Ana de la Reguera, en exclusiva y en su mejor momento: “Creo que el amor es muy complicado, muy complejo y cada relación es muy diferente”

La actriz mexicana visitó nuestras oficinas para conversar sobre su carrera, su vida en Los Angeles y su momento personal.

Vestida con un elegante navy jacket negra, combinada con pantalones y grandes anteojos del mismo color, Ana de la Reguera parece una diva del cine, pero nada podría estar más lejos de la realidad. La exitosa actriz veracruzana fue toda sencillez y simpatía al quitarse las gafas y sentarse a conversar con HOLA! USA cuando se aprestaba a dejar Nueva York camino de México. Ana venía de concluir las filmaciones de la cuarta temporada de la serie Power de Starz, donde interpreta a una narcotraficante de alto nivel, pero la excusa para la conversación era otra: el próximo estreno, a mediados de mayo, de la película Everything, Everything, basada en el romántico best-seller del mismo título, escrito por Nicola Yoon.

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En ella, Ana interpreta a Carla, la enfermera y cuidadora de Madeline, una chica que padece de síndrome de inmunodeficiencia SCID, por lo que no ha salido de su casa en sus 18 años de vida. Carla es la confidente y mejor amiga de Madeline, cuya vida toma un giro cuando inicia un romance a todas luces imposible con su nuevo vecino, Olly. Por eso, la conversación con Ana comenzó en torno a los amores adolescentes y de adultos jóvenes, esos que te pueden llevar a arriesgarlo todo.

“Es bonito eso, cuando crees que te vas a morir de amor”, afirma Ana. “Esas historias de amor adolescente te pegan muchísimo. En el caso de esta historia, era muy interesante ver lo que pasaba con una niña que, por sufrir de SCID, no ha salido de su casa hasta los 18 años y cómo se comporta en el mundo real. Porque finalmente el amor hace que no tema arriesgar nada”.

Ana se sintió atraída a su rol de Carla por varias razones. Por una, hacer una película para ‘young adults’ la conectaba un público más joven, lo que siempre valor; pero por otra, le gustaba que los roles de la película rompieran estereotipos.

“Es cierto: Carla es una enfermera, lo que no es extraño para una actriz latina”, dice. “Pero ha empezado desde abajo y le va muy bien, y tiene una relación muy cercana con la familia [de la protagonista], de amistad. Es un trato de igual a igual igual, y eso, al igual que la relación que tenía con Maddy, la protagonista, me atrajeron mucho”.

“Hice un poco de research y contacté una enfermera latina que también se llama Ana”, dice la actriz sobre su preparación para el rol. “Fue muy interesante ver cómo tratan a niños y adolescentes, cómo se vuelven sus mejores amigos y confidentes, y cómo es doloroso cuando se tienen que separar. Son historias muy conmovedoras, y fue muy bonito conocer toda esa parte”.

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Pero la conversación inevitablemente regresa sobre el tema del amor, y si Ana cree que es posible un romance tan puro e intenso como el de Maddy y Olly.

“No, para nada. ¡Cero!”, dice Ana estallando en una carcajada. “Creo que el amor es muy complicado, muy complejo y cada relación es muy diferente. Creo que hay amores puros y gente que se conoce muy joven y se quedan por siempre juntos. Sí hay esas historias, pero también hay otras historias donde tienen un entendimiento y pueden llevar 20 años juntos, pero a veces cada bien hace su vida por fuera y siguen teniendo una relación”.

“Hay tantas maneras de querer y de tener una pareja, pero siempre tendemos a estereotipar lo que es el amor y el matrimonio, y lo que es el amor entre un hombre y una mujer, o entre dos hombres o dos mujeres, o cómo debemos de querer, pero cada persona necesita algo diferente”.

Ana, quien lleva años viviendo en Los Angeles y dice "dar gracias" por cada año que pasa en esa ciudad, confiesa estar soltera desde hace unos 5 meses.

“Hacía mucho que no estaba soltera”, afirma, reflexiva. “Y nada, es extraño, es diferente. Pero me estoy acostumbrando más. Llevaba tantos años en relaciones, tantos años en pareja, que me siento contenta, pero emocionada… Son mixed feelings”, acota con una sonrisa.

Este año, Ana tendrá nuevas razones para sonreír. Casi simultáneamente con el estreno de Everything Everything, el canal Showtime lanzará la esperada secuela de Twin Peaks, la serie de culto de David Lynch, y donde la actriz aparece en un episodio.

“Fue súper bizarro”, dice Ana sobre la experiencia de filmar con el legendario director. “Fue como de los highlights de mi carrera y del año pasado”.

“El día en que audicioné para Twin Peaks, tenía dos audiciones: esa y una de un western. Y como siempre me dan los roles en los westerns, estaba segura que me iban a dar ese”.

“A la audición de Twin Peaks fui sin nada, porque no me dieron nada. Y la verdad es que nunca pensé que me fueran a dar el rol. Y cuando llegué, la directora de casting me dijo: no tienes que hacer nada, nada más siéntate. Haz lo que quieras. Yo pensé que tenía que ser real, sin aparentar nada; simplemente estar. Y luego me preguntaron algo y me puse a platicar. Pero después, cuando me fui, pensé ‘La regué, me debería haber portado súper rara y bizarra para impresionar a David Lynch’. Por eso, cuando dos semanas después me dijeron que me habían dado el rol, me quedé así”, dice, poniendo cara de incredulidad.

La experiencia resultó ser completamente única, y Ana asegura no saber nada de la trama, ni siquiera en lo que tiene que ver con su propio rol en ella.

“Nadie de Showtime sabía qué estaba haciendo él”, dice en referencia a David Lynch. “La dirigió y editó sin contarle nada a nadie. Ni los de vestuario con los que filmé podían leer el guión podían ver lo que yo etaba filmando. Yo solo sé lo que hice, pero no de qué va mucho ni dónde lo va a cortar, dónde lo va a meter”.

“David Lynch no pretende ser nada, es muy sencillo. Él es todo lo opuesto de lo que la gente se pueda imaginar de él. Pero todo el mundo quiere estar cerca de él, que se le pegue algo de él. Es muy bonito ver a alguien crear eso en un set”.

“Antes de filmar, él te dice que puedes pensar en lo que quieras. Quizás eso hace crear un mundo tan onírico. La verdad es que pocas veces me he sentido tan libre en un set, como en un trance, donde te dejen hacer lo que quieras”.

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