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Alimentación intuitiva: pierde peso comiendo lo que realmente te apetece

Reducir los niveles de ansiedad y evitar el efecto rebote son dos de las claves de este método que ayuda a adelgazar sin contar calorías

Los llamados ‘alimentos prohibidos’ son aquellos que suelen excluirse ipso facto cuando se comienza cualquier dieta de adelgazamiento. El pan, el chocolate y los postres en general son solo algunos ejemplos de estos enemigos de la báscula que se supone hay que olvidar hasta nuevo aviso para reducir centímetros. Sin embargo, según Elyse Resch y Evelyn Tribole, nutricionistas y autoras del libro 'Intuitive Eating: A Revolutionary Program That Works' - 'Alimentación intuitiva: un programa revolucionario que funciona'- hacer oídos sordos a los antojos no solo no ayuda a perder peso, si no que parece ser responsable del fracaso de la mayoría de las dietas. ¿La clave? Escuchar lo que el cuerpo pide, un truco con el que reducir la ansiedad y acabar con el sentimiento de culpa cuando llega la hora del postre.

La alimentación intuitiva que promueven estas dos expertas se basa en saber reconocer las sensaciones de hambre y plenitud, las cuales han podido deteriorarse después de años llevando a cabo dietas estrictas. A partir de aquí, comienza una relación con una misma basada en la escucha, en la que se debe tener en cuenta el tipo de alimentos que pide el cuerpo en cada momento y evitar las restricciones dado que estas tan solo provocan una fijación desproporcionada hacia el objeto de deseo. Si no, una vez se cae en la 'tentación', se suelen multiplicar las cantidades para compensar la privación continuada. Como explica Leticia Carrera, Directora del Centro Felicidad Carrera: "Pasar hambre en las dietas de adelgazamiento contribuye al incumplimiento de la dieta y al fracaso de la misma".

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Para poder disfrutar de la comida sin restricciones, saber reconocer el sentimiento de plenitud es fundamental. Es decir, en el momento en el que se sienta que el cuerpo está razonablemente lleno, es necesario aprender a dejar de comer. Una ayuda para principiantes consiste en parar en medio del almuerzo y preguntarse a una misma: “¿Qué nivel de plenitud siento ahora mismo? ¿Estoy disfrutando del plato?”. Si se continúa comiendo sin hambre, es hora de dejar los cubiertos sobre la mesa. Las autoras aseguran que la mayoría se sorprenderá al comprobar que alcanzan la satisfacción antes de lo que creen.

Muchos nutricionistas tampoco están de acuerdo con el veto absoluto de ciertos grupos de nutrientes en una dieta, pues lo consideran una prohibición contraproducente: “No soy partidaria de eliminar ningún alimento de la dieta. Es más importante controlar la ansiedad, que hoy en día hay mucha. Eso sí, el consumo de determinados alimentos debe ser ocasional”, razona Marta Lozano, experta en nutrición de ¡Hola! En Forma. Estos alimentos prohibidos de los que habla la nutricionista serían el alcohol, los fritos, la carne roja o los fritos, entre otros.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Eat spaghetti to forguetti your regretti 🍝 . . Are you a pasta or pizza person? 🙋🏼‍♀️🍝

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En resumen: escuchar atentamente al cuerpo, comer tan solo hasta sentirse satisfecha, olvidarse de los ‘alimentos prohibidos’ y desterrar el sentimiento de culpa a la hora de consumir ciertos platos son las claves más importantes que enseña la alimentación intuitiva. Tanto Resch como Tribole aseguran que, una vez se hacen las paces con la comida y se interiorizan estos principios, alcanzar el peso ideal es algo que sucede de forma natural.

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