Michael Peña sobre ponerle su voz a The LEGO Ninjago Movie: ‘Nunca había deseado tan desesperadamente que me dieran un rol’

El actor Michael Peña lleva más de dos décadas ascendiendo en Hollywood, poniendo su rostro y talento en filmes como Crash, Million Dollar Baby, CHIPS y Cesar Chavez. Pero junto con ello, ha desarrollado una notable carrera como actor de voz, dándole vida a personajes animados en cintas como Turbo, además de en videojuegos. Pero, según cuenta, en ninguno de esos roles había pedido tan desperadamente que lo incluyeran en el elenco como en el que se estrena este fin de semana: The LEGO Ninjago Movie. ¿La razón de ello? Que su hijo Roman fuera un fanático de la serie animada surgida de los populares juguetes de armado.

michael-pena-ninjago-3-690x900VER GALERÍA Michael junto a su hijo Roman, en la premiere de Ant-Man.

“Traté desesperadamente de que me dieran este rol”, dice Peña, 41, a HOLA! USA. “Mi hijo ama Ninjago. He estado construyendo los sets con él por mucho tiempo, unos 5 años. Vemos el show junto y se sabe todos lo que te puedas imaginar del mismo”.

A Peña le ofrecieron hacer la voz de Kai, el ninja capaz de controlar el elemento del fuego, cosa que no deja de causarle gracia. “¡Contrataron a un mexicano para interpretar al fuego! Es muy leal con sus amigos, pelea mucho y protege la ciudad de Ninjago”.

michael-pena-ninjago-2-690x900VER GALERÍA Michael junto a su mujer, la actriz y guionista Brie Shaffer.

Junto con hacer feliz a su hijo, partcipar de Ninjago le dio a Michael la oportunidad de unirse a un gran elenco, uno que, dice, lo hace reír muchísimo. Su voz se une en la cinta a las de Justin Theroux, Dave Franco, Fred Armisen, Olivia Munn y el legendario Jackie Chan. (“Justin Theroux te vuela la cabeza”, dice).

michael-pena-ninjago-5-610x366VER GALERÍA El elenco estelar de Ninjago.

Sin embargo, las sesiones de grabación presentaron un desafío para el talentoso artista nacido en Chicago, puesto que —según sus cálculos— cerca del 95% de las sesiones de grabación las hizo solo frente al micrófono, sin ningún otro actor en frente.

“Fue una locura”, dice. “Es muy distinto de cuando haces comedia en vivo y la gente se ríe. Aquí estás solo, terminas de grabar tu toma y lo único que esperas es que no te haga parecer como un loser”.

La paternidad le ha dado a Michael algo más que el deseo de actuar en películas infantiles: lo ha ayudado a reconectarse con la magia de las películas.

“Es muy loco que ahora que tengo un niño, que es un verdadero fan de las películas, me ha ayudado a verlo todo a través de sus ojos”, dice con cierta nostalgia. “Lo quieras o no, cuando llevas años en este negocio, te agotas un poco del proceso de hacer películas, pero cuando lo veo a él disfrutándolas, me hace acordarme de cuando yo era niño, y mi mamá me llevaba al cine a ver películas de Cantinflas o de La India María. A veces ponían una película estadounidense, pero para mí ahí estaba todo”.

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