"Camarero: ¿me pone una fragancia, por favor?"

¿Le gustaría crear su propia eau de parfum, aquella que mejor se adapte a su cuerpo, personalidad y estado de ánimo? Ahora ya puede hacerlo: entre en el Bar de los aromas.

Roma ya tiene su propio taller de perfumes destinado al público final. Un local, donde uno mismo puede fabricar su propia fragancia, con el toque original de que los olores se sirven en copa. Un filtro de papel que rodea la pared interior de la misma se impregna con las notas de la sinfonía aromática que usted decida mezclar. Una alquimia con la que no siempre se consigue el efecto previsto pero, no se preocupe, puede realizar tantas combinaciones como desee, porque es gratis.

Si la creatividad no es lo suyo, puede optar por la degustación de la fragancia que el peculiar camarero perfumista le ofrezca. El misterio está asegurado porque el metreno le revelará los ingredientes de este cocktail hasta que usted lo haya "catado". Será guiado para encontrar las esencias que mejor se adapten a su fisonomía y personalidad, aquellas que despierten sus sentidos con mayor intensidad, etc.

En la barra del Bar à Parfum, podrá inhalar todo tipo de creaciones. Por todos es sabido que hay perfumes para ponerse, para sentir en los demás, para ambientes o incluso para curar estados de ánimo: relajar, drenar; sólo es cuestión de saber lo que se busca. Tanto tiempo de olisqueo puede dejar su sentido del olfato atontado, así que los camareros le ofrecerán inhalar el aroma de granos de café que depuren su nariz, para poder así continuar con el viaje aromático.

Pero no crea que ha de irse tan lejos para crear su propia fragancia, esa que se adapte a usted como anillo al dedo. En Madrid ya existe una propuesta similar: la Barfumería. Ahora ya sólo es cuestión de decidirse a experimentar con el olfato.

La dirección de este peculiar bar romano es: Vía di Ripetta, 34.

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