Malala Yousafzai, la valiente joven que lucha incansablemente por los derechos de las mujeres, cumple 19 años de edad

La historia de Malala Yousafzai es una de aquella en las que es inevitable emocionarse ante tanta valentía y convicción. Desde muy pequeña, con tan solo 11 años de edad, la joven nacida en Mingora, Pakistán, comenzó a escribir un blog bajo un pseudónimo para la BBC donde hablaba acerca de la situación de su país y sus esperanzas de poder seguir estudiando en la escuela, además de expresar públicamente sus opiniones sobre el derecho de las mujeres a la educación.

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Después de haber participado de un programa de televisión y hablado acerca de los temas que le preocupaban y que poco se trataban en público, Malala Yousafzai se convirtió en un fenómeno global. A lo largo de los años, la niña se fue convirtiendo en una mujercita y a lo largo de ese camino en ningún momento dudó en bajar los brazos. Gracias a su lucha, hoy en día Malala Yousafzai se convirtió en la voz de las niñas de su país y la persona más joven en recibir el premio Nobel de la Paz en 2014.

Pero no todo su camino fue color de rosas. En octubre de 2012 Malala salió de la escuela como cualquier otro día y se subió al autobús que la esperaba a la salida cuando de repente dos hombres pararon el transporte, entraron y, tras preguntar por ella, le dispararon con intenciones de matarla. Con la fuerza interna y la lucha permanente por la vida que la caracteriza, Malala Yousafzai se recuperó luego de un intenso proceso de rehabilitación. Pero más allá de la impresionante recuperación de la niña, lo increíble fue que el incidente no solamente no la detuvo sino que todo lo contrario, la impulsó para seguir adelante con su lucha con aún más convicción.

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Tal es así que fue en su decimosexto cumpleaños cuando se mostró recuperada y más fuerte que nunca durante un homenaje que le rindieron en la ONU. En su primer discurso público luego del ataque que casi le cuesta la vida, Malala Yousafzai comenzó diciendo fente a la Asamblea General de la ONU: "El 9 de octubre de 2012 los talibanes me dispararon. Pensaron que con sus balas me callarían para siempre, pero fracasaron". Luego aseguró que en su "segunda vida" seguiría siendo la misma de siempre, con las mismas ambiciones, esperanzas y sueños, continuando así su luchando para lograr "educación para todos".

Interrumpida en varias ocasiones por la ovación del público que aplaudía sus conmovedoras palabras, la joven expresó con convicción una frase llena de esperanza que quedará para siempre guardada en la memoria de todos: "Tomemos los libros y las plumas porque son nuestras armas más poderosas. Un libro y una pluma pueden cambiar el mundo".

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