Todo sobre la rinoplastia, la cirugía estética que aumenta en España

Hablamos con varios expertos sobre la intervención de nariz y las nuevas técnicas quirúrgicas

El otoño es una de las épocas en las que más intervenciones estéticas se realizan. Una vez acabado el verano, muchas personas dan el paso y aprovechan los primeros meses de frío para realizar esa intervención que tenían pendiente. Entre ellas está la rinoplastia o cirugía de la nariz, uno de los procedimientos quirúrgicos más frecuentes en cirugía plástica. De hecho, es la quinta intervención más demandada en España, y porcentualmente la solicitan más hombres que mujeres, según datos de la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética). El número de rinoplastias practicadas a mujeres triplica a las realizadas en hombres, pero porcentualmente es una intervención más demandada por ellos: el 14% de los hombres que solicitan cirugía estética elige la rinoplastia, mientras que entre las mujeres la cifra es del 6%.

¿Su objetivo? Mejorar el aspecto de la nariz, su proporcionalidad y la armonía del rostro buscando siempre la naturalidad. El Dr. Diego Tomás Ivancich, especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, ofrece algunas razones por las que una persona podría pensar en esta cirugía. Y desde el punto de vista estético, puede realizarse para cambiar el tamaño de la nariz, cambiar su forma, estrechar las fosas nasales o cambiar el ángulo entre la nariz y los labios. Además, ayuda a reparar daños de un posible accidente o corrige anteriores intervenciones fallidas. Pero, además, cuenta con la particularidad de que a veces no se trata tan solo de una intervención estética, sino que también se realiza  para mejorar la función respiratoria y, en algunos casos, se hacen ambas cosas.

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¿Por qué sigue siendo una de las intervenciones más demandadas?

Los expertos lo tienen claro: “Porque la nariz tiene un papel predominante en nuestro rostro, tanto en la visión frontal como en el perfil. Una nariz equilibrada es esencial para conseguir armonía con otros rasgos faciales y la armonía es determinante en la belleza de una cara. Es una cirugía con mucho éxito porque los resultados son apreciables desde un primer momento, no tiene un postoperatorio muy complicado y los resultados estéticos compensan ampliamente a los pacientes”, nos cuenta el doctor Diego Tomás Ivancich. Coincide con él el doctor Federico Pérez de la Romana, quien cuenta que la nariz es “el elemento que más observamos tanto al mirar de frente como de perfil, por tanto tiene una gran importancia estética en las proporciones faciales y, sobre todo, en el refuerzo de la autoestima al aportar armonía y perfección en el rostro”. El doctor Pérez de la Romana añade que “el secreto del éxito de la rinoplastia está en que una nariz bonita da mucha belleza a la cara, aporta optimismo desde el punto de vista psicológico y juventud y belleza desde el punto de vista físico. Actualmente, debido a la perfección de las técnicas, se obtienen mucho mejores resultados que antes”.

¿Qué es lo que le pide un paciente cuando llega a su consulta?

Uno de los problemas es acudir con expectativas poco reales, tal y como explican los expertos. “Debe valorarse muy bien que el paciente tenga expectativas realistas del resultado y que no haya problemas psicológicos graves como dismorfofobias”, nos cuenta el doctor Ivancich, quien explica que, a su consulta, lo más habitual es consultar por dorsos muy prominentes o aguileños, narices muy anchas y puntas nasales muy globulosas o caídas. "Muchos pacientes llegan a la consulta con la imagen de un famoso pidiendo que quieren su nariz. Pero lo que verdaderamente no saben es que cada rostro es un equilibrio de formas y volúmenes, por lo que nunca te va a quedar igual que a otra persona porque no tenemos sus ojos, su boca ni el conjunto del óvalo facial. La cirugía del rostro debe ser contemplada en conjunto. Y hay que tener también en cuenta que el tipo de piel influye del paciente en el resultado. Con una piel gruesa es más difícil conseguir una nariz más fina", nos cuenta el doctor Pierre Nicolau. “Lo más frecuente es que las personas que vienen a operarse de rinoplastia, es porque tienen un caballete muy abultado, porque la punta es muy ancha o está caída o, porque en general, es demasiado grande o ancha respecto a las proporciones faciales. Los pacientes, tanto mujeres como hombres, que acuden a mi consulta lo hacen por estar insatisfechos con la forma de su nariz. Otras personas también vienen por no tener una buena función respiratoria nasal. En otros casos tratamos los dos aspectos, funcional y estético de forma conjunta, evitando a los pacientes dos intervenciones”, explica el doctor Pérez de la Romana, quien nos cuenta que lo que más le piden en consulta es que “queden armónicas, proporcionadas con su cara, que quede lo más natural posible y no se note que se han intervenido. Todo sin perder su personalidad”. 

No solo una cuestión estética

Como decíamos, muchas veces la rinoplastia debe contemplar no sólo los aspectos estéticos sino también los funcionales, como apuntan desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). Al formar parte del rostro “se deben considerar las proporciones, la simetría y la armonía facial para conseguir un resultado natural. Pero, al mismo tiempo, es fundamental favorecer una buena respiración, pues si el resultado estético es bueno pero el funcional no, será un desastre y motivo de la insatisfacción del paciente”, subraya el doctor Manuel Tomás Barberán, presidente de la Comisión de Cirugía Plástica Facial de la SEORL-CCC.

Las razones por las que los pacientes solicitan recurrir a esta cirugía, “suelen ser una mezcla entre la estética y la función. Nos encontramos con hombres y mujeres que quieren mejorar el aspecto de su nariz y al tiempo mejorar su función respiratoria, y al revés. Además, hay muchos casos en los que para mejorar la respiración es necesario cambiar en cierta medida la forma de la nariz”, afirma el doctor Tomás Barberán. En este sentido, la Comisión de Cirugía Plástica Facial de la SEORL advierte de la importancia de que las personas interesadas busquen un otorrinolaringólogo para evitar complicaciones. Un estudio publicado en Facial Plastic Surgery realizado en departamentos de otorrinolaringología concluye que la obstrucción nasal es una de las causas más frecuentes de rinoplastia de revisión en pacientes después de un procedimiento previo.  

Para que la rinoplastia sea un éxito es muy importante realizar un análisis estético prequirúrgico. “Es importante que el otorrinolaringólogo que va a realizar la intervención valore la proporción nasal con respecto a los demás elementos faciales, puesto que el objetivo debe ser conseguir un resultado natural y en armonía con la cara”, explica el doctor Tomás Barberán. Asímismo este trabajo previo es necesario para ajustarse en la medida de lo posible con la imagen nueva que quiere conseguir el paciente. “El análisis que realizaremos será global en primer lugar, donde determinaremos el tipo de cara, la simetría y la proporción facial, la altura, así como las distintas estructuras faciales”, añade. Se continuará de manera más específica valorando la anchura nasal, posibles curvaturas o desviaciones, la proyección del dorso, de la punta y la longitud nasal. 

¿Cómo ha evolucionado?

“Hay tres cosas que han cambiado rotundamente la rinoplastia. La primera es la infiltración de un cocktail de sustancias para evitar el sangrado, lo cual es buenísimo tanto a nivel de la intervención como para que los pacientes no pierdan sangre. La segunda, la técnica de cirugía abierta, mediante la cual se permite observar todas las estructuras de la nariz por dentro y corregir al milímetro cualquier imperfección de la estructura nasal. Por último, la rinoplastia ultrasónica, en la que se utiliza un equipo de alta tecnología ultrasónica que permite remodelar a la perfección los huesos nasales sin ningún tipo de inflamación y con una rapidísima recuperación”, nos cuenta el doctor Pérez de la Romana.

“Las técnicas se van renovando cada año y cada vez se realizan más procedimientos abiertos que permiten mejores resultados. Lo importante es que éstos se mantengan en el tiempo, que la nariz envejezca con normalidad y que se vea bien en la cara del paciente”, concluye el doctor Barberán. “En contra de lo que algunas personas piensan, la rinoplastia abierta no es más agresiva que la cerrada, pero sí mucho más precisa. Lo que determina realizarla abierta o cerrada es la experiencia y destreza. Sin duda, al abrir tienes visibilidad sobre todas las estructuras, mientras que si se realiza cerrada únicamente palpas, se hace por mera intuición. Tampoco deja más cicatrices ni es peor el postoperatorio en el caso de la abierta: la única incisión sería por la columela (la parte inferior que separa ambas fosas nasales), y en la cerrada, por dentro de las fosas”, revela el doctor Antonio Tapia. 

La elección de la técnica

En cuánto a la elección de la técnica a utilizar, “hay que tener en cuenta si los rasgos del paciente son alargados o redondos, si la mandíbula, el mentón o los pómulos son anchos o marcados” , afirma el Dr. Javier de Benito. La valoración final de los aspectos de armonía, balance y proporciones del rostro, serán determinantes para decidir el procedimiento a seguir en la operación. Actualmente, se trata de una cirugía poco agresiva y de recuperación rápida, y más en nuestros pacientes ya que no colocamos ningún taponamiento con gasa después de la intervención, lo cual asegura una enorme confortabilidad en el postoperatorio. En el Instituto Javier de Benito, en una operación como la rinoplastia, cobra importancia la figura del otorrino. Debido a que se trata de una parte funcional del cuerpo humano y existe la posibilidad de que aparezcan problemas respiratorios importantes (debido a alteraciones en zonas profundas de la nariz), es crucial que en estos casos, éste acompañe al cirujano en la operación.

¿Cómo es el postoperatorio?

“El postoperatorio requiere llevar una escayola durante una semana y unos esparadrapos de papel durante otros siete días.  Lo más llamativo de la cirugía es la inflamación de los párpados que suele durar una semana. Pero contrario a lo que se pudiera pensar, no es una cirugía dolorosa, porque la nariz no es una estructura con movimiento”, cuenta el doctor Ivanchic.  Lo confirma el doctor Antonio Tapia, quien explica sobre el dolor que “es un mito cuando se hace bien. Es cierto que los dos o tres primeros días se respira mal, porque se colocan unos tapones, pero lo único que habrá durante unos 10 días es algo de hinchazón y posible hematoma”. Mientras, el doctor Pérez de la Romana lo califica de “sorprendentemente indoloro, aunque se sienten unas ligeras molestias durante los dos primeros días en que se llevan unos tapones intranasales que impiden respirar por la nariz. Los pacientes deben llevar una escayola que se retira a la semana. Y los moratones e hinchazón que antes aparecían frecuentemente, con la rinoplastia ultrasónica, ya no aparecen en absoluto”. El doctor Iván Mañero explica que siempre prefiere que el paciente se quede una noche ingresado, "así le ponemos frío y al día siguiente se van para casa. Generalmente requiere una recuperación de una semana-ocho días para poder hacer una vida bastante normal, incluso social".

¿Puede suceder que sea necesaria una reintervención? "Aunque es muy poco frecuente, en algunos casos pueden aparecer asimetrías que requieran una nueva intervención. Estos retoques o reoperaciones suelen realizarse al cabo de seis meses o un año, cuando los tejidos son moldeables de nuevo. Entonces, ya se puede valorar, sin procesos inflamatorios que lo impidan, cuál ha sido el resultado definitivo de la rinoplastia. En la mayoría de los casos, si se trata de una pequeña irregularidad subcutánea, se puede tratar con inyecciones de productos de relleno después de 2 o 3 meses de operación. Como conclusión, advertir de que arreglar una nariz después de un mal resultado es complicado. Por ello, es muy importante acudir a un cirujano cualificado y con experiencia", explica el doctor Pierre Nicolau.

Ácido hialurónico y otros rellenos, ¿cuándo son alternativa?

En ocasiones, para pacientes que acuden con problemas respiratorios debido solamente a la válvula nasal (que les produce ronquidos), la solución consiste en la introducción de una sutura Silhouette Soft; esta intervención se realiza en consulta: les abre la vía respiratoria, y disminuyen o cesan los ronquidos. Otra de las intervenciones más frecuentes y sencillas es subir y proyectar la punta nasal, que con los años va cayendo. Es una intervención rápida e indolora que se realiza con ácido hialurónico de alta densidad inyectado en la dermis profunda que corrige estas depresiones. El Dr. Javier de Benito afirma que las técnicas de remodelaje nasal mediante procedimientos no quirúrgicos de relleno con ácido hialurónico, fillers, o botox nunca sustituyen a una rinoplastia pues hay que tener en cuenta que el relleno siempre aumentará el tamaño de la nariz, y podría desplazarse y distorsionar el resultado.

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