Retinol, ¿el activo antiedad más potente?

Los expertos nos explican los tipos, usos y beneficios de este derivado de la vitamina A tan utilizado en cosmética

La industria de la cosmética está en constante evolución. Surgen novedades, aparecen nuevos activos… pero hay algunos que llegaron para quedarse, por méritos propios. Uno de ellos es el retinol, que lleva años utilizándose en cosmética, convirtiéndose sin duda en uno de los ingredientes antiedad estrella, presente en multitud de productos. La responsable de que el retinol llegara a la cosmética fue la vitamina A tópica, también conocida en dermatología como Retin-A o ácido retinoico. Se comenzó a utilizar para combatir el acné, gracias a lo que se descubrió su eficacia antiarrugas. Y es que los pacientes que lo usaban comprobaron que, además de reducir los granos, la vitamina A mejoraba el estado de su piel, que quedaba más joven y lisa. Sin embargo, la eficacia antiarrugas de este activo se ve limitada por algunos de sus indeseados efectos secundarios, entre los que destaca que puede enrojecer e irritar la piel. Para aclarar sus mejores usos y todos sus beneficios, hemos hablado con varios expertos para que nos cuenten todo lo que debemos saber sobre este activo y sus variantes.

Así, el doctor José Vicente Lajo-Plaza, director del Centro Médico Lajo-Plaza, nos explica que existen dos formas en las que podemos encontrar la vitamina A para su aplicación tópica, el ácido retinoico, la más pura y activa, y el retinol, una forma menos activa pero que resulta mucho menos irritante. El doctor explica que el ácido retinoico se convierte así en uno de los activos más recomendados por los dermatólogos, por su propiedades, entre las que destaca su gran poder de renovación de la piel a nivel del estrato córneo, siendo un muy eficaz agente exfoliante. Pero, además, incrementa mucho la hidratación de la piel, controla la pigmentación cutánea, mejora la textura de la piel y aporta firmeza estimulando la síntesis de colágeno.

La 'mala fama' del ácido retinoico

Aun así, el doctor Lajo-Plaza explica el porqué de su mala fama. “Los problemas vienen dados por sus efectos secundarios y su inestabilidad, que le hace tener problemas de oxidación con la luz y el ambiente. Puede producir eritema o enrojecimiento de la piel en casos de cierta sensibilidad cutánea. También podría dar origen a la aparición de cuperosis o telangiectas. Totalmente incompatible con el sol, provocaría enrojecimiento, dolor e inflamación”, nos cuenta. De uso dermatológico, las concentraciones con las que normalmente se trabaja el retinoico suelen ser bajas, comenzando con fórmulas al 0,020% llegando a concentraciones del 0,3 o 0,5%, dependiendo de la indicación para la que se use, y la sensibilidad de la piel de la persona que va a ser tratada con él.

¿Y cómo se utiliza? Se recomienda su aplicación por la noche y de manera progresiva, empezando con periodos cortos de aplicación y aumentándolos poco a poco para mejorar la tolerancia de la piel a su exposición. Debe ser bien retirado por la mañana y aplicar antes de salir a la calle un factor de protección solar por encima de 30.

Debido a estas contrandicaciones, el paso siguiente que siguieron los laboratorios cosméticos fue para conseguir un activo con esa misma eficacia antiedad, pero sin sus efectos irritantes. El resultado fue el popular retinol, una variante de la vitamina A que, aun siendo menos potente que el ácido retinoico, no arremete de forma tan agresiva contra el cutis.

El retinol, un gran aliado frente al envejecimiento

Y así llegamos al gran protagonista, el retinol. Según nos explica Pedro Maggi, creador de la firma Skeen, es una potente molécula activa derivada de la vitamina A. Resulta menos irritante que la forma más pura (el ácido retinoico) y aun así, es una de las herramientas más activas en la lucha contra el envejecimiento. ¿Los motivos? Tiene una acción rápida y los resultados son muy evidentes. Nos encontramos ante uno de los ‘reyes’ en cosmética, por sus múltiples beneficios: mejora la renovación celular, que disminuye con el paso de los años y puede pasar de 21 a 28 días o más, potencia la creación natural de colágeno y elastina, lo que aporta más firmeza a la piel, repara los daños cutáneos, mejora la textura de la piel, reduce las arrugas y disminuye las manchas de pigmentación.

Eso sí, Maggi nos explica que hay que tener cuidado, porque si no se une a las concentraciones aconsejadas o no se formula de la manera adecuada puede dar lugar también a irritación. El experto nos explica que no todo el mundo la utiliza porque es una molécula muy inestable. Se inactiva con la luz y al contacto con el aire y se puede oxidar muy rápidamente. En la actualidad hay nuevas formas para aumentar su estabilidad, como por ejemplo el Retinyl Palmitate, que es una forma de retinol esterificada con ácido palmitico. También hay ingredientes como la mimosa tenuiflora, que asociados al retinol, aumentan la tolerancia. Maggi apunta a que “debe ser usado solo por las noches, pues también puede dar reacción de fotosensibilidad, aunque es menos probable que con el ácido retinoico. También es conveniente hacerlo progresivamente”. El retinol se adecua especialmente a las pieles fotoenvejecidas, que sufren los efectos negativos de un exceso de sol, y se recomienda a partir de los 35 años.

Un activo muy sensible

Como comentábamos, uno de los principales inconvenientes del retinol es su inestabilidad, ya que se degrada fácilmente en contacto con la luz. Esta es la razón por la que generalmente se ofrecen en cremas de noche, ya que de día debe ir combinado con filtros solares para mantener su actividad. Así lo confirma nuestra colaboradora Meritxell Martí, que recomienda su uso nocturno. "Los cosméticos que contienen retinol específico para el día suelen tener una dosis muy baja y filtro solar, que es imprescindible cuando estamos usando alguna de las formas de la vitamina A", nos cuenta, a la vez que insiste en que es un activo contraindicado en pieles especialmente sensibles ya que puede provocar una especial irritación, como rojez excesiva o descamación de la piel, sobre todo cuando comienza a utilizarse. Generalmente su uso es aconsejable que sea progresivo y gradual hasta que la piel se vaya acostumbrando al mismo. Meritxell Martí apunta también a que la vitamina A se oxida fácilmente con la luz, por lo que, cuando tengamos un producto con este componente, es aconsejable mantenerlo alejado de la luz y bien cerrado.

¿Has oído hablar del bakuchiol?

Y, además, nos encontramos con los precursores del retinol y los retinol like. La fundadora de Sepai y máster en dermocosmética Paula Gugliotta explica que el término se emplea para referirse a activos que tienen la misma acción que el retinol sobre la piel pero sin la parte de los efectos secundarios. Pueden ser utilizados por cualquier tipo de piel. La pregunta que surge desde el principio es si son tan efectivos como el retinol puro, y la experta contesta de forma afirmativa. “Como el resultado de los efectos de activación de las proteínas, la firmeza y la estimulación del tejido se incrementan. Sin embargo, se evitan los procesos inflamatorios asociados a los retinoides, asegurando una mejor protección de la piel a largo plazo. La reducción de la micro-infamación asegura también una piel visiblemente más joven”, cuenta.

¿Cuál es el activo más potente de los considerados retinol like? Los expertos apuntan al bakuchiol. Se extrae de la planta medicinal china Psoralea corylifolia y como señala George Cleeve, fundador de Oskia, podemos referirnos a él como al retinol natural. “No hay duda de que el retinol es uno de los más potentes y efectivos activos anti-edad del mercado. Sin embargo, en estudios clínicos de comparativa el bakuchiol ha demostrado tener sobre la piel los mismos beneficios que el retinol, con total ausencia de los efectos secundarios asociados a la sensibilización”.

Tus aliados: Retinol Drops, de Rodial. Flawless Face & Neck Lift Serum, de Sepai. Concentrado Corrector Antiedad de Skeen. Ceramide Capsules Retinol de Elizabeth Arden. Super 16 Sérum de Oskia. Night Ritual Vitamin A de Medik8. Sesretinal Mature Skin, de Sesderma. 

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