Dormir el número exacto de horas y otros trucos fáciles que te ayudan a perder peso según la ciencia

Si quieres adelgazar antes de primavera, prueba hoy mismo estos hábitos aprobados por los expertos

Apenas quedan unas semanas para estrenar la primavera, época de bodas, bautizos y comuniones por excelencia. ¿Quieres perder peso antes de que llegue? No es raro haber cogido unos kilos de más durante el invierno, de hecho, está demostrado que suele engordarse más que en las estaciones cálidas. Y si tu plan de gimnasio y dieta no está funcionando tan rápido como esperabas, quizá deberías probar algunos trucos fáciles que la ciencia ha comprobado que funcionan. Por ejemplo, dormir 8 horas cada noche; tan sencillo como suena. Te explicamos este y otros buenos hábitos para mantener la báscula a raya. Toma nota.

Dormir entre 7 y 9 horas

En una entrevista con Popsugar, la doctora Rizwana Sultana, profesora asistente de cuidados críticos pulmonares y medicina del sueño de la Universidad de Texas, reveló el número de horas de sueño que necesitas dormir cada noche si estás tratando de perder peso. Y la respuesta es entre siete y nueve horas por noche. Se confirma así que el sueño es vital para equilibrar dos hormonas que intervienen en la sensación de hambre: la leptina y la grelina. La primera es producida por los adipocitos o células grasas y su liberación a la sangre indica que estos tienen un depósito suficiente de grasa y, por lo tanto, actúa como un inhibidor del hambre. La segunda, la grelina, es producida por el estómago cuando está vacío y su liberación estimula la sensación de hambre.  Se ha demostrado que dormir poco baja los niveles de leptina y aumenta los niveles de grelina. Así, existen numerosos estudios que demuestran que aquellos que duermen menos de 5 horas cada noche, con el tiempo ganan más peso que aquellos que duermen más de siete horas.

Se engorda más en los meses de frío

Hacemos más planes en casa, al calor del hogar, y en muchas ocasiones implican aumentar la ingesta calórica. Pero, además, la tendencia a ganar kilos en invierno parece tener además una explicación médica. Así, un estudio dirigido por el Dr. Peter Light, profesor de Farmacología de la Universidad de Alberta (Canadá), demuestra que la piel no almacena tanta grasa cuando la luz azul (solar) penetra en ella y en las células de grasa que están debajo. A la espera de más investigaciones que lo corroboren, los autores del estudio creen que la luz azul podría decirle al cuerpo cómo almacenar grasa. Durante el invierno, cuando la luz del día es corta, el organismo está programado para almacenar grasa; con más luz solar en verano, el organismo la quema nuevamente.

Antes de dormir, dos vasos de agua

Paula Rosso, nutricionista del Centro Médico Lajo Plaza, explica que incluir la costumbre de tomar dos vasos de agua antes de ir a dormir puede ayudarnos en nuestro objetivo de adelgazar. “Según un estudio de la Sociedad Americana de Química, este gesto previene la obesidad y aumenta la pérdida de peso”, apunta.

La importancia de la vajilla

Magda Pérez, coach nutricional de Carmen Navarro, nos habla de algo que puede sorprenderte: mejor si tu vajilla es de color azul. "Este color parece limitar nuestro apetito. Los estudios realizados aseguran que hace que la comida sea menos apetecible y, por lo tanto, nos ayuda a controlar nuestra ansiedad. Hasta han diseñado unas gafas que nos hacen verlo todo de color azul para aumentar esta sensación de alimentos poco atractivos. Pero seamos sensatos, la mejor manera de mantener tu peso a raya es aplicar la lógica del equilibrio”, resume la experta de los centros Carmen Navarro.

Un poco de sol

Según nos cuenta la experta Paula Rosso “el déficit de vitamina D está relacionado con el sobrepeso y con la acumulación de grasa en la zona del abdomen. La vitamina D es liposoluble, es decir, se acumula en grasa y hay estudios que demuestran que la acción de esta vitamina junto con el calcio estimula en el adipocito la utilización de grasa como fuente de energía. Bastan 20 minutos de exposición moderada sol al día".

Comer emocionalmente

Parece un hecho probado que cuando las personas tienen dificultades para gestionar sus emociones, suelen comer de forma excesiva. Un estudio científico ha investigado la relación directa entre el incremento del Índice de Masa Corporal (IMC) y “comer emocionalmente”. Así, según el trabajo realizado por científicos del Departamento de Psicología de la Universidad de
Swansea en Gales (Reino Unido) y publicado en la revista Appetite, la alexitimia (incapacidad para identificar las propias emociones), que deriva en la necesidad de “comer emocionalmente”, tiene un papel fundamental en el aumento del IMC. 

Antes de irse a la cama

Paula Rosso nos cuenta que un estudio dice que tomar 150 calorías en forma de proteína 30 minutos antes de irse a la cama, estimula el metabolismo y aumenta la masa muscular. “Tiene su lógica – siempre y cuando esa proteína sea magra y se tome sola-, nos da un aporte de aminoácidos que puede servir para construir masa muscular”, apunta.

La importancia de incorporar determinados nutrientes

Tal y como nos explica Magda Pérez, coach nutricional de Carmen Navarro,  “la ciencia, una vez más, nos arroja luz a la hora de entender por qué algunos hábitos nos ayudan a mantener nuestro peso a raya. Y uno de los más demostrados tiene que ver con incorporar determinados nutrientes que pueden ayudarnos en esta tarea”. ¿Cuáles son? " El consumo de proteínas aumenta la sensación de saciedad y mantiene nuestro metabolismo activo durante tiempo. Muy útil aplicar este consejo a la hora del aperitivo. Además, si tomas alimentos que contienen Omega 3 conseguimos sustituir las grasas saturadas por instauradas y se mantiene el peso bajo control más fácilmente", cuenta.  Y también hace referencia a un dicho popular: "Desayuna como un rey es algo más que una frase hecha. Es cierto que es el mejor momento para aportar la energía que necesita tu organismo. No olvides incorporar proteína y evitarás así tener hambre antes de tiempo". Por último, la experta en nutrición recomienda incorporar "chile para estimular el metabolismo y controlar los impulsos irrefrenables del picoteo insano. Hay estudios que afirman que ayuda a nuestro organismo a la oxidación de las grasas, y, por lo tanto, a transformarlas en energía".

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