Cellfina: ¿es el tratamiento definitivo contra la celulitis?

Solo una sesión y resultados que duran hasta tres años: todo lo que debes saber sobre este revolucionario protocolo que combate la piel de naranja

by hola.com

Son muchas las veces que hablamos de tratamientos que pometen ganar la batalla a los problemas estéticos que más te preocupan. Y la celulitis es uno de ellos, pues afecta a un elevado número de mujeres. ¿Estamos ante el protocolo definitivo para eliminar la antiestética piel de naranja? Si partimos de la experiencia de los propios dermatólogos y expertos, lo que parece evidente es que Cellfina, que así se llama esta técnica, supone un paso adelante con respecto a otros tratamientos. “Ha sido una verdadera revolución en lo referente al tratamiento de la celulitis; un problema realmente prevalente que se estima que afecta en torno al 85% de la población femenina mundial. Es el primer y único tratamiento que nos permite, en una única sesión, eliminar de forma definitiva los característicos hoyuelos de la celulitis", explica la doctora Mercedes Saenz de Santamaría, de la Clínica Dermatológica Internacional de Madrid, quien añade que "además nos aporta la seguridad de que es el único clínicamente probado para la celulitis que está autorizado por la FDA estadounidense y tiene el marcado CE de la Unión Europea para mejorar el aspecto de la celulitis”.

Buscando la causa estructural de la piel de naranja

Hay que tener en cuenta que la celulitis se caracteriza por la presencia de hoyuelos y una textura irregular de la piel de las nalgas y los muslos, y afecta al 85 % de las mujeres después de la pubertad en todo el mundo. Las zonas donde aparece con mayor frecuencia son alrededor de las caderas, los muslos, las nalgas y el abdomen. ¿Sus causas? Existen muchas razones por las que el cuerpo desarrolla celulitis, entre ellas la propia genética, desarreglos hormonales, hábitos de vida o una etapa en la que se aumenta o se pierde peso. Pero hay que ir más allá, buscando la causa estructural de la celulitis, y es ahí donde tenemos que hablar un poco de anatomía.

Existen unas bandas de tejido conjuntivo llamadas septos brosos que se encuentran bajo la superficie de la piel, y que conectan la piel con el tejido subyacente en determinados puntos y crean cámaras de células adiposas. Estos septos dispuestos en sentido perpendicular a la superficie cutánea tiran hacia abajo de la dermis. La grasa acumulada en las cámaras empuja hacia afuera, con lo que se forman hoyuelos y la piel pierde su firmeza. Es ahí donde radica la gran novedad de este tratamiento, como cuenta la  doctora Vanessa de San Gregorio, de la Clínica de Dermatología Pedro Jaén de Madrid: “Hasta ahora todos los tratamientos existentes para la celulitis no trataban la causa estructural de la misma, por lo que la eficacia era muy baja o en ocasiones nula. Cellfina aborda este problema tratando la causa de raíz, desbridando los septos de tejido conectivo que tiran de la piel hacia el interior provocando esos hoyuelos o depresiones que presenta el tejido afectado”.

Resultados a largo plazo

“El uso de aparatología corporal, radiofrecuencia, cosmética específica, mesoterapia e incluso intervenciones quirúrgicas como la liposucción o el lipoláser han resultado ser ineficaces a medio o largo plazo, ya que o bien no han eliminado la celulitis, o tras la finalización del tratamiento, esta ha vuelto a surgir”, explica el doctor José María Ricart, del Instituto Médico Ricart de Valencia, quien explica que con este protocolo “podemos ofrecer por primera vez a nuestros pacientes un método que no requiere quirófano y que actúa sobre cada uno de los hoyuelos que genera la celulitis, además de un alisamiento de la superficie de la piel, mejorando su textura y unos resultados duraderos visibles a medio y largo plazo (estudios avalan que los resultados duran, al menos, 3 años)”. Sí, esa es la eficacia de la que hablan los expertos que han desarrollado este tratamiento, y ese es, no hay duda, su mayor aval, pues la ecuación no puede ser más redonda: 1 sola sesión y resultados para tres años.

Primero se aplica lidocaína para anestesiar la zona que se va a tratar, para posteriormente, con un sistema que succiona el tejido al presionar sobre la piel, crear un efecto de “vacío”. A continuación se emplea un sistema de agujas para desbridar los tabiques o septos fibrosos que están tirando de la superficie cutánea, liberando así los “hoyuelos” o depresiones característicos de la piel de naranja, con lo que se consigue dejar una superficie más lisa y uniforme. De manera similar a una goma elástica en tensión, una vez liberada, la piel tratada recupera su forma original presentando un aspecto más terso. Todo después de un procedimiento ambulatorio que requiere anestesia local y que ha de realizarse por un médico. ¿Tiene algún efecto secundario? Los más frecuentes notificados por las pacientes en el estudio clínico fueron dolor espontáneo y la palpación y hematoma en la zona tratada. Eso sí, trata la celulitis, hoyuelos persistentes o piel de naranja, pero no la flacidez, el exceso de grasa o las estrías.

Datos prácticos
El precio oscila entre 2.500€ y 3.500 € dependiendo del número de hoyuelos a tratar. El tratamiento dura entre 45 y 60 minutos en función del número de zonas de tratamiento. Desde Clínica Dermatológica Internacional explican que el tratamiento se aconseja para mujeres que estén dentro de su IMC (Índice de Masa Corporal) normal, ya que las personas con sobrepeso tienen grasa extra subcutánea y al desbridar los septos se crearía más peso a la piel, con lo cual no se obtendrían resultados notables.

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