Susanna Griso desvela nuevos detalles del proceso de adopción de su hija pequeña

En abril de 2018, la periodista daba la bienvenida a Dorcette, una niña de Costa de Marfil

Cada mañana, Susanna Griso se pone delante de las cámaras para presentar Espejo Público, un programa emitido por Antena 3 en el que aborda, junto a algunos colaboradores, toda la actualidad informativa. Y aunque la periodista siempre intenta mantener la objetividad y trasladar la información sin incluir su opinión personal, la mañana de este miércoles la catalana no podía evitar pronunciarse ante uno de los sucesos que más conmoción están causando estos días en la sociedad: el de un menor que ha tirado al río Besòs a su bebé recién nacido en vez de darlo en adopción.

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"Yo no quería apuntar esto, pero muchos de los casos que contamos son de jóvenes inmigrantes a los que les falta información. No sé si es sus países orígenes no se puede hacer de manera confidencial, pero en España sí. Insisto, puedes tramitar una adopción sin que eso tenga ninguna transcendencia. No lo tiene por qué conocer tu familia o tu entorno, se te asegura una asistencia sanitaria, ese niño va a tener todas las facilidades del mundo...", comenzaba a decir Susanna, quien ha dado datos concretos de su experiencia como madre adoptiva.

Susanna Griso, todo amor con su hija Dorcette en sus primeros días de colegio

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"Hay tantos padres deseosos esperando un niño al que dar un futuro... Hay lista de espera de años para adopciones nacionales. Yo intenté hacer una adopción nacional y me dijeron que ni me lo planteara teniendo hijos biológicos, de ahí que me fuera a una adopción internacional", compartía Grisso, quien a finales del mes de abril de 2018 daba la bienvenida a su hija pequeña, Dorcette, de seis años, cuyas primeras imágenes fueron publicadas en exclusiva por ¡HOLA! en su portada.

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Después de un proceso que se alargó durante ocho años, la periodista, su marido, Carles Torras, y sus hijos mayores, Jan y Mireia, de 16 y 13 años respectivamente, recibieron con los brazos abiertos a la niña de Costa de Marfil, país al que se desplazaron personalmente para reunirse con ella y volver juntos a Madrid.  Todos esperaban con gran ilusión, expectantes y nerviosos después de tanto tiempo de trámites al nuevo miembro de la familia.

"Estoy encantada. Ha sido un regalo y nos estamos adaptando todos", aseguraba Susanna a LOC, añadiendo que Dorcette "es una niña muy vital, muy feliz, muy alegre y nos tiene a todos bailando mambo en casa, porque tiene mucha energía y alegría en el cuerpo. Eso también es muy sano y viene muy bien, aunque ahora no tenga descanso", comentaba. "También rejuvenece volver a la vida del parque con madres de 30 años. Está bien. Es una segunda vida", añadía la periodista, quien además de colmar a la pequeña con mimos y atenciones, en este año también le ha enseñado la cultura de nuestro país y diferentes idiomas.

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