Así cenarán las estrellas la noche de los Oscar

Más de mil quinientos invitados acudirán al famoso 'Baile del gobernador' en el que se servirá un menú –buffet por primera vez- regado con dos mil botellas del mejor vino

A dos semanas de la entrega de los Oscar, Hollywood prepara con entusiasmo su gran noche del cine. El teatro Kodak se engalana, las calles se visten de fiesta para recibir a las más rutilantes estrellas de la gran pantalla, y el gran salón en el que se celebra el tradicional Baile del Gobernador brilla ya con todo esplendor mientras en los fogones del complejo Hollywood & Highland Center se afana el prestigioso chef de origen austriaco Wolfang Puck para elaborar los exquisitos platos con los que sorprenderá el próximo 25 de febrero. El tradicional almuerzo con el que la Academia de las Artes y las Ciencias de Hollywood agasaja a los nominados días antes de que se celebre la entrega de premios -y al que por primera vez asiste una española, Penélope Cruz - no es sino el ensayo general de la fastuosa cena que tiene lugar una vez finalizada la ceremonia y que supone la primera parada de todos los asistentes a la ceremonia antes de repartirse por las numerosas fiestas que se organizan esa noche en la meca del cine.

3.500 hamburguesas y 4.600 estatuillas del Oscar de chocolate
Ganadores, nominados, presentadores y el resto e invitados, hasta un total de 1.650 invitados aproximadamente probarán las creaciones de Puck (su famoso restaurante Spago de Beverly Hills es uno de los más visitados por las estrellas) en el décimo tercer año consecutivo que el cocinero y su equipo se encargan de hacer las delicias de los paladares más exigentes. Para Wolfgang, el Baile del Gobernador es la Superliga de los acontecimientos de Hollywood". Y como viene siendo habitual, el menú se ha seleccionado buscando la variedad. Estarán sus clásicos consolidados como las pizzas de salmón ahumado con caviar y las estatuillas de chocolate con forma de Oscar espolvoreados con oro, de las que se repartirán 4.600, y unas 3.200 mini hamburguesas de queso, pero como cada edición, el reto del chef -que para la ocasión cuenta con un ejército de cocineros y camareros- será innovar en un año en que todo será menos formal, con un menú en buffet, sin mesas asignadas como antaño, con el fin de que el ambiente sea festivo y dinámico y todos los invitados puedan moverse por los 28 mil pies cuadrados del gran salón que ocupa la cúpula del complejo. Entre los manjares habrá langosta Shangai con crepe de espinacas y arroz con trufas negras de Perigord (Francia), un plato creado específicamente para el gran acontecimiento y sushi, además de cientos de elaborados aperitivos.

Balcones, pérgolas con flores y bancos de madera
Para ello se ha pensado en un decorado abierto que permitirá a los asistentes escoger entre una gran variedad de asientos, desde los convencionales a sillas y mesas de madera o bancos de ante forrados de ante todo en un ambiente de flores -orquídeas doradas rosas y calas traídas de Holadna- pérgolas y románticos balcones iluminados por velas en una decoración inspirada en la bucólica campiña toscana. Cuando vaya pasando la noche, los buffet de salados se transformarán en rincones de ensueño con todo tipo de postres y dulces.

Y en una cena como esta no faltarán los buenos caldos que rieguen los paladares de los presentes. En la fiesta y en la recepción previa a la entrega de los Oscar se servirán, como en otros años, vinos de las bodegas Sterling hasta un total de 2.000 mil botellas. El champagne correrá en una noche de fiesta con más de 500 botellas de Laurent Perrier

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