Glicólico, hialurónico... Los ácidos cosméticos para la piel, al detalle

Te contamos cómo se usan y cuáles son sus principales propiedades y beneficios para tu cutis

Glicólico, kójico, hialurónico, cítrico... Son los llamados ácidos cosméticos. Has oído hablar de ellos, pero tal vez no sabes ni cuál es su función ni cómo debes utilizarlos. Cuando hablamos de ácidos cosméticos, nos referimos a unas sustancias que en contacto con la piel, ayudan a su renovación, generalmente exfoliándola. Al estimular esta exfoliación de la capa córnea de la piel, se potencia a la vez la producción de colágeno. Con la ayuda de nuestra colaboradora, Meritxell Martí, propietaria de la Farmacia Meritxell, vamos a 'presentarte' a estos potentes activos para tu piel.


Si estás habituada al mundo de la cosmética, seguro que has oído hablar de los llamados AHA, estos son los llamados alfa-hidroxiácidos. La mayoría de ellos proceden de frutas, aunque también de otros productos principalmente naturales. Estos ácidos actúan a más o menos profundidad dependiendo del tipo de ácido y de la concentración del mismo. Al ayudar a eliminar la capa de células muertas de la piel, ésta se ve más luminosa y rejuvenecida.

La piel se exfolia normalmente, pero con la edad ésta disminuye la velocidad de renovación. Son especialmente efectivos para mejorar las marcas de envejecimiento debido al sol, pero además mejoran la hidratación de la piel y también su elasticidad. Este aumento de la exfoliación de la piel también ayuda a disminuir sus manchas.

Los hidroxiácidos pueden penetrar en la dermis, y así estimulan la producción del ácido hialurónico, la densidad del colágeno y la elastina de la piel. Con ello se logra mejorar su capa dérmica. Los AHA, alfahidroxiácidos, son el glicólico, el láctico, el cítrico, el málico o el mandélico. Son hidrosolubles.

Por otra parte están los BHA, betahidroxiacidos, que son los liposolubles, y tienen más capacidad para penetrar en la piel. Se suelen aconsejar en problemas de acné y poros dilatados. Generalmente son menos irritantes que los AHA, como puede ser el ácido salicílico, que a la vez tiene capacidad antiinflamatoria.

Y existen también otros ácidos que no tienen una acción tan importante como exfoliantes.

¿Sabes cómo usarlos?
Es importante tener algunos aspectos en cuenta a la hora de utilizarlos. Debido a su gran capacidad de exfoliación, la piel pierde la capa córnea de células muertas, por lo que está más desprotegida. Eso hace que sea imprescindible usar un filtro solar siempre que se estén utilizando. No es incompatible que se use también en verano, pero sí hay que poner una especial atención en utilizar alta protección solar.

Nuestra experta Meritxell Martí reconoce que prefiere aconsejar el uso de este tipo de productos “durante la noche que durante el día y combinarlo con una crema regeneradora de día”. Se pueden usar concentraciones más o menos altas, dependiendo de la resistencia, del grosor y del tipo de piel. Lo cierto es que las concentraciones más altas suelen ser de uso médico. Por ejemplo, las pieles grasas, que por lo general son más gruesas, resisten concentraciones más altas.

El consejo de nuestra experta farmacéutica es empezar con concentraciones más bajas y según cómo reaccione la piel, se puede subir la concentración, por ejemplo, comenzar con un 5% de glicólico e ir aumentando. Es normal que cuando se aplica por primera vez se note un leve picor en la piel. Este picor desaparece pasados unos minutos; si persiste durante mucho tiempo, la piel se enrojece y se irrita. Si llega a producirse la irritación, es preferible lavarse la piel y descansar uno o dos días.

En la zona concreta de la piel del contorno de ojos, que es muy fina, no es recomendable usar más del 2% de concentración, y a días alternos. Aunque lo cierto es que es preferible no aplicar estos productos en el contorno de los ojos, labios ni mucosas. Igualmente tampoco debe aplicarse si hay alguna lesión en la piel.

Un exceso de uso de ácidos exfoliantes cosméticos puede provocar irritación de la piel. Muchas veces es preferible combinar varios tipos de ácidos, para mejorar su acción. Otras, utilizar un exfoliante por la noche y otro que sea hidratante como el hialurónico durante la mañana. Para entender más sobre las propiedadesy usos cosméticos de cada uno de estos ácidos, no te pierdas el análisis detallado, uno a uno (no se incluye el ácido retinoico, por ser considerado un fármaco, aunque es la forma ácida de la vitamina A).


Los ácidos, uno a uno

1- Ácido azelaico

Principal propiedad: pieles sensibles e inflamadas, como aquellas con rosácea.
Este ácido proviene de la cebada, el centeno y el trigo. Se produce de forma natural en estas gramíneas para protegerlas evitando los patógenos de las plantas.

Se trata de uno de los ácidos más potentes, por lo que se suele usar en problemas de acné, inflamación y manchas. Actúa como antibacteriano, reduciendo la proliferación de las bacterias en los folículos, previniendo las infecciones y las inflamaciones, los temidos granitos.

Aunque es un ácido fuerte, se puede usar en pieles sensibles y muy inflamadas, como puede ser piel con rosácea y acné rosácea, ya que es extraordinario para calmar esta piel. Generalmente se suelen combinar en los casos de rosácea con otro tipo de productos para calmar la piel, en concentraciones del 4 al 20%.

Cuando no se sufre ninguno de estos problemas, y sólo se pretende un ácido para mejorar la piel y como acción antiarrugas, es preferible optar por otro tipo de AHA. Además, se utiliza en cremas despigmentantes, ya que este interfiere en la producción de melanina, por lo que se puede usar también en casos de melasmas o pecas.

Algunos productos combinan despigmentantes como la hidroquinona a bajas concentraciones con azelaico y glicólico. No tiene muchos efectos secundarios, aunque sí es posible que provoque irritación, quemaduras o sequedad, en altas concentraciones.


2. Ácido cítrico

Principal propiedad: Muy antioxidante, da mucha luminosidad a la piel.

Es uno de los más conocidos y el más popular, sobre todo sabiendo que proviene de los frutos cítricos, mediterráneos por excelencia. Aunque también puede obtenerse de la fermentación de azúcares por el hongo Aspergillus Niger.

Además de usos en cosmética es muy conocido su uso en la industria alimentaria y en la industria cosmética como excipiente o aditivo y no como producto activo, ya que además de aportar el sabor ácido característico, se utiliza para regular el PH.

Al igual que los otros ácidos que se usan también como excipiente, aunque en la etiqueta aparezca este componente, no quiere decir que obligatoriamente tenga accion queratolítica o exfoliante de la piel.

Sin embargo, la aplicación directa del acido cítrico en la piel actúa como los otros AHA, exfoliando y eliminando las capas mas superficiales. Con ello conseguimos que se vea la piel nueva, dando mucha luminosidad e hidratación a la piel, así ésta se ve más cohesionada.

Se puede combinar con minerales, como el aluminio, las sales de citrato de aluminio y citrato de zinc, que son muy astringentes, por lo que suelen usarse en pieles acneicas para regular el exceso de sebo.


3. Ácido ferúlico

Principal propiedad: Muy antioxidante, captador de radicales libres y protector frente a la luz UV

Este ácido tiene gran capacidad de actuar frente los radicales libres, por lo que tiene una importante acción antioxidante.

De forma natural se encuentra en las hojas y las semillas de muchas plantas, aunque especialmente en cereales como el arroz, avena y trigo. También lo podemos encontrar en alcachofas, cacahuetes, naranjas y piña. Al tener la capacidad de neutralizar los radicales libres, ayuda a prevenir el daño del ADN celular y proteger las células, y preserva la piel del envejecimiento.

También tiene capacidad de proteger a las células del daño de la luz ultravioleta; cuando se combina la luz ultravioleta y el ácido ferúlico, mejora la potencia antioxidante de este.

Al ácido ferúlico se le atribuyen otras acciones vía oral como disminuir los niveles de azúcar o colesterol…

En cosmética se suele encontrar en sérum y ampollas antioxidantes, que además incluyen la vitamina C, para potenciar esta acción. Este actúa ayudando a la regeneración lipídica y protectora de la piel, y se recomienda para todo tipo de pieles, especialmente las secas.


4. Ácido glicólico

Principal propiedad: es un ácido renovador y 'peeling' por excelencia

Este es quizás el más conocido y más popular de todos los AHA. Usado como antiarrugas y despigmentante junto con otros componentes activos. Aunque el origen es el de la caña de azúcar, de la piña o la remolacha, actualmente su elaboración es totalmente sintética de laboratorio.

Se empezó a utilizar en la psoriasis para eliminar las placas engrosadas de la piel hacia los años 70. Como los otros AHA, tiene acción queratolítica.

Podemos encontrar productos en las estanterías para uso en casa de concentraciones que van del 4% al 20%. Cuando las concentraciones son más elevadas, hasta el 70%, son solo de uso médico.

Suele acompañar tratamientos de despigmentación, ya que elimina las capas más externas de la piel y puede penetrar más internamente. Como se trata de un AHA, va a tener la capacidad de mejorar la hidratación de la piel (para esta acción con una concentración de un 5% es suficiente).

Al igual que todos los AHA, ayuda a mejorar la producción de colágeno y que la piel aumente su firmeza. Con este ácido la piel tendrá una mayor capacidad de adaptación, por lo que cuando se usa durante bastante tiempo, la piel se acostumbra. Para mantener este efecto, se necesita aumentar la concentración del mismo.

Si se utiliza durante largos periodos de tiempo en la piel más externa parece que no es lo suficientemente efectivo, la piel se vuelve resistente y parece como si la parte mas superficial de la piel se resecara; sin embargo, interiormente no lo está.

Meritxell Martí explica que es preferible usar este ácido durante periodos cortos de tiempo y hacer descansos; así conseguimos la eficacia durante más tiempo.

5. Ácido hialurónico

Principal propiedad: hidratante y protector de la piel

Resumir en pocas frases las acciones del ácido hialurónico es muy difícil, ya que son muy amplias las utilidades que tiene. Este ácido se encuentra de forma natural en el organismo, formando parte del tejido conectivo.

Químicamente es un mucopolisacárido, al tener esta forma tiene una gran capacidad cohesiva y viscosa, por lo que tiene la capacidad de actuar por sí mismo como si se tratara de una “esponja”, absorbiendo agua y manteniéndola. Realmente tiene la capacidad de absorber mas de 1.000 veces su peso en agua.

Así que la función como cosmético de este ácido será principalmente hidratar la piel y al aumentar su volumen cuando absorbe agua. Además, servirá igualmente de relleno de las arrugas, y con ello se logra que las arrugas se vean menos profundas. No tiene acción 'peeling', como sí la tienen los AHA y los BHA.

El problema del ácido hialurónico propio es que tiene una vida muy corta y se produce y degrada muy rápidamente. Por ello muchas personas recomiendan la ingesta de éste y su uso tanto en cosméticos vía tópica, como inyectada como mesoterapia o más profunda.

Cuando tomamos suplementos de ácido hialurónico, realmente lo que se está tomando son las sales de éste, el hialuronato. Este ácido lo que hace es una película en la piel que la protege del exterior. Con la edad, la producción de ácido hialurónico disminuye y éste es uno de los motivos por los que la piel pierde textura y se deshidrata, y aparecen las arrugas en la piel. Aunque no tiene una acción 'peeling' tan importante, estimula la renovación natural de los keratinocitos.

6. Acido kójico

Propiedad principal: Despigmentante

Este ácido es algo diferente a los AHA y BHA. Está producido por especies de hongos, como la penicilina, el acetobacter y el aspergillus. Tiene la capacidad de inhibir algunas enzimas del metabolismo, entre ellas algunos polifenoles, xantinas y aminoácidos responsables de la formación de la melanina.

Así se evita la sobreproducción de esta, y en consecuencia, con su uso conseguimos blanquear la piel. Por ello se aconseja usar este ácido cuando hay manchas en la piel puntuales o melasma.

En cosmética se suele combinar con otro tipo de ácidos como el glicólico, que al exfoliar la piel mejora esta acción despigmentante, en forma de cremas o de lociones y gotas. Así, este ácido tiene principalmente acción despigmentante.

También se utiliza en la industria alimentaria como conservante y antioxidante.

7. Ácido láctico

Propiedad principal: exfoliante para pieles sensibles

Se obtiene de la fermentación de la lactosa por las bacterias, por lo que está en lácteos fermentados como el yogur o el kéfir entre otros. Este ácido lo produce nuestro organismo, sobre todo cuando hacemos ejercicio. También se utiliza en alimentación muy habitualmente.

En cosmética lo encontramos no sólo en cremas sino en jabones, champú y desmaquillantes. Muchas veces, si miramos las composiciones de algunos cosméticos, aparece este ácido, pero no se añade por su acción exfoliante sino como regulador del PH del cosmético, por lo que la cantidad es muy baja y no tendrá esta función. Las acciones beneficiosas de los famosos baños de leche son gracias a este ácido.

Este ácido es suave, la piel lo admite fácilmente, por lo que será efectivo para pieles más sensibles. Al igual que los otros AHA tiene acción queratolítica, puede penetrar en las capas más internas de la piel, así también puede mejorar la producción de colágeno y elastina. Se puede combinar con despigmentantes, para eliminar manchas solares.

Mejora la barrera lipídica de la piel, ya que aumenta las ceramidas que contiene, a concentraciones sobre el 5% ayuda a mejorar el tono de la piel. Por lo que es especialmente eficaz en piel seca. Algunos médicos usan este ácido hasta 70%. En casa se suelen encontrar en concentraciones al 10%.

8. Acido málico

Propiedad principal: Exfoliante y antiséptico

Este ácido procede de las frutas, como la manzana verde, o del vino. Se utiliza además de en cosmética en la industria alimentaria por su sabor ácido y como conservante.

Está en nuestro organismo formando parte de las células corporales.

Entre otras funciones, mejora la salud bucal (estimulando la producción de saliva) y el sistema inmunitario. A nivel cosmético, como se trata de un AHA, mejora la suavidad, luminosidad y firmeza de la piel.

Es un ácido que podemos considerar “suave”, por lo que es recomendable en personas de piel más sensible. En cosméticos suele estar acompañado de otros ácidos para mejorar su efectividad, como puede ser el glicólico o el láctico. Algunos estudios lo combinan con la vitamina C para disminuir el melasma. Comparando con los otros AHA, éste es más parecido al glicólico en cuanto a sus propiedades de hidratación y exfoliación de la piel.

9. Ácido mandélico

Propiedad principal: Mejorar la renovación celular de la piel, especial en pieles inflamadas

Su origen son las almendras amargas, tiene gran capacidad antiséptica y antimicrobiana, por lo que también se utiliza en farmacología vía oral.

Se trata de otro AHA , por lo que tendrá las mismas acciones de regeneración celular, y estimulación natural de la piel. Ayuda así al igual que los otros ácidos a disminuir las arruguitas finas y es beneficioso frente al fotoenvejecimiento. Este tipo de ácido está especialmente recomendado en personas con manchas por acné y melasma.

Ocasiona menos rojeces que otro tipo de ácidos como el glicólico, por lo que se puede usar en piel con rosácea, manchas o inflamaciones e infecciones cutáneas. Se puede usar en pieles especialmente irritadas.

En peelings para el acné, se suele combinar con el ácido salicílico, ya que gracias a su actividad antimicrobiana, mejora estas lesiones, aunque se trate de acné por rosácea.

10. Ácido salicílico

Propiedad principal: Indicado para pieles acnéicas y con psoriasis

Este ácido es de elaboración sintética aunque la fuente natural es la corteza de los arboles de la familia del sauce. Hay que precisar que el ácido salicílico no es lo mismo que las aspirinas (acido acetil salicílico). Se trata de un BHA (betahidroxiácido).

Este ácido es el más apropiado para pieles masculinas resistentes, pieles grasas y pieles acneicas, ya que además de tener la capacidad de penetrar en los poros limpiándolos y “secando” el exceso de grasa también tiene acción antiinflamatoria.

La acción de limpieza del poro evita que se acumulen células muertas y exceso de grasa, evitando así la aparición del acné. Aunque como todos los ácidos en alta concentración puede ser muy irritante, y en estas concentraciones solo se recomienda su uso bajo supervisión médica.

La acción exfoliante y queratolitica es efectiva ya al 2%. Cuando la piel acneica está ya usando otros productos como el peróxido de benzoilo, podría provocar una especial sensibilización frente a este ácido.

Además posee acciones antisépticas y antimicrobianas. Se suele incluir en los productos callicidas y para eliminar verrugas (aunque no en verrugas genitales).

En casos de psoriasis, cuando se ha engrosado mucho la piel, se puede aplicar una crema que contenga una leve concentración de salicílico.

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