Reconocido perfeccionista, maestro de la pureza de líneas, conocedor de la importancia de la sutilidad y de la exquisitez del detalle, no hacen falta exposiciones en los museos Guggenheim para reconocer la importancia de Giorgio Armani en la historia de la moda. Explorador incansable, el creador italiano se ha lanzado a una nueva aventura: el lanzamiento de su línea de maquillaje.

El packaging o envase es puro Armani: formas sobrias encuadradas en unas líneas de diseño fluidas, de aspecto casi orgánico, que no sólo buscan ser funcionales, sino apelar también al tacto (su superficie es lisa, casi acariciante), a la vista (su color negro caviar es una ingeniosa combinación de opacidad y transparencia) e incluso al oído, con cierres de suave clic, casi tan delicados como las puertas de los coches de lujo.

Para crear su colección de colorido, Armani contó con la colaboración de la célebre maquilladora británica Pat McGrath, conocida por sus a menudo atrevidos y extravagantes trabajos con las estrellas más deslumbrantes del pop y el rock. Esta alianza, que en principio pudiera parecer paradójica, es muy acorde con la pasión de Armani por los nuevos ídolos de la música, pues no por nada viste a artistas tan conocidos como Ricky Martín, Joaquín Cortés, Laura Pausini o Lauryn Hill.

En contra de lo que pudiera esperarse en un primer momento, la colección de 132 referencias no está compuesta sólo por tonos neutrales, sino que en ella no faltan colores más atrevidos, pero siempre con un toque sofisticado. Los acabados oscilan entre el satinado y el mate, evitando el exceso de brillo tanto como los tonos demasiado apagados. La filosofía de Armani fue crear una línea favorecedora, hecha para mujeres que no quieren parecer jovencitas, sino que son conscientes del seductor poder de la belleza y desean realzar su estilo sin disfrazarse.

Destacan por derecho propio las bases de maquillaje, que se extienden con facilidad y dejan un aspecto muy natural, así como las barras de labios cremosas, extraordinariamente acariciantes. Sin duda, el producto estrella es su Fluido Ligero en color rojo, una base en un carmesí bronce muy profundo que da calidez y aire de sol a todos los rostros. Se puede aplicar mezclado con el maquillaje habitual, para así darle más profundidad; solo, para bañar la tez de un suave bronceado, o en pequeños golpes en lo alto de las mejillas, a modo de colorete.

Fiel a su carácter exclusivo, estos productos se lanzarán inicialmente tan sólo en el Centro de El Corte Inglés de Castellana en Madrid a partir del 30 de abril.

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