¿La reconoces? Ella es la chica detrás de un famoso meme

Su imagen dio la vuelta al mundo y ahora luce irreconocible

Cuando Keisha Johnson tenía 16 años de edad, una de sus amigas le tomó una foto que le pareció tan graciosa como para compartirla en sus redes sociales. Lo que no vieron venir fue que la foto causaría tanta gracia a sus contactos que de inmediato la compartirían cuando algo les parecía extraño. La fotografía se convirtió en uno de los memes más famosos de la Red y fue bautizado como la "chica confundida". Y aunque muchos ubican la imagen que ha acompañado miles de comentarios de los internautas ante las situaciones más curiosas, hay quienes no pueden creer lo mucho que ha cambiado su protagonista.

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Keisha, ahora de 21 años de edad, luce irreconocible. La joven es muy activa en sus redes sociales en donde cuenta al mundo lo mucho que le gusta la danza, y es tanta su pasión por el baile que comparte sus conocimientos con decenas de niñas a quienes les da clase en su propio estudio. Por ello tiene un timeline lleno de recitales en diversos lugares, ensayos, vestuarios y muchas sonrisas. La bailarina también publica los detalles más emocionantes de su vida, como el reviente viaje a Abu Dabi que hizo y que le dejó varias publicaciones con cientos de likes. Keisha también es egresada de la Universidad de Baltimore con un grado en Estudios de la Cívicos de la Comunidad.

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Aunque la fama le llegó de sorpresa, a Keisha no le agradó la forma en la que se hizo conocida por varios países. En sus fotos, demuestra sus habilidades para maquillarse, lucir un pelo envidiable y comparte su estilo para vestir, algo muy distinto a la imagen en la que aparece con la cara lavada, el pelo recogido y una expresión que no le gusta.

La fama que no buscaba

Cuando se enteró de que su foto había salido de Instagram para convertirse en meme, intentó demandar a Instagram por la divulgación de la imagen. Keisha esperaba recibir 500 millones de dólares, argumentando que “no le gustaba lo mal que se veía en la foto y eso dañaba su imagen”. Sin embargo, no tuvo éxito porque la responsabilidad recae en la persona que comparte la foto y no en la plataforma. En dado caso, la chica de Alabama debía demandar a su amiga, la propietaria de la foto, pero no lo hizo.

Y aunque la foto aún es usada en diversos comentarios y páginas web, a Johnson ya no le afecta esa fama. En su lugar, siguió adelante sin prestar más atención a la situación. Eso sí, no es fácil no toparse con el meme cuando navega por Internet y suele recibir comentarios de todas las partes del mundo preguntando por la foto y felicitándola por su estilo de vida y su sentido de la moda.

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