'Tips' prácticos: ¿Guardas correctamente los alimentos en tu nevera?

Qué frutas deben ser refrigeradas y cuáles no; cómo almacenar las distintas variedades de verduras; qué zona deben ocupar los huevos y los lácteos… Te damos la respuesta a éstas y otras cuestiones para que saques el máximo partido a tu frigorífico

Son un elemento esencial de nuestras cocinas. Gracias a ellas podemos conservar mejor determinados alimentos y retrasar el desarrollo de microorganismos, evitando que la fermentación aparezca antes de tiempo. El problema es que, a veces, olvidamos que las neveras y frigoríficos que tenemos en casa suelen contar con un diseño específico para almacenar los distintos alimentos de una forma determinada. No son simples armarios refrigerados para guardar comida. Cada producto debe ocupar su sitio, con el fin de que su conservación sea la más óptima posible. ¿Cómo hacerlo correctamente? Desde Lacoop.es, empresa dedicada a la venta al por mayor de electrodomésticos, nos ofrecen una serie de consejos muy prácticos en este sentido. ¡Toma nota!

-Las carnes y pescados son los alimentos que requieren de mayor frío y, por lo tanto, deben colocarse en la parte inferior de la nevera, tienen que estar en una zona que pueda ofrecer los 2ºC, y alamacenarse perfectamente separados del resto de alimentos para evitar la contaminación si se produce algún tipo de goteo.

-Los embutidos y alimentos ya cocinados deben conservarse en la parte central de la nevera, dado que por su composición estos alimentos no necesitan tanto frío.

-Las frutas y las verduras, dependiendo de qué tipo, deben guardarse en las zonas de mayor temperatura. Normalmente existen unos cajones destinados para ello. No es acosejable mezclar en estos cajones las frutas y verduras con otros alimentos.

-Las frutas y verduras que mejoran su durabilidad en la nevera manteniendo su calidad son las fresas, higos, uvas, ciruelas y las hortalizas de raíz como las zanahorias, nabos, rábanos, o remolachas.

-Es recomendable almacenar las verduras verdes con un paño húmedo como las lechugas, el brócoli, las judías verdes o las espinacas.

-Los cartones de leche, una vez abiertos, deben guardarse siempre en la nevera, en la parte central o en la puerta, pues no necesitan un excesivo frío.

-Si la nevera cuenta con una zona habilitada para colocar los huevos, no es un ‘capricho’. Se trata de lugares frescos pero sin un frío excesivo, que podría congelarlos.

¿QUÉ NO GUARDAR EN EL FRIGORÍFICO?

-Nunca introducir alimentos calientes. Esperar siempre a que se enfríen antes de refrigerarlos. Si los colocas calientes en la nevera ésta aumentará de temperatura y tendrá que ‘trabajar’ más. Sin olvidar que, si se trata de mucha cantidad, la refrigeración no tendrá tiempo de actuar de forma eficaz con la posibilidad de que se creen bacterias. Si tienes prisa por meter una preparación que aún está caliente en la nevera, ponla dentro de otro reciepiente más grande con agua y hielo.

-Los productos menos aconsejados para ser guardados en la nevera son los cítricos, los tomates (cuyo sabor empeora notablemente), las berenjenas y los calabacines. Tampoco los plátanos, los melones, los aguacates, los kiwis, las manzanas y las peras, que pierden calidad si se refrigera antes de tiempo. Lo ideal es no meterlos en la nevera, pero si por cualquier motivo hubiera que hacerlo, lo mejor es cuando ya estén maduras, nunca en cuanto vengan de la frutería.

-Durante el invierno, el queso y la mantequilla podrán guardarse también fuera de la nevera.

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