Las 10 frutas que más hidratan tu piel también te ayudan a adelgazar

Y no solo eso: ¿Sabías que algunas frutas pueden proteger tu piel del sol? Apunta el 'top ten' de aquellas que debes incluir en tu cesta de la compra si estás en plena operación bikini

Es una de las grandes aliadas de tu figura, pero no solo de ella... también de tu piel. La fruta debería tener un lugar privilegiado en tu cesta de la compra y más ahora que estás  en plena operación bikini. Hemos hecho un recorrido por las frutas que te ayudan en tu batalla con la báscula, pero también le 'echan un cable' a tu piel.

Fuente inagotable de antioxidantes, vitaminas, minerales, agua... sus propiedades beneficiosas para nuestra salud están más que demostradas. Pero, además, algunas de ellas nos pueden echar una mano a la hora de depurar nuestro organismo, mejorar las digestiones o evitar la temida retención de líquidos.

Aunque encontramos beneficios en casi todas las frutas, la doctora Marta Gámez, directora técnica del Grupo NC Salud, nos explica que algunas son especialmente pobres en azúcares y calorías y ricas en agua, por lo que podemos destacar (por cada 100g de fruta):

Frutas más ricas en agua, de mayor a menor:

-Sandía: 94.6% agua

-Melón: 92.4% agua

-Fresa: 89.6% agua

-Papaya: 89.4% agua

-Melocotón: 89 % agua

Como el grupo de las frutas en general es rico en agua, consumir frutas también contribuye a la hidratación diaria de nuestro organismo. Las frutas citadas son de las más ricas en agua, por lo que nos hidratan más (a nivel sistémico, en todo el organismo, y por tanto también a nivel dérmico). Por ejemplo, tomar 2-3 de tajadas grandes de sandía o melón pueden ser equivalentes a beber un vaso de agua.

Frutas con menos calorías, de menor a mayor (por cada 100g de fruta):

-Pomelo: 26 Kcal

-Grosella roja: 27 Kcal

-Melón: 27 Kcal

-Arándano: 33 Kcal

-Papaya: 33 kcal

-Fresa: 36 Kcal

-Frambuesa: 38 Kcal

 

Un buen antídoto contra la celulitis

"Todas las frutas favorecen la eliminación de la orina de sustancias de desecho que circulan por la sangre. De esta forma, disminuyen las impurezas que tienden a acumularse en la piel. Además, algunas de ellas proporcionan abundante vitamina A en forma de betacarotenos y otros carotenoides, que favorecen el buen estado de la piel: mango, albaricoque, papaya, naranja y otras frutas amarillas", apunta la doctora Mar Mira, de la Clínica Mira+Cueto, quien nos explica que la fruta en general es un buen antídoto para la celulitis y favorece la pérdida de peso por su bajo contenido calórico, sus propiedades diuréticas y detoxificantes, su contenido en fibra y efecto saciante. Además apenas aportan grasas. Debido a su alto contenido en vitaminas del grupo B, sus azúcares se queman fácilmente y no se transforman en grasa, como ocurre con los productos de bollería refinada. Favorece la eliminación de los desechos tóxicos y del agua que se acumula normalmente debajo de la piel. Podemos poner un ejemplo: una manzana grande (de unos 200 gr) aporta unas 120 Kcal, las mismas que un donut, en cambio, sacia más, no aporta grasa y engorda mucho menos. La doctora nos resume, además, las 10 frutas -o grupos- que le van mejor a tu figura y a tu piel.

Buenas aliadas de tu figura y de tu piel

-Sandía y melón. Ricas en fibra y agua, por lo que tienen efecto saciante y diurético. Eliminan toxinas y mejoran procesos como la celulitis y el acné. Son una buena opción en épocas de calor por su elevado contenido en agua y poder de hidratación a nivel corporal y de la piel. Son, además, ricas en Vitaminas A y C.

-Cítricos. Aunque luego hablaremos uno a uno, en general, este grupo, y en especial el kiwi, tienen mucha vitamina C, por lo que es un buen antioxidante, y también tiene propiedades laxantes y diuréticas. Es mejor tomar los cítricos enteros que en zumo, pero en caso de licuarlos, conviene tomarlos recién hechos para que mantengan las propiedades de las vitaminas.

-Piña y papaya. Por su contenido en enzimas, que facilitan la digestión de las proteínas, mejoran los procesos digestivos. También tienen propiedades antiinflamatorias y diuréticas que favorecen la eliminación de líquidos y toxinas. Deben tomarse al natural, nunca en almíbar. La piña contiene mucha bromelina, que tiene efecto antiinflamatorio y mejora diversos síntomas digestivos.

La papaya tiene propiedades astringentes, disminuye el acné. Rica en nutrientes, vitamina C, betacaroteno y otros aminoácidos que proporcionan una regeneración celular. Contiene papaína, que es una enzima proteolítica que ayuda a la buena digestión. Tiene, además, propiedades antiinflamatorias y mejora curación de heridas y quemaduras.

-Pomelo. Contiene vitaminas, antioxidantes y flavonoides que mejoran la piel, además, contiene licopeno, que es un potente antioxidante. Tiene un bajo aporte calórico, por lo que está muy indicado en las dietas.

-Naranja. Muy rica en vitamina C, que revitaliza la piel apagada. Es antioxidante, por lo que retrasa el envejecimiento cutáneo, y favorece la síntesis de colágeno dando como resultado una piel más tersa y elástica.

-Mango. Contiene vitamina A y Betacarotenos, muy importantes para la piel. Los carotenoides son pigmentos vegetales de color amarillo o anaranjado, que se transforman en vitamina A en el organismo. La vitamina A es esencial para el mantenimiento de los tejidos epiteliales como la piel y las mucosas. Los carotenoides son potentes antioxidantes que neutralizan los radicales libres oxidativos que son moléculas responsables del envejecimiento de la piel. El consumo de mango contribuye al buen estado de la piel. Protege de daños que el sol ocasiona en nuestra piel. Está comprobado que la carencia de vitamina A produce sequedad y descamación de la piel, por lo que el mango contribuye a su hidratación y tersura. Su consumo se recomienda en caso de eccemas, dermatosis (degeneración de la piel), piel seca, y como prevención del envejecimiento precoz de la piel .

-Kiwi. Ya hablábamos de él al mencionar los cítricos, pero merece un apartado especial porque es una fruta muy rica en vitamina C, también B y E. Destacan también sus propiedades astringentes, indicado en pieles acneicas. Hay que destacar su bajo contenido calórico. Indicado para combatir el estreñimiento.

-Fresas y frutos rojos. Fresas, arándanos, frambuesas, cerezas, moras, ciruelas. Por su contenido en agua y potasio son diuréticas, por su fibra son laxantes y por su alto contenido en vitamina C y hierro tienen un efecto antioxidante. Crudas es como mejor mantienen estas propiedades. Protegen la piel frente a los radicales libres. Tienen mucha fibra, vitaminas y antioxidantes, lo que contribuye a prevenir el proceso oxidativo de la piel mejorando su calidad, de esta forma tendremos una piel más radiante.

Tal y como nos explica la doctora Olga Hernández, Licenciada en Medicina y Cirugía, Especialista en Medicina Estética y Antienvejecimiento, y experta en Nutrición y Micronutrición de la Clínica Tufet en Barcelona, al hablar de pérdida de peso y de propiedades hidratantes, hay que hacer una mención especial a las frutas rojas. Contienen sustancias importantes para nuestra salud y tenemos que ver el momento de consumirlas. Aportan muchos betacarotenos, protectores de la piel de los rayos solares, evitando la formación de manchas, son precursores de de la vitamina A, sin olvidar que son antioxidantes. Eso sí, mejor comerlas frescas y crudas. Por ejemplo: arándanos rojos o negros, moras de zarza, grosellas negras, frambuesas y fresas. Nuestros frutos rojos tienen muy buenas vitaminas, oligoelementos antioxidantes, polifenoles y otros, que nos protegen de numerosas patologías, eficaces en la prevención de enfermedades cardiosaludables, las ateromatosis y accidentes cerebrovasculares, pueden hacer descender la tensión arterial y aumentar el HDL o buen colesterol, proteger contra la diabetes II, mejorar los problemas de la vista y de la piel. 50 gr de grosella o 100 de fresas aportan el doble de nuestras necesidades diarias de vitamina C y refuerzan considerablemente el sistema inmunológico.

Los arándanos rojos tienen gran poder antimicrobiano y se utilizan para combatir las infecciones urinarias como la cistitis. Contienen fibra, vitamina C, compuestos fenólicos y ácido málico y cítrico, entre otros, que le dan propiedades bactericidas, diuréticas y protegen los vasos sanguíneos y capilares. No hay que olvidar que el zumo de arándanos no garantiza la curación y es interesante después del tratamiento médico y en la prevención.

Las moras son bayas que se encuentran en los caminos, sobre los zarzales, aunque cada día es más común su cultivo. Tienen fibra (pectina), vitamina C, E y ácido fólico, así como flavonoides como el resveratrol, magnesio y potasio.

Las frambuesas contienen muchos antioxidantes buenos para las arterias. Los flavonoides tienen valor antioxidante, y son buenas por su ácido salicílico, que ayuda como la aspirina.

Sandía, melón... si son de temporada ¡mejor!

"Incorporar a nuestra dieta diaria los alimentos de temporada más adecuados a cada época del año es la mejor forma de garantizar que nuestro organismo reciba regularmente los saludables componentes que aportan unos productos que, justo en esos momentos, se encuentran en sus mejores condiciones de frescura, además de contribuir al mantenimiento de una agricultura sostenible y a la protección del medio ambiente. Por otro lado, todas las frutas, y más las de esta temporada, son hidratantes. Entre las de menor carga glucémica, es decir, las que menos engordan, tenemos los fresones y fresas, la sandía, el melón", nos explica la Dra. Olga Hernández, Licenciada en Medicina y Cirugía, Especialista en Medicina Estética y Antienvejecimiento, y experta en Nutrición y Micronutrición de la Clínica Tufet en Barcelona.

 

Cosméticos y fruta, un dúo ganador

Las frutas tienen también su protagonismo en algunos de los cosméticos que usas a diario, especialmente en aquellos que luchan contra el envejecimiento prematuro de la piel. Cuentan con extractos e ingredientes de todo tipo de frutas, de temporada y de todo el año, cuyas vitaminas son su bien más preciado. Las más comunes son "la vitamina C y la E, que son buenas para la piel por su efecto antioxidante, fotoprotector, clarificante y protector de membranas celulares", nos explicaba la doctora Mar Mira. La vitamina A, que también está en ciertas frutas, es el retinol y "es el único principio activo que tiene más estudios científicos antiarrugas, que regenera y mejora la calidad de la piel", asegura. Eso sí, estos ingredientes no son siempre efectivos. "Si estos ingredientes salen directamente de la fruta, pero no están liposomados, la absorción es menor. Tiene que pasar por laboratorio para que la efectividad sea óptima", aclara la doctora.

Comer una manzana al día ¿te ayuda a proteger tu piel del sol?

Un ejemplo que quizá desconoces es la manzana como aliada de nuestra piel frente a las radiaciones solares, tal y como nos confirman en Manzanas Val Venosta, basándose en las conclusiones de un equipo de investigadores alemanes que realizó un estudio en humanos para comprobar cómo afectaba de la ingesta de caroteno en la prevención del eritema producido por rayos ultravioletas. Tras ocho semanas descubrieron que los individuos que tomaron caroteno presentaban una irritación significativamente menor en la piel tras ser expuestos de manera controlada a rayos ultravioleta. Este efecto era mayor cuando, además de carotenos, habían tomado de manera regular vitamina E. Las conclusiones de su investigación, publicadas en la revista American Journal Clinical Nutrition, afirmaban que estos antioxidantes contribuían a disminuir la sensibilidad frente a este tipo de radiaciones.

Hay quien afirma que comer una manzana al día equivale a utilizar un protector solar factor 3. Y muchas casas cosméticas utilizan componentes de esta fruta, como la phloretina o sus células madre, en tratamientos antioxidantes y cremas con protección frente a los rayos ultravioleta. Sin embargo, nuestra alimentación no puede ser un sustituto de los protectores solares. Las manzanas sí pueden actuar como refuerzo, aportando vitamina E, C y del grupo B, además de caroteno y betacaroteno (las de variedad roja), un activador de la melanina que facilita el bronceado al tiempo que protege nuestra piel. Esta fruta también contiene flavonoides y quercitina. Todos estos componentes, con grandes propiedades antioxidantes, actúan neutralizando a los radicales libres, reduciendo o incluso evitando parte de los daños que provocan en el organismo. Y se presentan en mayor concentración en su piel, de manera que se recomienda lavar bien las piezas y comerlas sin pelar.

A esto hay que sumar que el 85% de la manzana es agua, por lo que ayuda hidratar el organismo, y que resulta altamente saciante gracias a su aporte en pectina, una fibra soluble. Además, es muy popular por su bajo contenido calórico (solo 53 kcal por cada 100 gramos).

 

Mascarillas de frutas, pros y contras

Existe evidencia científica sobre los efectos de las frutas aplicadas a nivel tópico como mascarillas y sus beneficios no sólo en términos de hidratación sino mejora de la textura de la piel, regulación de la producción de sebo, etc. Por ejemplo, si aplicamos higo aplicado de manera tópica se ha observado una reducción de la pérdida de agua trans-epidérmica y mejora del factor de hidratación de la piel, entre otros efectos, tal y como nos explica Marta Gámez, directora técnica del Grupo NC Salud. También el aguacate aplicado en forma de mascarilla puede ofrecer beneficios para la piel como hidratante así como por su contenido en vitamina E (antioxidante).

De todos modos, la doctora insisite es que las mascarillas caseras no siempre son útiles, o al menos no para todo el mundo. Las frutas pueden contener más o menos cantidad de principios activos según su tipo de cultivo, procedencia, grado de maduración, etc. Eso quiere decir que según todos estos parámetros su grado de eficacia puede variar de una aplicación a otra. Por otro lado, la fruta como tal aplicada no solo contiene los activos beneficiosos para la piel sino una compleja matriz de sustancias de muy diversa índole que pueden afectar a nuestra piel siendo difícil prever sus efectos. Sin embargo, los productos tópicos ya preparados (cosméticos) a base de extractos de vegetales y frutas naturales pueden ofrecernos beneficios probados de forma totalmente segura y con garantía de eficacia.

En cualquier caso, lo ideal es que acudamos a un especialista que nos asesore sobre qué es lo que realmente necesita nuestra piel y qué podemos hacer para mejorarla. Este mismo consejo puede aplicarse si queremos perder peso, pues aunque conozcamos qué frutas contienen menos calorías, un especialista en nutrición puede ofrecernos esto y muchos más consejos personalizados para garantizar y optimizar nuestra pérdida de peso mientras cuidamos nuestra salud.

Haz tú mismo estas mascarillas con manzana

En el caso de que quieras probar y aprovechar los beneficios de las frutas en tu piel, toma nota de estas sencillas recetas DIY que nos da Manzanas Val Venosta, en función de tu tipo de piel:

Mascarilla de manzana y avena
Ingredientes: una cucharadita de miel, una cucharada de copos de avena y una manzana.
Meter los copos de avena en agua caliente para que se inflen. Mientras, lavar una manzana (mejor si es roja, de variedad Red Delicious o Fuji) y retirar el corazón y las pepitas. Rallarla con piel, ya que en esta parte de la fruta se encuentran la mayoría de sus principios activos. Mezclar la avena con la manzana rallada y añadir la miel para crear la mascarilla. Aplicarla en la zona a tratar y dejar actuar durante 30 minutos, depués retirar con agua tibia. Este tratamieto está especialmente indicado para pieles pálidas y desnutridas.

Loción de manzana y limón
Ingredientes: una manzana, dos cucharadas de zumo de limón y 50 ml. de agua de azahar.
Lavar la manzana (mejor si es de sabor ligeramente ácido como las de variedad Granny Smith o Pink Lady) y retirar el corazón y las pepitas. Triturarla con piel, añadir el zumo de limón y el agua de azahar para obtener una crema que puede conservarse hasta tres semanas sin perder sus propiedades, siempre que la mantengamos bien cerrada y en un lugar fresco. Aplicar sobre la piel limpia, dejándola actuar durante 15 minutos, y retirar lavando con agua templada. Ideal para pieles manchadas o que empiezan a mostrar signos de envejecimiento, ya que su uso regular aclara la piel de manera natural.

Mascarilla de la manzana ácida
Ingredientes: una manzana y una cucharada de miel.
Es importante utilizar una manzana Val Venosta ácida (variedad Granny Smith o Pink Lady). Lavarla, retirar el corazón y las pepitas. Rallarla con la piel y añadir una cucharada de miel. Mezclar bien para que ligue y aplicar la mascarilla directamente sobre la piel limpia. Es mejor realizar la tarea acostados para ayudar a que penetre mejor. Mantener durante 25 minutos y retirar lavando con agua templada. Perfecta para equilibrar pieles grasas.
 

Más sobre

Read more