Un peinado romántico y natural

Nieves Álvarez apostó por el pelo recogido, en el que llevaba como adorno un pasador de oro blanco y diamantes

El tocado es una de las claves de estilo de cualquier novia, y en el día de su boda con el fotógrafo Marco Severini, Nieves Álvarez quiso que el peinado reflejara su personalidad. Al celebrarse en Bali, un lugar tropical, la modelo buscaba un look muy informal y a la vez romántico, acorde con su vestido de novia de Emanuel Ungaro.

Nieves apostó por el pelo recogido, en el que llevaba como adorno un pasador de oro blanco y diamantes de la firma Carrera y Carrera, formando pequeñas hojitas de ginko, un milenario árbol japonés, poniendo una nueva nota éxotica en su imagen.

Para conseguir este ‘look’, contó con la colaboración de la peluquera Beatriz Matallana, que afirmó que sólo usó los productos "y las manos, sin secador, para conseguir ese efecto natural buscado". Para empezar, Beatriz marcó el pelo de Nieves Álvarez con dos tipos de espuma: una para ganar cuerpo, y otra para marcar mejor las ondas. Separó el pelo en mechones que enrolló en anillas gordas en vez de rulos, usando pinzas para sujetar estas anillas. Lo dejó reposar varios minutos para que secara, lo soltó, y, sin peinar, definió cada uno de los rizos, marcando así cada bucle por separado.

Con el pelo así preparado, Beatriz Matallana realizó un recogido informal y sencillo, ondulado en la nuca y fijado con horquillas invisibles. Su imagen se completó con un maquillaje muy sencillo, que se limitaba a resaltar la indudable belleza de la feliz novia, y que conjugaba a la perfección con el aire natural del peinado. Y el resultado, como se puede comprobar fue una Nieves Álvarez hermosísima. Una vez más.

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