Palabra de dermatólogo: cuida así tu piel y parecerás más joven

Descubre los pasos que debes incluir en tu rutina diaria y otros muchos consejos de los mejores expertos

Objetivo: conseguir retrasar la aparición de las huellas del paso del tiempo en la piel. Sin duda, ese es el propósito de muchas mujeres que anhelan que su cutis se muestre joven durante más tiempo. Por eso, hemos querido contar con la opinión de quienes más saben del cuidado de la piel, los dermatólogos, que son quienes mejor pueden resumirnos sus consejos infalibles para intentar aprobar con nota este particular examen. Partimos de la base de que no hay un elixir de la eterna de juventud -aunque algunas celebrities parecen esconderlo, pues aparentan menos edad de la que tienen-, pero sí determinados hábitos, rutinas y tratamientos que pueden ayudarnos en nuestro objetivo.

Comenzamos con la que puede ser considerada la pregunta del millón: ¿realmente se puede frenar el envejecimiento de la piel? “Este depende de dos factores fundamentales: por un lado la genética y la edad cronológica (de la que depende aproximadamente el 20-30%) y por otro las agresiones externas (responsables del 70-80% del envejecimiento de la piel). No podemos frenar el paso del tiempo, lo que sí podemos hacer es reducir al máximo los agentes externos que participan en el envejecimiento prematuro de la misma. El conjunto de esos agentes dañinos se llama exposoma: exposición solar, contaminación, tabaco, mala alimentación, falta de sueño... Si la protegemos de estas agresiones, conseguiremos mantener la mucho más sana y, por tanto, con un aspecto más rejuvenecido”, nos explica la doctora Mercedes Sáenz de Santamaría, dermatóloga de la Clínica Dermatológica Internacional. Precisamente, las mujeres que envejecen más lentamente intentan evitar estos factores. “Con el paso del tiempo, la piel del rostro pierde tersura, juventud y luminosidad. La genética, los factores ambientales como la exposición a los rayos ultravioleta y la polución y los productos agresivos la afectan negativamente”, nos dice por su parte el doctor Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral.

El trío cosmético indispensable en tu rutina diaria

La duda viene entonces sobre por dónde empezar. “Respecto al cuidado de la piel, lo más importante es utilizar principios activos eficaces, en formulaciones adecuadas y adaptadas a cada paciente", nos cuenta la doctora Mercedes Sáenz de Santamaría, dermatóloga de Clínica Dermatológica Internacional. “De forma general, la rutina cosmética más eficaz sería la combinación de una adecuada limpieza mañana y noche junto con: sérum de vitamina C y fotoprotector solar diario por la mañana, retinoides y una crema confort por las noches. A esto deberíamos añadir un exfoliante unas 2-3 veces/semana según el tipo de piel. Si hacemos deporte al aire libre, siempre protegerla, tanto de la exposición solar como del frío y el viento en invierno”, puntualiza la doctora. Coincide en recomendar este trío ganador el doctor Jorge Martínez-Escribano, dermatólogo de Clínica Openderma, quien sugiere añadir “sí o sí, a tu 'arsenal' de cosméticos diarios tres productos de uso tópico básicos: vitamina C, retinol y un protector solar. La primera la puedes usar por la mañana en forma de sérum y/o crema; es un excelente antioxidante que combate los radicales libres, tiene efecto antimanchas y aporta luminosidad. Mientras, el retinol úsalo por la noche. Según la concentración a la que esté formulado, y según sea tu tipo de piel, podrás usarlo a diario o solo a días alternos o incluso dos días a la semana. Puedes utilizarlo incluso en verano; tu dermatólogo te puede asesorar al respecto”, cuenta. 

Y es que si hay algo en lo que coinciden todos los dermatólogos es en reconocer el gran poder antiedad del retinol. “Por las noches, lo ideal es el uso de ácidos destinados a conseguir una exfoliación superficial constante, con la que conseguir una reducción de las marcas, manchas, arrugas más finas y también para estimular la producción de colágeno. El tipo de ácido a aplicar depende del tipo de piel que tengamos. El único que ha demostrado un verdadero efecto antiedad es el retinol, derivado de la vitamina A, destinado a reducir arrugas y minimizar manchas. En aquellas más intolerantes no es adecuado que el uso de ácidos sea diario, ya que puede empeorar estas pieles, por lo que en ellas recomendamos un uso menos frecuente y, el resto de los días, una crema hidratante adaptada. Una o dos noches en semana, en función a la tolerancia, está muy indicada la exfoliación para eliminar impurezas”, nos explica la doctora Elena Martínez Lorenzo, dermatóloga de la Clínica Pilar de Frutos. Sobre la exfoliación, el doctor Martínez-Escribano recomienda que sea leve con un limpiador tipo scrub, y recomienda hacerla incluso a diario. “Basta con leves masajes circulares de hasta un minuto. Si tienes piel grasa, puedes insistir más en la zona T o centrofacial y donde tengas poros más visibles o dilatados. Si la tienes seca, unos segundos son suficientes para eliminar la suciedad y restos celulares que te sobran y que, de otro modo, dificultarían la acción de los cosméticos que uses después. El uso de scrubs ayuda a la renovación de las capas de tu epidermis y, además, facilita que los cosméticos que uses a continuación (serums y cremas) penetren mejor. Todo ello te dará una piel de aspecto mucho más luminoso”, nos explica.

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Hidratación por dentro y por fuera

No hay que menospreciar, además, la importancia de un cutis bien hidratado, tanto con cosméticos como con una dieta adecuada. “Para lograr un aspecto más joven es necesario, entre otras cosas, controlar la hidratación de la piel empleando cosméticos ricos en colágeno, elastina y ácido hialurónico. Es fundamental incorporar a nuestro día a día una dieta rica en agua, verduras y frutas, especialmente las que son de color rojo, ya que contienen un gran número de vitaminas, minerales y antioxidantes, así como incorporar el ejercicio diario a nuestra rutina. No hay que olvidarse de incluir la ingesta de aceite de oliva y frutos secos”, nos explica por su parte el doctor Sánchez Viera, quien además insiste en la importancia de emplear durante todo el año fotoprotectores solares con un mínimo de SFP 30 en los meses de menos sol y aumentarlo a un SPF50 en primavera y verano. Y hace mención a un aspecto que considera fundamental: como prevención de enfermedades cutáneas, no olvidar acudir a la consulta de un dermatólogo para realizar controles anuales.

Y junto con la hidratación, juega un papel fundamental la limpieza. La doctora Martínez Lorenzo remarca su importancia como paso fundamental para una piel sana y que, en consecuencia, envejezca mejor. “Es importante realizar en casa con una adecuada limpieza, con productos adaptados a sus características específicas. La limpieza puede realizarse con geles y jabones, así como con agua micelar o leches limpiadoras de forma exclusiva. También se puede combinar el uso de ambos métodos, siempre y cuando se usen productos adaptados a cada tipo, pieles secas, grasas, con tendencia acneica... La limpieza debe realizarse al menos dos veces al día, mañana y noche”, nos cuenta. 

Un abordaje integral

Pero, ¿cuáles son los aspectos que incrementan esa impresión de tener una piel envejecida? El dermatólogo Ricardo Moreno de IMR en Ruber Internacional Paseo de la Habana en Madrid, considera que hay varios y para rejuvenecer el cutis hay que tratarlos al mismo tiempo, realizando un abordaje integral. El primero de ellos es la calidad de la piel, y apunta que se puede mejorar llevando una alimentación rica en vitaminas, antioxidantes, proteínas y minerales, pero también controlando el estrés, ya que este apaga y empeora el estado general de nuestra piel, y realizando ejercicio de manera habitual para favorecer una oxigenación constante así como la microcirculación que trasportara a través de los microcapilares que trasportan a nuestra piel los nutrientes y vitaminas que esta necesita para estar sana y reluciente. Todo ello, sumado al uso de la dermocosmética adecuada a nuestro tipo de tez y las necesidades puntuales de cada estación. El segundo aspecto al que hace referencia el doctor son las manchas, y apunta que la herramienta más eficaz para eliminarlas, sean de la naturaleza que sean (hormonal, solar, vascular, edad, acné…), es una combinación de láseres dermatológicos, peelings y cosmética  despigmentante pautada por el dermatólogo en función del tipo de mancha y del tratamiento realizado. También considera importante usar cosméticos y tratamientos para disminuir las arrugas, tratar la flacidez y, sobre todo, otro de los problemas típicos de la edad, las pérdidas de volumen en zonas como las sienes, los pómulos o el tercio inferior de la cara, para lo que son buena opción determinadas infiltraciones.

Tratamientos en el centro de belleza

La doctora Sáenz de Santamaría considera que el objetivo de una piel más sana, bonita y cuidada se puede conseguir mediante la combinación de una rutina cosmética adecuada junto con tratamientos médico estéticos que ayuden a mejorar su calidad, como por ejemplo, la luz pulsada intensa (IPL), que estimula la producción de colágeno al mismo tiempo que mejora manchas solares y venitas; o el uso de mesoterapia con ácido hialurónico (Volite de laboratorios Allergan) que mejora los niveles de hidratación, elasticidad y textura de la piel, con dos sesiones anuales.

“Para lograr frenar este envejecimiento existen diferentes tratamientos que puedan ayudar a mantener la piel más luminosa y joven”, añade el doctor Sánchez Viera, quien los resume en los siguientes:

-La corrección de arrugas con Toxina Botulínica constituye un tratamiento eficaz y seguro. La inyección da un aspecto relajado, sin las características expresiones de tensión o cansancio alrededor de los ojos, lo que aporta juventud a nuestra mirada.

-La inyección de rellenos reabsorbibles proporciona un efecto rejuvenecedor al rostro al aportar sostén, estructura y luminosidad a la piel. Además del efecto rejuvenecedor que poseen estos tratamientos, también están indicados en pacientes más jóvenes que requieran un aporte de volumen en labios o pómulos.

-La microdermoabrasión permite eliminar suavemente las capas más superficiales de la piel sin agredirla. Esta técnica produce una regeneración celular y un incremento en la producción de colágeno, además de facilitar la penetración de principios activos que se aplican inmediatamente después, (como pueden ser el ácido glicólico o los alfahidroxiácidos) que contribuyen a una mejora de la apariencia de manchas, líneas de expresión o secuelas de acné. Con ello se logra la eliminación de células muertas en las capas superiores de la piel y se favorece la regeneración celular y el incremento del colágeno.

-Para tratar pieles que presenten signos de fotoenvejecimiento como rugosidad, discromía, falta de luminosidad, pérdida de elasticidad y flacidez y manchas vasculares se recurre al uso de láseres que actúan en las capas profundas, generando colágeno y renovando la piel y eliminando pigmentos, ya sean marrones o rojizos. Dependiendo de cada caso, se utilizarán diferentes tipos de láseres médicos.

Añadimos, además en opinión del doctor Martínez-Escribano otra recomendación: los peelings químicos médicos, que él considera el  “comodín perfecto para rejuvenecimiento". En ellos ve una opción muy razonable para mejorar la calidad y textura de tu piel, para tratar manchas y arrugas, y uniformizar y aportar luminosidad. "Existen infinidad de peelings, adaptables al problema de cada paciente y a cada tipo y época del año. Y, muy importante, hacerte un peeling no es sinónimo de que te vas a pelar. Tu médico lo puede adaptar a tus necesidades si no puedes permitirte ni siquiera unas horas de estar fuera de juego”, concluye.

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