• I de intensidad de color, la que se pierde a los pocos lavados tras una coloración. Para mantenerla, nada como los productos específicos para pelo coloreado o los champús con pigmentos de color, que reavivan y potencian el tono elegido.
  • J de juventud, el momento donde el pelo se encuentra en su total plenitud, puesto que es cuando crece en mayor cantidad. Pero, ¡cuidado! Por sano que crezca en la raíz, si se maltrata mediante tratamientos agresivos, exceso de secador, de plancha o decoloraciones, puede quedar muy estropeado.
  • K de kilométrica, longitud que el cabello no puede llegar a tener. Cada persona tiene un largo máximo de cabello, que depende de la duración de su fase anágena o de crecimiento. Dado que esta dura entre tres y siete años, y que el cabello crece una media de un centímetro por mes, una melena que llegue a la cintura necesita casi ocho años para llegar allí. Y ni siquiera a todos les es posible que alcance esta longitud, pues a menudo la fase anágena es mucho más corta y el pelo se cae antes de llegar a ella .
  • L de longitud. En contra de los cuentos populares, no puede hacerse nada para que el pelo crezca más rápido, mucho menos recogerlo en coleta. ¡Sólo se consigue debilitarlo!
  • M de melanina. Es el pigmento que da color al cabello, así como a los ojos y la piel. Dado que se forma lentamente, todos tenemos el pelo mucho más claro de niños que de adultos .
  • N de número de cabellos. Al nacer, tenemos una media de 1.100 folículos por cada centímetro cuadrado de cuero cabelludo, a los 25, han disminuido a 600, y a partir de los 50, disminuyen hasta una media de 250 a 300, dependiendo de cada persona.
  • O de ondulado. A menudo, este cabello se encrespa y queda fosco por falta de hidratación interna. Para solucionarlo, nada como usar champús y productos para cabello rebelde, que contienen agentes suavizantes que cierran la cutícula e hidratan en profundidad, así como sérums abrillantadores.
  • P de prevención. Se puede frenar la caída del cabello usando un producto anticaída en cada cambio de estación, además de realizando un pequeño minimasaje en el cuero cabelludo para estimular la circulación.
  • Q de queratina, la proteína que es el constituyente principal del cabello y también de la capa córnea de la piel, así como de las uñas, pezuñas, cuernos y plumas de los animales.

Más sobre