Más morena, más tiempo

Llega el fin de curso estival para la piel: es el momento de potenciar los cuidados tanto internos como externos para devolverle su suavidad y prolongar su color dorado

Cuidar la piel desde el exterior es imprescindible, pero ella también agradece (¡y cómo!) unos mimos desde dentro. La alimentación influye considerablemente en el estado de la piel, y una dieta adecuada puede asegurar no sólo un bronceado más bonito y de largo recorrido, sino también una mayor protección interna. ¿El secreto? Mantener el equilibrio hídrico y asegurarse un adecuado aporte de vitaminas antioxidantes que ayudan a reducir el efecto destructor de los radicales libres, algo especialmente importante durante el verano, cuando el calor y el sol suponen una agresión para la piel.

Agua
No hay que esperar a tener sed para beber. Sólo un aporte constante de líquido asegura que durante el calor el agua pueda llevar los nutrientes a todo el organismo, y mantenerlo así en plena forma, ya que de alguna forma, el agua establece los "canales" por los que se transportan el alimento y fluidos necesarios al cuerpo. Además,, cuando se desatiende la llamada de sed natural, el organismo puede "engañarnos" y mandar señales de hambre como truco para conseguir los fluidos que necesita.
  • ¿Dónde se encuentra?
    No sólo el agua cuenta como líquido: también lo hacen los zumos, las infusiones, o cualquier otro tipo de líquido, pero nunca conviene perder de vista el posible aporte calórico extra que tienen si son azucarados o contiene alcohol. Hay alimentos que son muy ricos en agua, como la sandía, el pepino o el apio.

    Vitamina A
    Ya se sabe que es buena para la vista, pero es más desconocido su papel en los procesos de renovación cutánea. En su forma de betacaroteno estimula la producción de melanina, dando un tono más bonito a la piel.
  • ¿Dónde se encuentra?
    Está presente en grandes cantidades en las zanahorias, el tomate, y todas las frutas y verduras de color amarillo o naranja

    Vitamina B
    Juega un rol primordial en el estado de la piel, el pelo y las uñas, a los que aporta brillo y mejorar su capacidad de retener el agua en su interior, lo que se traduce en una mejor hidratación. De hecho, su carencia puede provocar lesiones en las mucosas y en la epidermis. Fumadores y bebedores deben procurar no descuidar una dieta rica en este elemento, así como los vegetarianos muy estrictos, que siempre deben cuidar la ingesta de proteínas.
  • ¿Dónde se encuentra?
    La levadura es conocida por su alta proporción en vitamina B12, pero en general se haya en todos los alimentos ricos en proteínas.

    Vitamina C
    Uno de los agentes antioxidantes más importantes, especialmente para las personas fumadoras, ya que la nicotina agota las reservas de esta vitamina. Le pone un freno muy efectivo a los radicales libres y es importantísimo para los procesos de regeneración cutánea, cicatrización y la formación del colágeno y elastina. Dado que las reservas de cuerpo se van gastando, conviene tomar alimentos ricos en ella varias veces al día.
  • ¿Dónde se encuentra?
    Es fácil reconocer los alimentos donde se encuentra, pues suelen tener un sabor ácido y refrescante, como sucede con los cítricos, las fresas, el pimiento, los tomates o los kiwis.

    Vitamina E
    De sobra conocido por sus propiedades antioxidantes, ayuda a prevenir los problemas de pigmentación y mejora la firmeza cutánea, además de ser una defensa de primera en la lucha contra los radicales libres que provoca el sol.
  • ¿Dónde se encuentra?
    Los aceites vegetales (oliva, girasol, maíz) son una buena fuente de esta vitamina, así como los frutos secos y el germen de trigo.

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