Fallece Mary Kay Ash, un símbolo de la cosmética en EEUU

Fue una de las pioneras en el sistema de venta puerta a puerta

El mundo de la cosmética ha perdido una de sus grandes figuras, Mary Kay Ash. Era mucho más que la dueña de una importante empresa de belleza y se había convertido en un icono para las norteamericanas, ya que desde sus comienzos luchó por los derechos de la mujer.

Su historia es otra más de empeño y fuerza de voluntad de una mujer. Todo comenzó a principios de los 60, con una empresa de tan sólo 11 empleadas. Su sistema de ventas consistía en celebrar reuniones en los hogares y en buscar la clientela puerta por puerta. "Mi interés por fundar Mary Kay Cosmetics se basaba en ofrecer oportunidades, que entonces no existían, a las mujeres ", explicaba. Kay lanzó su firma en una época en la que los negocios eran aún cosa de hombres. Por ello, siempre animó a las mujeres a que unieran sus fuerzas para conseguir sus objetivos.

Las cosas han cambiado mucho en las últimas décadas, y hoy más de 850.000 personas en 37 países trabajan para una firma que sigue obteniendo beneficios cada año. La compañía se basa en una red de mujeres que distribuían, puerta por puerta, sus cremas y maquillajes.

"El mundo ha perdido a una de sus grandes mujeres", ha afirmado su hijo, Richard Rogers, el cofundador de Mary Kay Cosmetics y presidente de la compañía de belleza.

Mary Kay nació el 12 de mayo de 1918 cerca de Houston, en el estado de Texas. No lo tuvo fácil, pues su madre trabajaba unas 14 horas diarias en un restaurante para mantenerla, mientras la pequeña Mary quedaba al cuidado de su padre, aquejado de mala salud. Tenía una gran predilección: el color rosa. LLegó a comprarse incluso un Cadillac de este tono y pintó así su casa. Coqueta, emprendedora y siempre activa en la defensa de los valores de la mujer, su madre siempre confió en que ella podía triunfar. Y lo hizo.

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