Las raíces de Blake Lively, a debate

Desde que está embarazada, la actriz ha dejado de teñirse mostrando su color natural, un castaño oscuro que contrasta con el rubio al que nos tiene acostumbrados

Desde que saltó a la fama con su papel de la sexy y estilosa Serena van der Woodsen en la serie Gossip Girl, Blake Lively siempre nos ha cautivado con su larga melena rubia. Liso, con ondas al agua, con trenzas, románticos recogidos o moños chic... a la actriz, de 27 años, le encanta probar de todo con su pelo pero eso sí, si hay algo que la caracterizaba es que siempre lo llevaba perfecto, daba igual que fuera en un tranquilo paseo por las calles de Nueva York en compañía de unos amigos o desfilando por una alfombra roja del brazo de su flamante marido, Ryan Reynolds.

Sin embargo, como decimos eso era hasta ahora, ya que desde que está embarazada, Blake nos ha sorprendido y, parece haber dejado de teñirse, mostrando su color natural, un castaño oscuro que contrasta con el rubio al que nos tenía acostumbrados. Sus raíces de más de cuatro centímetros se han convertido en las protagonistas y han suscitado un buen número de comentarios. No sabemos si el motivo será su estado de buena esperanza o sencillamente que ha decidido apostar por este nuevo estilo -no sería la única celeb que se apunta a lucir raíces sin complejos-, pero hemos querido aprovechar para ver en qué medida puede afectar la coloración del cabello cuando estamos esperando un bebé. 

María Baras, de Cheska, nos explica que "muchos ginecólogos desaconsejan totalmente el uso de los tintes durante el embarazo, ellos se refieren a la coloración normal que contiene amoníaco, sustancia nociva que podría pasar al feto a través de la sangre, pero yo siempre tranquilizo a mis clientes porque nuestra coloración es sin amoníaco, supersuave sin peligro alguno. Aún así nos ha pasado que algún ginecólogo no permite usar nada químico así es que hemos optado por los barros o por usar otras técnicas", explica. ¿Y qué sucede en el caso de los reflejos o las mechas? "Esta técnica de coloración no toca el cuero cabelludo por lo que es 100% segura, no hay riesgo de que pase al feto. Se juegan con diferentes tonos, se pueden hacer hasta oscuros del mismo tono natural o mezclar para hacer degradés de raíz oscura y puntas más claras, pero sin tocar el cuero cabelludo. Es un trabajo laborioso pero con un resultado muy natural. También se puede hacer una base de barros y luego algún reflejo encima. Como veis hay muchas opciones. Lo que siempre hay que hacer es ponerse en manos profesionales", apunta.

Por su parte, Eduardo Sánchez, es cauto al respecto. "Normalmente los médicos dicen que en los primeros tres meses no deben darse nada químico.  Después de pasados esos tres meses nosotros recomendamos a las mujeres embarazadas prescindir de los tintes y apostar por sistemas como la henna, el baño de color, mechas, reflejos. Estas dos últimas opciones son coloraciones parciales que no tocan la raíz del cabello y no hay problema", nos explica.



 

 

 

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