Flores, perfumes y famosos

Robert Isabell, decorador floral de las fiestas de las famosas, posee también su propia línea de cosméticos que hace furor entre la jet-set

Su mundo son las flores: con ellas ha adornado algunos de los actos sociales más importantes de la Gran Manzana. Robert Isabell fue, por ejemplo, el creador de los adornos florales del enlace de Caroline Kennedy y se ha encargado de vestir con delicados detalles naturales las fiestas de cumpleaños y de boda de muchos famosos, entre ellos Madonna o Marie Chantal Miller, con quien trabaja a menudo. Incluso transformó un sencillo muelle de Manhhattan en un palacio imperial chino, envolviéndolo en satén. Dicen de él que es uno de los mejores decoradores florales del mundo y que sus ideas se convierten en tendencia casi al momento.

No es extraño que muchas personas de la alta sociedad recurran a él cuando quieren que su fiesta o su acto se convierta en todo un éxito y es que es capaz de hacer maravillas trabajando con la ornamentación floral: enredaderas de árboles frutales que trepan por las paredes, jardines circulares con flores de primavera...

Creador de aromas.
El negocio era perfecto: exquisitas ornamentaciones para exquisitos clientes. Pero quería buscar la manera de trasladar esa elegancia olfativa a las casas o, por qué no, a las personas; y, ¿qué mejor manera de hacerlo que creando velas perfumadas e incluso perfumes? Sus famosas y selectas incondicionales tal vez le convencieron para embarcarse en este nuevo proyecto: llevar el mágico y colorido universo de las flores al mundo de la belleza. Así, este artista, después de muchos años de pruebas, decidió adentrarse en 1996 en el mundo de la cosmética, lanzando una línea de perfumes basados en las esencias florales. Cada una de ellas está creada mediante el uso de cientos de raras, exóticas y delicadas flores, que Isabell recoge por todos los rincones del planeta.

Este perfumista busca el preciso momento en el que cada flor desprende el máximo de su aroma, aprovechando toda la pureza y la intensidad de éste. El resultado son deliciosos perfumes florales, muy femeninos, entre los que se encuentran Isabell Savanna; Isabell Mandarin, (un aroma romántico que hace hincapié en las notas cítricas de este ingrediente); Isabell Ceilon, (cuya base son sensuales y exóticas flores); o Isabell Calla, una refinada fragancia oriental. Los perfumes están presentados en sobrios frascos de cristal cilíndricos. Y es que lo que importa es el contenido.

Robert Isabell no se queda ahí, y ha completado la gama con una línea de productos para el baño, que han sido premiados en numerosas ocasiones por importantes revistas estadounidenses, y con deliciosas velas perfumadas.

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