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Lucir unas piernas libres de la temida piel de naranja es el sueño de cualquier mujer. Su aparición sucede porque la grasa se acumula bajo la superficie de la piel y se percibe como hoyuelos en caderas, muslos, abdomen y glúteos. ¡Pocas mujeres se libran de ella!

Aunque los dermatólogos y cirujanos estéticos reconocen que la celulitis es un problema estético que lleva a muchas mujeres a recurrir a ellos para buscar una cura, la mayoría lo ve como una condición normal. Las razones que obligan a muchas a someterse a procesos cosméticos para reducirla son: genética, alteraciones hormonales, deshidratación y una mala alimentación.

Según el nutricionista costarricense Mario Carballo, esta condición afecta más a las mujeres que a los hombres porque fisiológicamente ellos tienen una piel más gruesa. “Se ha determinado que cuando las personas se someten a dietas estrictas y luego suben de peso, ello afecta la elasticidad de la piel, produciendo piel de naranja”, dice.

 ¿Cómo prevenirla?

1. Agua: Es uno de los pilares de una dieta anti-celulitis, porque elimina las toxinas que favorecen la acumulación de grasa, es decir, ayuda a hidratar para que la celulitis se oculte. Además, el suministro insuficiente de agua al cuerpo puede provocar retención de líquidos, lo que agrava el problema estético. Prefiere el agua antes que cualquier otro líquido, e intenta tomar al menos dos litros por día.  

2. Frutas y verduras: Poseen riqueza en agua, minerales, fibra, vitaminas y antioxidantes. Los cítricos juegan un papel importante por su aporte de vitamina C al ayudar a fortalecer el tejido conectivo de la piel. A esta lista se unen la papaya, banana, arándano, kiwi y fresas.

3. Proteínas magras: Una de las razones por la que se desarrolla la celulitis es debido a un desperfecto en el tejido conectivo de la piel, conocido como colágeno. El colágeno funciona como proteína, así que los alimentos ricos en proteínas lo fortalecen. Podrá encontrar ese beneficio en carnes magras como pollo, pavo, pescado blanco, yogurt griego y el queso cottage

4. Grasas integrales: El centro médico de la Universidad de Maryland sugiere integrar en su buena alimentación productos altos en fibras como pan, arroz y pasta. Ellos previenen la formación de bolsas de grasa bajo la piel, además de controlar el peso.

5. Grasas buenas: Olvídate de las grasas trans (contenidas especialmente en la comida chatarra), y consume en cambio las que sí aportan beneficios, como aceite de soja, aceite de maíz, nueces, aguacates, semillas de lino, aceitunas, almendras, aceite de oliva, aceite de canola, macadamia, avellanas, atún y salmón.     

Más recomendaciones

Según el especialista en alimentación saludable, no existen dietas ni opciones mágicas. Recomienda cumplir una alimentación balanceada donde se limite la cantidad de sal y azúcar, porque ambas se transforman en calorías que posteriormente se convierten en grasa. Y por supuesto, practicar ejercicio.

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