Jaén)
http://www.hammam-andujar.com
Teléfono: 953 513 526

Medina Califal
Baños Arabes (Córdoba)
http://www.hammamspain.com
Teléfono: 957 48 47 46

Medina Mayrit (Madrid)
http://www.medinamayrit.com/
Teléfono de reservas 902 333 334

Hammam. Baños Árabes (Granada)
http://www.hammamspain.com
Teléfono: 958229978

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