Celulitis vs. grasa localizada: las mejores solucciones a cada problema

Con la ayuda de los expertos, te contamos cómo atenuar cada una de ellas antes del verano

Son dos de los problemas que cada primavera llegan junto al buen tiempo. Nuestra ropa se vuelve más ligera, los bikinis hacen su aparición magistral y nos encontramos frente a frente con la temida celulitis -que afecta a 9 de cada 10 mujeres- o los acúmulos de grasa localizada. Y es que, según un estudio realizado por Allergan, estamos ante dos de las grandes preocupaciones estéticas de muchas mujeres, tanto, que un 57% estarían dispuestas a realizarse un tratamiento no quirúrgico para reducir, por ejemplo, esos acúmulos de grasa en algunas zonas de su cuerpo. Requieren, por lo tanto, de un plan de acción para intentar ponerles solución. Y los protocolos médico estéticos se convierten en las opciones más efectivas  “En la actualidad disponemos de numerosos aparatos y tratamientos para combatir la grasa localizada y la celulitis. Ambos problemas, aunque parecen lo mismo, no lo son, y el modo de tratarlos y la expectativa de mejora también es diferente”, nos cuenta la doctora Conchita Pinilla, experta en cirugía plástica y medicina, quien nos detalla cómo abordar ambos problemas.

Así, muchas mujeres tienen como objetivo acabar con la grasa -muy rebelde en ocasiones- que se localiza en una determinada zona de tu cuerpo. No se necesitan perder kilos sino atajar el problema en esa área concreta, que pueden ser desde las cartucheras a las rodillas, pasando por brazos, abdomen...  “La adiposidad localizada se trata muy fácilmente y con resultados definitivos y excelentes mediante liposucción, criolipólisis o inyección de ácido desoxicólico, o con mesoterapia lipolítica y reductora”, cuenta la doctora Pinilla. Por su parte, para estos casos de grasa localizada, el doctor Moisés Amselem sugiere también los tratamientos de mesoterapia, basados en la administración de una mezcla de sustancias mediante pequeñas inyecciones hipodérmicas en las zonas afectadas, disolviendo la grasa acumulada y provocando una reducción del volumen. "También consigue activar la circulación sanguínea y linfática, ayudando a la eliminación de líquidos y toxinas. Las zonas más frecuentes de aplicación son los glúteos, el abdomen, las cartucheras, muslos y rodillas. La clave para reducir la grasa consiste en elegir bien los componentes y que cada uno sea clave en el abordaje del mismo. Los efectos son visibles entre la quinta y sexta sesión e inicialmente se recomienda su realización dos veces por semana", nos cuenta, y explica que durante el periodo que dura el tratamiento, pueden aparecer pequeños hematomas, por lo que se recomienda evitar la exposición solar. Además, es obligatorio beber al menos 2 litros de agua diarios y se recomienda ingerir sustancias que favorezcan el drenaje y la eliminación de la grasa. 

Mejorar la celulitis, una tarea más compleja

Por otro lado, nos encontramos con la temida piel de naranja. “Conseguir la mejoría de la superficie de la piel es una tarea más a largo plazo y más complicada. Es la celulitis de zonas como las caderas, muslos, glúteos, brazos, debida a la retención de líquidos del tejido celular subcutáneo”, explica la doctora Pinilla. “Contamos con numerosa aparatología que tiene buenos resultados en la celulitis, aunque no consigue resolverla por completo en ninguno de los casos. Pero el uso continuado de estos aparatos nos va a dar un aspecto muy mejorado de la piel. Tanto la radiofrecuencia en sus diversas formas (Venus Legacy, Velashape) como los masajes mecánicos intensos del LPG o las ondas de choque consiguen un alisamiento de la piel, pero precisan de varias sesiones (desde 8) y de mantenimiento posterior”, cuenta la doctora Pinilla, quien nos explica que será el especialista el que indique cuál de estas formas va a ser más adecuada a su tipo de celulitis, cuántas sesiones y qué mantenimiento precisará.

Los expertos son optimistas en cualquier caso. “La celulitis siempre se puede mejorar con tratamientos médicos estéticos. Se puede atenuar, siempre dependiendo del comportamiento del paciente en cuanto a nutrición e hidratación. Existen mecanismos para favorecer el drenaje y la oxigenación de la zona, como es la mesoterapia. Y podemos trabajar con las ondas acústicas para liberar la fibrosis de la piel y liberar esos hoyuelos”, nos explica el doctor Moisés Amselem. Como alternativa para combatir la piel de naranja, el doctor recomienda el protocolo Verjú, la última generación del láser frío que mejora la celulitis y reduce los contornos. Se dirige a las zonas donde existe grasa subcutánea persistente. "La máquina, adaptable a las diferentes concavidades anatómicas del cuerpo, permite al paciente relajarse mientras actúa de forma localizada en las diferentes zonas a tratar, derritiendo la grasa debajo de la piel. Posteriormente el cuerpo elimina esta grasa de forma segura mediante el sistema linfático", cuentan desde la clínica del doctor Amselem. Funciona en cintura, cadera y muslos, y se recomienda dos veces por semana durante 4 semanas en un total de 8 sesiones.

La importancia de la dieta y el ejercicio físico

Y, tratamientos al margen, en ambos casos hay que tener en cuenta la importancia del estilo de vida. “Por supuesto que un estilo de vida adecuado con una alimentación adecuada y ejercicio frecuente es la base de la mejoría de estos problemas que nos acucian más a la hora de empezar a utilizar la falda corta y el bikini”, cuenta la doctora Pinilla. Así, la experta recomienda seguir una dieta en la que abunden las frutas con base de agua y poco azúcar (sandía, naranja, pomelo, mandarinas, kiwi), verduras, grasas buenas (aguacate, frutos secos, aceite de oliva virgen). Y a todo ello hay que sumar la ingesta mucha agua. También hay que tener en cuenta el ejercicio, que en opinión de la doctora Pinilla ha de ser aeróbico, para movilizar la grasa (running, andar, power walking, bailar, bicicleta) y anaeróbico y de tonificación para reafirmar (Pilates, máquinas, etc).

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