Mason Ramsey, el niño que se hizo famoso cantando en un supermercado y ahora está en Coachella

Mostró su talento en los pasillos de un Wal.Mart e impresionó tanto que cantó en Coachella

La rapidez con la que se comparte la información en estos días es de mucha ayuda para proyectos importantes, pero también ha servido para compartir buenas noticias e imágenes que logran arrancar una sonrisa entre la gente. Hace unas semanas, el mundo conoció a Mason Ramsey, un niño de 11 años de edad que se hizo famoso después de dar un inesperado show en los pasillos de un centro comercial. Lo que ni el niño ni sus padres y mucho menos quienes compartían su video imaginaron, fue que esa pequeña muestra de talento lo llevaría a ser parte de uno de los festivales de música más importantes, que este año incluye en su cartel a cantantes como Beyoncé y The Weeknd.

De los pasillos del supermercado a CoachellaVER GALERÍA

Sin pena y con muchas ganas de cantar, Mason acompañó a su abuelo a hacer las compras a un Wal-Mart en Illinois, en donde se paró en medio de uno de los pasillos y de pronto empezó a cantar el tema Lovesick Blues de Hank Williams. El niño iba vestido con un pantalón de mezclilla, camisa blanca, botas negras y corbata de moño en color rojo. Su voz, en pocos segundos cautivó a los clientes de la tienda, tanto que uno de ellos lo grabó para después compartir el talento del pequeño en las redes sociales, una voz privilegiada que ha conquistado a miles de personas.

De los pasillos del supermercado a Coachella

Los internautas bautizaron a Mason como el Yodeling Boy, o el niño de Wal-Mart. Su vida había dado un giro por completo y gracias a la rapidez con la que se compartió su video, fue uno de los invitados al show de Ellen DeGeneres. De ahí, dio un salto más grande cuando los admiradores del niño le encontraron una similitud física con el DJ Whethan. Contento con el parecido, el DJ le ofreció actuar con él en el concierto más próximo de su agenda, que coincidió con ser el festival Coachella, uno de los eventos musicales al que la mayoría de los cantantes aspiran a llegar.

Parado frente a un público de miles de personas que gritaban de emoción al verlo en vivo, Mason interpretó la conocida canción. Su outfit esta vez se compuso de un par de jeans, camisa blanca de manga larga y un sombrero de paja, y claro, su corbata de moño. “Se suponía que debería estar en el show de talento de su escuela y mírenlo en Coachella”, escribió el DJ tras tomarse una foto con el pequeño en el escenario y los miles de fans detrás de ellos. Ahora el niño tiene un gran número de fans, entre ellos Justin Bieber, a pesar de su actuación de poco menos de dos minutos, una que recordará como una grata experiencia o que lo motivará a seguir por el camino de la música.

 

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