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Las claves para hacer la ensalada perfecta

Aunque elaborar una ensalada es aparentemente sencillo, que sea equilibrada y rica tiene sus trucos. ¡Toma nota!

Elaborar una ensalada es algo aparentemente sencillo. Pero un resultado exitoso y apetecible depende una serie de claves.
La ensalada es un plato que no debe faltar en nuestra dieta diaria, ya sea como plato principal o como guarnición. Pero en su preparación debemos de huir de dos extremos posibles: el de hacer la ensalada mezclando sin compasión todos los ingredientes que encontremos a nuestro paso, o el de limitarnos a la mezcla clásica de lechuga, tomate y cebolla demasiado a menudo.

Te ofrecemos las siguientes claves para que disfrutes preparando y comiendo tus ensaladas.

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Hojas bien escurridas

No importa si utilizas lechuga, canónigos, rúcula u otro tipo de hoja como espinaca o endivias. Si no las escurres bien, el agua que quede estropeará su sabor y textura, además de arruinar el aliño sin remedio. Si no dispones de un centrifugador de ensaladas, puedes utilizar un paño limpio. Lo mismo pasa con los tomates. Si dejamos que el agua permanezca en ellos estaremos perdiendo parte de su potente sabor.

Un truco: si cortas la lechuga con las manos ganará en sabor y su aspecto será más natural.

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Innova con los ingredientes

Si lo tuyo es la base de lechuga, no te limites y prueba distintas variedades que darán un acabado diferente a cada ensalada: batavia, trocadero, hoja de roble, siempreviva…

Para hacer de la ensalada un plato principal, experimenta con legumbres, arroz o quinoa. Utiliza distintos tipo de pescados en conserva o ques os. No te limites a un solo tipo de aliño y descubre el poder de las hierbas aromáticas.

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El orden importa

Si utilizas ingredientes pequeños para hacer la ensalada, como frutos secos o legumbres, en el momento en que remuevas para repartir el aliño, estos pasarán al fondo del recipiente. De tal modo que quedarán a la vista solo las hojas. Si no quieres que eso ocurra te damos un truco: reserva parte de los ingredientes más pequeños e incorpóralos tras remover el aliño. De este modo estarán visibles y presentes en toda la ensalada.

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Escoge bien

Huye de los productos preconcebidos para aderezar ensaladas, como el maíz de lata, y dale una oportunidad a ingredientes frescos como la fruta (la naranja y el melón son la alegría de una ensalada) o a verduras como el calabacín y la zanahoria.

Equilibra sabores

Intenta no mezclar varios ingredientes que tengan un sabor muy fuerte, porque además de anularse entre sí harán que la ensalada resulte demasiado pesada.
Si quieres suavizar el sabor de la cebolla, para que no se convierta en la protagonista absoluta del plato, puedes picarla y dejarla en un recipiente con agua y un chorrito de vinagre 15 o 20 minutos antes de utilizarla.

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La importancia del aliño

La regla fundamental para aliñar cualquier ensalada es mezclar aparte todos los comp onentes antes de aplicarlos en el plato.Busca aliños acordes con los ingredientes de tu ensalada y no dudes en experimentar.

Puedes llevarte gratas sorpresas si además del clásico “aceite, sal y vinagre”, pruebas con romesco, mostaza o pimienta.

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