¿Sabes cómo practicar fitness en la oficina?

Por Estefanía Arnaldo

by hola.com

Si eres una mujer trabajadora, te darás cuenta de que no hay tiempo para todo, por eso hay que tratar de optimizar cada minuto de tu día, tanto en el gimnasio como en la oficina.
No, no vamos a pedirte que a media mañana te pongas un video de Jane Fonda en youtube y te calces las mallas en medio de la oficina. Siempre hemos dicho que el momento del entrenamiento es sagrado, y debes dedicarte en exclusiva a entrenar, así que mejor déjalo para el gimnasio y evita problemas con tu jefa.
No obstante, hay ciertos comportamientos en el trabajo que pueden ayudarte a sacar mayor rendimiento de tus jornadas de entrenamiento.

• Intenta levantarte de la silla al menos cada 30 minutos. Un paseo de unos pocos metros puede ayudarte a activar la circulación de las piernas, y por tanto su recuperación de tu entrenamiento del día anterior. Un paseíto te servirá para rendir más en el gimnasio.

• Una ergonomía favorable. ¿De qué sirve que vayas tres veces a la semana a pilates a mejorar tu postura, si luego tu puesto de trabajo no cumple las medidas apropiadas para que trabajes con una buena postura?

• Busca un gimnasio cerca. Tener el gimnasio cerca del trabajo es una buena manera de escaparse a la hora de las comidas para, en lugar de pedir el menú en la cafetería, ir a hacerte una clase de tu actividad favorita. Evitarás las comilonas del bar o la cafetería, y podrás reservarte esos excesos para tus comidas libres cuando de verdad estés con tu gente.

Evita tener comida en la oficina. En los momentos de estrés es cuando damos rienda suelta y lo neutralizamos a base de galletitas o cualquier chuchería que encontremos por los cajones o el bolso. Una buena botella de agua puede hacerte el mismo efecto, pero sin tener que preocuparte por las calorías de más.

Búscate una aliada. Pero si es posible solo una o dos y que sean buenas aliadas. No cometas el error de apuntarte con toda la oficina al gimnasio, porque luego, a la hora de ir es más probable que os quedéis en el bar de la esquina tomando cañas, porque siempre está el típico embaucador.

Piensa que entre la oficina y los descansos te ocupan la mayor parte de las horas que pasas despierta, así que mejor organízate para que sean unas horas saludables, de lo contrario es muy difícil que recuperes.

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