Érase una vez un tiempo en que los pantalones eran coto exclusivo de los hombres. Y las cremas, asunto de mujeres. Llegados al tercer milenio, las cosas han cambiado. De la misma forma que las mujeres toman prestados sus jerseys, ellos recorren el neceser femenino, buscando productos que les ayuden a estar más guapos, y, sobre todo, a sentirse mejor en su propia piel. ¿Qué necesidad tienen de sentir el rostro irritado o de sufrir la aparición de granos, si a menudo estos problemas se pueden solucionar con un simple cosmético? Construir un neceser para dos no es tan difícil como parece…

Ellos no son tan diferentes
La piel masculina es más grasa y, por tanto, más resistente que la femenina. Soporta mejor las agresiones medioambientales (calefacción, sol, ambientes secos), y tarda más tiempo en mostrar las señales del paso de los años. Aunque eso no significa que sea inmune al mismo… A los hombres les gustan las cremas ligeras (fluidos o geles), sin perfume, y que no dejen grasa sobre la piel. Ellos se encuentran a gusto con hidratantes libres de aceites, como suelen ser las fórmulas para pieles mixtas o grasas, que pueden usar tras el afeitado a modo de after shave. A partir de los cuarenta años, los sérums reafirmantes pueden ser la opción perfecta para ellos, ya que estas fórmulas son muy ligeras y aportan todos los activos hidratantes que necesitan. Generalmente, las mujeres necesitan combinar la acción del sérum con una crema nutritiva, especialmente en casos de piel seca, pero a los hombres les basta con extender unas gotas de producto por las áreas más sensibles, como las mejillas.

La mirada, elemento clave
Las bolsas y las patas de gallo no favorecen a nadie, por lo que una vez que su pareja descubra los beneficios de su crema del contorno de ojos, verá como ésta desaparece a velocidad de vértigo. A ellos les convienen las fórmulas ligeras, de tipo gel, que pueden guardar en el frigorífico para potenciar su efecto "antibolsas", ya que el frío ayuda a drenar y descongestionar la zona. Es preferible que se apliquen el producto por la noche, ya que de día puede dejar un rastro ligeramente aceitoso muy poco favorecedor.

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