Primavera ¡con buena cara!

Recibe la nueva estación con una cura de belleza para tu piel

Ya hemos dado la bienvenida a la nueva estación. Aunque el tiempo no ha acompañado en este primer fin de semana primaveral, por fin podemos decir adiós al duro invierno que, además, puede dejar huella en nuestra piel. El culpable es el frío, que actúa en nuestro cutis produciendo una disminución del flujo sanguíneo, una baja oxigenación y una nutrición deficiente del mismo. ¿El resultado? Cuando a finales de marzo recibimos la primavera, la piel puede mostrarse más deshidratada y reseca y con redes vasculares más marcadas. Por ello, nuestro organismo y nuestra piel necesitan una cura de limpieza para renovarse.

Piel limpia
Por eso, la piel requiere de una serie de cuidados específicos en primavera, que deben ir encaminados a recuperarla de su etapa invernal y a protegerla de las agresiones futuras. Y el primer paso es la limpieza, para después proceder a hidratarla. Y es que una buena hidratación es la base fundamental para mantener la piel en buenas condiciones de cara a los próximos meses de verano. Para ello es muy importante aplicar a diario crema hidratante y una ingesta adecuada de líquidos para aportarle también agua desde dentro.

Un mimo extra
También se pueden emplear mascarillas limpiadoras, la forma más sencilla, cómoda y rápida para renovar la piel de nuestro rostro. Su acción sobre la piel suele ser rápida y de efectos inmediatos y visibles. Nada más retirarla, notaremos la piel más relajada, sin manchas ni impurezas. Aunque en la actualidad muchas mascarillas pueden aplicarse sobre el rostro sin alterar nuestra actividad, es más recomendable que durante el tiempo de acción nos mantengamos en reposo y lo más relajadas posible, pues así sumaremos a su efecto terapéutico directo, la influencia tan positiva que tiene la relajación física y psíquica sobre la agresión del rostro.

Ojo con la dieta y con el sol
Y no se puede olvidar la dieta. Si es equilibrada y sana, con alimentos ricos en antioxidantes, carotenos y vitaminas A y E, es muy beneficiosa. Por último, hay que incrementar en esta época la protección. En ocasiones, el sol de primavera es más fuerte de lo que parece y, además, la piel está más sensible ante sus efectos. Por eso, un día en la playa o en la montaña puede ocasionarnos algún susto en forma de inesperada quemadura, por lo que el uso de filtros solares adecuados se hace indispensable

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