Malia Obama encuentra el amor en su inicio universitario en Harvard

La hija mayor del expresidente de Estados Unidos ha sido pillada besando a un chico

Malia Obama, hija mayor del expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su mujer, Michelle, podría haber encontrado el amor. Tras comenzar sus estudios en la Universidad de Harvard el pasado mes de septiembre, ha sido fotografiada en actitud cariñosa con un joven. El portal de noticias TMZ era el encargado de hacer público un vídeo en el que la pareja aparece besándose. Las imágenes fueron tomadas el sábado, antes de un partido de fútbol entre Harvard y Yale, y en ellas aparece la primogénita del matrimonio Obama con un abrigo amarillo y pantalones y gorro blanco junto a un chico alto que luce una sudadera roja. No sabemos cómo habrán sentado estas imágenes a sus padres, pero imaginamos que a Michelle no le habrán hecho mucha gracia ya que en parte del vídeo se puede ver a Malia fumando. Gran defensora de la vida sana, fue el propio Barack Obama el que en su día confesó que dejó de fumar por miedo a su mujer.  

Este amor es una más de las experiencias que Malia está viviendo en su nueva etapa universitaria, en la que solo lleva dos meses. Tras despedirse de la Casa Blanca el pasado 20 de enero, la hija mayor del expresidente- que tras graduarse decidió tomarse un año sábatico- se trasladaba de Washington a la Gran Manzana para trabajar en la oficina del productor hollywoodiense Harvey Weinstein, que por aquel entonces no tenía denuncia alguna de acoso sexual. 

Esta no es la primera vez que Malia es retratada en su día a día. El Festival Lollapalloza en Chicago, Illinois, fue otro de los escenarios en los que la hija de los Obama era fotografiada bailando durante uno de los conciertos del grupo 'The Killers'. Un vídeo que rapidamente corrío por las redes. 

- Detenido un acosador de Malia Obama que llegó a colarse en su oficina

Además, el pasado mes de abril era detenido e interrogado por el Servicio Secreto de Estados Unidos un hombre que acosó a la joven en varias ocasiones, llegando a traspasar la seguridad del edificio en el que trabajaba Malia para poner un cartel contra la ventana de un despacho y pedir a gritos que se casara con él. 

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