¡Sin miedo a los hidratos de carbono!

Es cierto que su consumo en altas cantidades puede generar problemas de salud (obesidad, exceso de colesterol, diabetes...), pero también lo es que sin la presencia de esos carbohidratos en la dieta, ésta jamás será sana y equilibrada

De forma errónea, los hidratos de carbono cuentan con cierta mala fama, especialmente entre quieres desean cuidar la línea, por lo que en ocasiones quedan totalmente desterrados de la dieta. Sin duda, otro de los muchos errores a la hora de perder los kilos de más. De hecho, los hidratos deberían representar alrededor del 50% de nuestro aporte energético diario (el doble, por ejemplo, que de proteínas). De esta forma, el organismo utilizará la glucosa presente en esos hidratos como principal fuente de energía para funcionar (no por casualidad, son conocidos como el combustible del cerebro y del sistema nervioso). Además, los hidratos...

  • Son elementos imprescindibles para mantener constantes los niveles de azúcar en sangre y para reemplazar las reservas de glucosa gastada (algo especialmente importante en el caso de quienes practican algún deporte o actividad física de forma regular).
  • Además, los alimentos ricos en carbohidratos cuentan con la ventaja de que resultan particularmente saciantes.
  • En función de la velocidad con la que el organismo ‘absorbe’ los hidratos (lo cual depende de su índice glucémico), los hidratos se dividen en:

    -Complejos o de absorción lenta, presentes en los cereales integrales, las legumbres, las hortalizas y algunas frutas como los frutos rojos, fresas, cerezas...

    -Simples o de absorción rápida, presentes en alimentos como la miel, el azúcar, los zumos de frutas, las harinas refinadas y sus derivados, como los dulces, el pan, etc.
  • Una cantidad muy elevada de hidratos sí sería perjudicial, ya que el exceso de glucosa que el organismo obtiene de ellos y que ya no necesita queda ‘flotando’ en la sangre y se convierte en grasa que será almacenada.

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