Qué es la toalla-turbante y por qué podría cambiar tu pelo

Hablamos con varios expertos para que nos den su opinión sobre este accesorio que llevamos usando toda la vida

"Ha cambiado mi pelo totalmente. Desde que lo uso, he notado que se me rompe mucho menos y tiene más brillo", esto es lo que opina Kourtney Kardashian del turbante-toalla, un accesorio que se ha vuelto a poner de moda entre muchas celebrities. La empresaria acaba de lanzar un modelo diseñado por ella misma que no solo llama la atención por su estampado de leopardo, sino porque está fabricado con un tejido especial que tiene múltiples beneficios para el cabello. "Reduce el tiempo de secado a la mitad, por lo que no hace falta que utilices secador o, si lo haces, será durante menos tiempo, por lo que no se dañará tanto por el calor y además ahorrarás energía", ha explicado a sus fans sobre este producto que ha conquistado a una de sus hermanas, la modelo Kendall Jenner. "También puedes usarlo para dormir, ya que ayuda a mantener el peinado y evita el roce del cabello con la almohada".  

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Seguro que, en más de una ocasión, has enrollado tu melena con una toalla a modo de turbante al salir de la ducha, sin embargo, hemos hablado con algunos expertos que nos han contado si realmente es tan beneficioso como parece o si tiene alguna contraindicación que debes tener en cuenta para no dañar tu pelo. "Después de lavar el cabello y desenredarlo, la toalla-turbante viene bien porque te ayuda a quitar el exceso de agua y tardas menos en pasarte el secador", nos cuenta la peluquera Yolanda Aberasturi. En su opinión, podemos utilizarlo para conseguir un cabello rizado siguiendo estos pasos: "Después de desenredar, aplicamos un gel de styling y, con el cabello peinado, lo envolvemos retorciendo bien el turbante. Lo dejamos media hora para que vaya cogiendo forma y, para terminar, secamos con un difusor". "No lo recomiendo en cabello graso ni en pelos muy finos. Funciona mejor en cabellos medios a gruesos y rizados", añade. 

Por su parte, Eduardo Sánchez, director de Maison Eduardo Sánchez afirma que: "Las toallas-turbantes pueden tener varios usos y cada vez se están incluyendo en más procesos de peluquería". "Desde el punto de vista estético, en la peluquería lo usamos cuando la clienta sale del lavacabezas y va hasta su tocador a esperar a su peluquero para que el cabello no esté de cualquier manera. Previamente a poner el turbante, siempre se debe lavar y peinar el cabello para que no tenga enredos y evitar generar falsos pliegues, sobre todo en aquellos que se ondulan, que son muy finos, tienen muchos remolinos o pelos cortos por el contorno". "Una de las cosas que siempre hay que tener en cuenta a la hora de usar estas toallas turbantes es tener el pelo limpio y desenredado. Y en los cabellos largos es aconsejable peinarlos y hacerse un moño bajo", es el consejo que nos ha dado.

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María Baras, de Cheska, nos propone otro uso para darle un extra de nutrición a tu melena: "Para estos casos está genial aplicarse la mascarilla por el pelo y enroscarlo en un turbante húmedo y caliente unos 15-20 minutos. Para que penetre bien la mascarilla, es importante que el turbante esté caliente, por ello lo ideal es ponérselo hasta que se enfríe (unos 15 minutos)". "El turbante no daña el pelo, ya que es una forma de retirar la humedad y secarlo poco a poco de una manera natural", asegura. Lo mismo opinan los expertos de de Redken: "Al aplicar una mascarilla sobre el cabello y posteriormente poner una toalla para que haga más efecto, puede que el producto penetre más, sobre todo si el turbante o la toalla están calientes. Para conseguir mejores resultados se puede envolver el cabello en papel film trasparente, pero siempre es mejor utilizar productos profesionales, porque van a tener una función más específica y unos resultados más adaptados a las necesidades del cabello". 

"Es cierto que el turbante también se usa para potenciar tratamientos a través del efecto del calor, por ejemplo, si ponemos un tratamiento de hidratación o con efecto botox, mascarillas, vitaminas… Nosotros es estos casos siempre ponemos un gorro de plástico en el cabello para generar un efecto spa y que el calor abra la cutícula y se rellene la fibra capilar con el tratamiento. Después, ponemos el turbante toalla para que nuestras clientas se vean con estilo", es el truco del equipo artístico de Llongueras.

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En el caso de Iván Gómez, estilista de actrices como Úrsula Corberó, Amaia Salamanca, María Pedraza, Adriana Ugarte o Macarena García, no recomienda este accesorio que llevamos usando toda la vida: "Yo siempre digo algo que a veces la gente no entiende. El cabello coge la forma cuando pasa de húmedo a seco, es decir, lo que hacéis la mayoría al salir de la ducha es envolver el pelo en una toalla, entonces, cuando empiezas a secártelo, la raíz ya se ha secado. Eso es lo fundamental de un peinado, tengas el pelo que tengas". "La raíz es la que dictamina el volumen del cabello, entonces es impresicindible que, nada más salir de la ducha, sequemos bien la raíz", nos explica Iván, que nos propone otra ténica para darle volumen a la melena: "Con la cabeza bocabajo, te pones un producto que te ayude a despegar la raíz del cuero cabelludo y lo secas bien, no hace falta cepillo. Al final, parecerá que te has hecho un brushing".

Por último, Nicoleta Vlad, directora creativa de Nikol Beauty Coslada, aconseja utilizar este tipo de toallas preferiblemente de microfibra: "Son una buena opción para secar el cabello sin dañarlo. Al no frotar ni realizar fricción, evitan el encrespamiento y cuidan de las puntas retirando la humedad del cabello. Generalmente este tipo de turbantes absorben más agua que las toallas de algodón tradicionales, con lo que el secado es más rápido". Eso sí, nos advierte que estas toallas aceleran el proceso de secado pero jamás sustituyen al secador : "No tienen ese poder de secado tan rápido. Pero son una buena alternativa a las toallas tradicionales. Son cómodas y fáciles de llevar, por ejemplo, al gimnasio o para una escapada".

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