¡Que llega el frío! Pon tu piel a buen recaudo

Ponte en marcha para que las bajas temperaturas no te pillen desprevenida

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Ha tardado en llegar... ¡pero ya está aquí! ¡Qué frío! Estamos, no hay duda, ante uno de los agentes externos que más puede agredir a nuestra piel. “El viento, el frío y los cambios bruscos de temperatura calor-frío producen agresiones cutáneas: la piel se reseca porque la capa superficial pierde el agua que contiene, se enrojece e inflama por hipertemia (subida de temperatura por efecto rebote), y luce más apagada y menos elástica ya que además se produce una vasoconstricción de los capilares que retrasa la renovación celular”, nos explica Inmaculada Canterla, especialista y Directora de Cosmeceutical Center.


Pero, ¿sabes cómo le afecta el frío a tu piel?
-El frío aporta una mayor fragilidad capilar con lo que se producen más roturas capilares en la piel. Hay una vasoconstricción de los capilares, que se contraen disminuyendo la irrigación lo que conlleva a una falta de oxígeno y nutrientes necesarios para las células. Esto hace que la piel esté más apagada y menos elástica.
-El frío hace que la capa superficial o córnea pierda el agua que contiene, lo que provoca una falta de cohesión de los queratinocitos y en consecuencia que la piel se agriete y descame.
-El frío retrasa el ciclo de la renovación celular y produce que se acumulen las células muertas en la capa más superficial.
-El frío aumenta la sensibilidad de la piel, afectando a todo tipo de pieles. Las pieles reactivas, con dermatitis, rosácea y/o cuperosis empeoran.


Plan de acción
Pero, ¡nada de quejas! Frente a la bajada de las temperaturas hay que ponerse en marcha. Con la ayuda de los expertos de la firma Oskia te damos una serie de consejos para afrontar los días más gélidos con la mejor cara posible. Los resumen en cinco:
1.Alimenta la piel con cosmética rica en ácidos grasos esenciales: Es decir, con los llamados Omegas. Reparan la barrera hidrolipídica de la piel protegiéndola y aportando un aspecto sano y jugoso a la piel.

2. Aprovecha la noche para reparar: Es cuando la piel se regenera y mejor absorbe los activos. Elige cremas de noche ricas en péptidos, omegas, ácido hialurónico… La piel se rellena, se recupera la hidratación y la barrera lipídica se restaura.

3. Un rostro luminoso: tú tienes la clave: El brillo más natural se obtiene al incrementar la respiración celular. Escoge sérums que oxigenen e incrementen el nivel de energía de las células cutáneas.

4. ¡Los restos, a las manos!: Con las bajas temperaturas, las manos a menudo se muestran rojas y agrietadas. Además de utilizar cremas específicas, un buen truco es aprovechar el resto de tu producto facial para masajearlo en las manos. ¡Un plus de cuidado que no viene nada mal!

5. Prebióticos, no solo en tu dieta: Estas sustancias son beneficiosas para reestructurar el equilibrio natural de la piel, ya que favorecen las bacterias útiles e inhiben el crecimiento de las bacterias dañinas. Busca productos que los contengan tecnología prebiótica y conseguirás una piel más bonita y sana.

Protección solar también en los meses de frío
Para proteger el ADN celular de la piel de este tipo de agresiones externas, uno de nuestros principales aliados es el protector principal es el filtro solar. “En toda rutina del cuidado de la piel, y sea cual sea la estación del año, es imprescindible que el último paso sea la aplicación del filtro solar, ya que el 90% de los signos visibles de envejecimiento cutáneo los causa la exposición al sol” nos explica Inmaculada Canterla.

Aunque existe la creencia errónea de que el sol no afecta a la piel en invierno, la radiación de los rayos UVA (que son los que afectan a los tejidos cognitivos, dañando el ADN, las células, los vasos y tejidos) es unas 17 veces mayor que la radiación de los rayos UVB (daños inmediatos en la piel como quemaduras) y ésta se mantiene estable bajo cualquier tipo de situación meteorológica (llueva, nieve, etc.). “Por este motivo es básico el uso de un filtro solar fotooptimizado durante todo el año que proteja la piel de este tipo de rayos UVA y UVB”,nos explica la Directora de Cosmeceutical Center, Inmaculada Canterla, que recomienda un SPF 30 para el invierno y nunca menos de SPF 50 en verano. Sin el uso de un filtro solar que proteja de los rayos UVB y los UVA en invierno la piel puede sufrir: inmunosupresión, fenómenos de fotosensibilidad, fotodermatosis, e incluso es el principal causante del melanoma maligno.

Además la especialista apunta que “esta época es la mejor para empezar un tratamiento despigmentante, en aquellas pieles que estén pigmentadas de los rayos solares del verano, basado en los siguientes principios activos: ácido glicólico, ácido láctico, ácido kójico, arbutina, Vitamina C, Vitamina A (retinol)”.

Prepara tu neceser
Además, hay una serie de cosméticos que no pueden faltar en tu neceser en los meses de frío: crema para las manos, bálsamo de labios -manos y labios son dos de las zonas más frágiles y que más sufren con la agresión climática-, hidratante facial, mascarilla... Hemos seleccionado algunos que pueden ser tus aliados.

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1. Skeen +. 2. The Lab Room. 3. Lush. 4. CND. 5. Eve Lom. 6. Clarins. 7. Oskia.  8. Rodial.

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¿Y en el centro de belleza?
También pueden echarte una mano a la hora de preparar tu piel para los días en los que es complicado estar en la calle. Tan sólo dos ejemplos.
-Una barrera epidérmica fuerte y cohesionada es imprescindible para una piel bonita – y, sobre todo, sana. El Protocolo de Refuerzo de la Barrera Epidérmica del Centro Médico Lajo Plaza está creado para mejorar su cohesión y hacerla más resistente a los cambios de temperatura, el frío, el viento, incluso en caso de cutis muy sensibles.
Una combinación de revitalización de acción interna y externa más bioestimulación con factores de crecimiento epidérmico que refuerza, repara y restaura la epidermis.
-Los expertos de Slow Life House cuentan cómo sus clientas presentan una piel deshidratada durante los meses de invierno. Las causas son los cambios bruscos de temperatura y el frío que desequilibran el ph de la piel causando deshidratación, sequedad, tirantez, pérdida de luminosidad y aparición de rojeces.
Para tratar todos estos síntomas, ellos proponen el Tratamiento con Ácido Hialurónico ya que, según explican, es un activo fundamental en nuestra piel que se pierde con el paso del tiempo y que ayuda a hidratar y fortalecer la barrera hidrolipídica.

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