Myrurgia recoge en una exposición la huella del arte en sus creaciones

Una exposición en Barcelona incluye piezas, frascos, estuches y carteles de la firma desde 1916 a 1936

¿Le apetece sumergirse en la historia de una de las firmas decanas de la cosmética en España? Pues tiene una buena oportunidad en la exposición ‘Myrurgia, Belleza y Glamour, 1916-1936’, que tiene lugar en el Museo Nacional d’Art de Cataluña, en Barcelona. Allí se reúnen unas 200 obras procedentes del fondo artístico de la fábrica de esta firma cosmética española, de colecciones particulares y también del MNAC.

Para entender el porqué de esta exposición, hay que partir de que el creador de la firma, Esteve Monegal Prat, era un escultor fiel al ideario novecentista, que concedió al arte un papel fundamental en la construcción de la sociedad y, por qué no, de su propia marca. Por ello, desde su fundación en 1916, dejó que la tradición artística entrara hasta el último rincón de sus talleres, iniciando una fascinante historia de la perfumería moderna que hermanaba a la perfección el mundo del arte con la industria de la perfumería. Una curiosidad: él mismo creó la figura femenina Dona que es pentina (Mujer que se peina), realizada en 1914, que se encuentra en la sede de la firma y que sigue siendo, ya en el siglo XXI, el logotipo de la empresa.

Así, la exposición monográfica incluye piezas, frascos, estuches y carteles de este periodo lleno de esplendor de la Barcelona novecentista previo a la Guerra Civil. La selección de las obras se ha realizado de acuerdo con la relevancia del diseño, los valores plásticos de frascos, estuches y la publicidad de los productos más carismáticos, que reflejan el espíritu de la época y una evolución estética que va desde las raíces clásicas de Myrurgia (representadas por las primeras creaciones de 1916, dentro del más puro estilo novecentista) hasta las producciones influidas por el art decó y las vanguardias. La muestra también se detiene en la fascinación por Oriente, con productos influenciados por los Ballets Rusos, otros marcados por una clara influencia del tipismo español (con creaciones de inspiración castiza, como Suspiro de Granada, Embrujo de Sevilla y, muy especialmente, Maja), y, por último, la zona dedicada a Ramon Batlles, ‘el ojo del glamour’, que incluye un interesante estudio de las fotografías artísticas y publicitarias.

Se trata de una atractiva muestra para los amantes de una firma que estuvo, no hay duda, muy marcada por la influencia del arte. Y, para celebrar un acontecimiento como éste, la firma catalana ha realizado una edición limitada de uno de sus emblemas, la Colonia al extracto Maderas de Oriente, manteniendo la misma presentación y composición de 1929. Si le parece una buena idea, tiene tiempo hasta el 15 de febrero de 2004, fecha en la que se clausurará la muestra.

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