Naya Rivera abre su corazón y habla de los episodios más oscuros de su vida

Como nunca, la actriz Naya Rivera abrió su corazón y a través de su libro autobiográfico Sorry Not Sorry, contará algunos de los pasajes más oscuros de su vida personal y su carrera profesional. El material, que saldrá a la venta el próximo 13 de septiembre, abordará episodios importantes, dos de ellos, quizá, sean los más fuertes que esta joven actriz de 29 años haya tenido que superar: tuvo que decidir entre ser madre o dejar su carrera y además, siendo muy joven, sufrió de trastornos alimenticios.

naya4-VER GALERÍA Naya ha preferido romper el silencio y hablar de las batallas que enfrentó en el pasado. Foto: Getty Images

Para Naya no ha sido fácil hacer reveladoras confesiones sobre su vida personal, pero considera que mucha gente debería hacerlo. “No es algo de lo que mucha gente hable, pero creo que deberían hacerlo”, dijo a People. En 2010, cuando estaba participando en la serie Glee y daba vida a la porrista Santana Lopez, Naya quedó embarazada de su novio, el actor Ryan Dorsey. Sin saber de su condición, la pareja terminó su noviazgo y semanas después Naya descubrió que estaba de encargo.

naya3-VER GALERÍA  La pareja se comprometió hace dos años y en 2105 debutaron como papás. Foto: Getty Images 

La estrella, quien en aquél entonces tenía 23 años, tomó la difícil decisión de terminar con el embarazo y seguir con su carrera. Tiempo después, la vida le dio una segunda oportunidad para convertirse en madre. Naya y Ryan regresaron y esta vez sería para siempre. En 2014 se casaron y en septiembre del año pasado recibieron a su primer hijo, el pequeño Josey, quien está por cumplir su primer año de vida.

nayabebe-VER GALERÍA  Naya adora a su pequeño Josey. Foto: Instagram Naya Rivera

Otro de los duros capítulos de su vida fue cuando empezó su carrera de actriz y cayó en los trastornos alimenticios. “Cuando era estudiante, comencé a sentir que lo que había empezado como un juego, estaba yendo demasiado lejos. Evitaba los alimentos a toda costa”. Cuenta cómo buscaba cualquier oportunidad para no comer. “Si mi mamá me preparaba el almuerzo, prefería tirarlo a la basura o encontrar algún pretexto para dejarlo por ahí”. La intérprete lamentó que cada vez haya más niñas y jóvenes con ese padecimiento: “Estaba haciendo pedazos mis sentimientos… A 15 años de haber pasado por esto, me parece muy triste que haya niñas que estén viviendo lo mismo".

Más sobre