¿Cuáles son los peores errores que cometemos cuando aparecen las canas?

Los expertos responden sobre una de las huellas inevitables del paso del tiempo en el cabello

Las canas son, no hay duda, la señal más evidente del paso del tiempo en nuestro pelo. Tanto es así, que hasta la reina Letizia ha sido noticia por mostrar sus canas con naturalidad. “El cabello no se libra del envejecimiento, al igual que pasa con la piel. El paso del tiempo, la exposición a diversos factores (sobre todo radicales libres) y los cambios hormonales (implican la pérdida de lípidos y aminoácidos) tienen sus efectos negativos en el cabello. Al tratarse de una estructura muerta no puede autorregular por sí misma la cantidad de oxígeno que llega a las células y que produce de este modo una oxidación dando lugar al envejecimiento de las fibras capilares”, nos explica Daniel Marín, estilista y director del centro Santum de Majadahonda. Pero tal vez te has planteado alguna vez esta duda: ¿cuándo suelen aparecer, generalmente, las canas, y de qué depende exactamente que lo hagan antes o después? Hemos consultado con algunos expertos estas y otras dudas sobre este tema del que no se sabe tanto como se debería.

¿A qué edad media salen las canas?

“Es una pregunta difícil de responder pues no en todas las personas se da al mismo tiempo, influyen muchos factores. En el cabello además del envejecimiento, se dan otros como los hábitos de vida, la alimentación, el estrés o la ausencia de ejercicio físico, que provocan una disminución en la producción de sebo y una circulación sanguínea mucho más lenta, haciendo que el pelo nuevo nazca más débil y con escasa fuerza. Lo normal es que salgan a partir de los 35 años aproximadamente y como media”, cuenta David Lesur, director de formación en los salones David Künzle.

¿Se puede retrasar su aparición?

Coincide Eduardo Sánchez, quien nos cuenta que “no se puede establecer una edad, ya que depende de cada persona. Hay mujeres de 20 años que ya tienen canas y otras que mantienen su melena libre de ellas durante toda la vida. Es una cuestión hereditaria y no hay manera de retrasar su aparición. Aparecen a consecuencia del envejecimiento de las células que producen la melanina. Lo que sí se puede decir es que entre los 30 y los 40 años casi todas las mujeres comienzan a teñirse con el fin de camuflarlas, ya sean pocas o muchas”. Y es que aunque es cierto que, para muchas mujeres a causa de su genética pueden salirles antes de tiempo, lo cierto es que es a partir de esa década de los 40 cuando suelen aparecer los primeros indicios que nos llevan a pesar que nuestro cabello está cambiando, tal y como explica Vanesa Sánchez, directora de Naturalmente Spa Per Capelli Madrid. “Un color más apagado, un cabello más frágil y quebradizo, un aspecto seco y desnutrido o la pérdida de densidad (el núcleo queda expuesto por la pérdida de las fibras capilares) son todo signos del envejecimiento capilar”, añade citando más factores a las temidas canas.

¿Cuáles son los errores más comunes que cometemos cuando aparecen?

Pensar que nos envejecen. “El primer error es pensar que un cabello con canas es sinónimo de vejez con falta de sensualidad. En primer lugar hay que ser conscientes del cambio que va a tener nuestro cabello y que todo resultado perfecto lleva su tiempo. Debemos analizar en qué estado se encuentra el cabello, si este ha sido muy dañado por constantes coloraciones, debemos hidratarlo en profundidad y realizar cortes estratégicos poco a poco para conseguir una melena en armonía. También es primordial realizar tratamientos que arrastren todos los químicos del cabello y dar visibilidad a lo natural”, cuenta Vanesa Sánchez, quien añade que no todas las canas en una misma persona tienen la misma tonalidad, en este caso es recomendable utilizar en determinadas zonas un tinte vegetal para evitar ese tono amarillento y darle un color gris o blanco que equilibre toda la melena.

Usar los mismos productos capilares que antes. Daniel Marín, por su parte hace referencia a otro error muy común: continuar usando los mismos productos capilares. “Es importante el uso de productos específicos para la causa. Los tratamientos cuya función sea reestructurar y fortalecer la fibra capilar serán nuestros grandes aliados (champús, mascarillas), así como el uso de sérum con propiedades antioxidantes, tratamientos de nutrición e hidratación que actúen a nivel interno…”, matiza. “Las canas tienen una textura mucho más dura y gruesa y la melena necesitan mucha más hidratación y brillo”, cuenta Eduardo Sánchez.

Elegir mal el tinte. David Lesur hace referencia a este aspecto. “Sin duda, echar mano de tintes de dudosa calidad. Nosotros recomendamos aquellos que sean lo más naturales y orgánicos posibles, insistiendo también en el uso de champús y reforzadores capilares a base de aminoácidos o para revitalizar, optar por los tan de moda liposomas, la vitamina B3 o activos lípidos que son perfectos al mejorar nuestro cabello en un sentido más global, sin olvidar algún suplemento concreto y los siempre necesarios alimentos ricos en proteínas”, nos explica. “Tampoco se debería recurrir a tintes de colores muy oscuros, ya que el efecto raíz se nota antes. Siempre es más recomendable optar por tonos claros, y por reflejos que las disimulen”, nos explica el director de Maison Eduardo Sánchez.

No cambiar de peinado. Tal vez no lo habías pensado, pero el peinado puede influir a la hora de disimularlas. “Hay que cambiar de peinado si queremos camuflarlas. En ocasiones, cambiar la raya de lado, si las canas comienzan a aparecer en un solo lado, puede ser una estupenda opción para alargar el momento de empezar a teñir”, cuenta Eduardo Sánchez. “En cuanto a los recogidos, hay que tener cuidado. Depende de dónde las tengas. Si las tienes en la zona del contorno no puedes recogerte el pelo porque se notan más pero si están en la zona de la coronilla, una coleta es perfecta para disimular”, añade.

Teñir sin pensárselo dos veces. En opinión de Diana Daureo, “lo mejor es ir al salón para que te expliquen las opciones para disimularlas o cubrirlas por ejemplo con henna. Hay muchos factores importantes para poder asesorar a una persona con canas, por ejemplo si el cliente está dispuesto a acudir al salón con frecuencia, si no le importa que se vean un poco, si quiere cubrirlas completamente…”, añade la experta. “Hay mujeres que no pueden soportar verse ni una sola cana, y otras que intentan posponer lo máximo posible el momento de disimularlas. Para las primeras, nosotros siempre recomendamos comenzar con barros, perfectos para disimularlas”, cuenta por su parte Eduardo Sánchez, que nos explica que las mechas las disimulan muy bien en sus inicios. “Hace que se mezclen los tonos y es muy difícil para el ojo diferenciar lo que es cana y lo que no es. Una persona que tiene el pelo oscuro puede hacerse mechas para disimularlas, pero en ese caso no pueden ser muy claras”, concluye.

Cortarlas o arrancarlas. Es un error común, tal y como nos explican desde el equipo de Llongueras. “Por hacer eso, no van a dejar de salirnos ni van a aparecer más, pero nos estamos estropeando el pelo”, nos dicen.

Teñirse en casa. En opinión de Eduardo Sánchez, “es mejor teñirse en el salón porque siempre el color se elige a gusto de la persona de manera personalizada y asesorando desde el punto de vista de un profesional de la coloración. Además se corrigen los pigmentos que muchas veces salen y no nos gustan, la cobertura de las canas es perfecta en el salón cosa que en casa es muy complicado”. Desde el equipo de Llongueras nos cuentan que “los tintes comerciales son mezclas que se hacen iguales para todo el mundo, pero cuando vas a una peluquería realizan una mezcla personalizada para el tipo de cana de la clienta. Esto hace que la cobertura sea mejor y dure más que la de un tinte convencional que podemos comprar en una gran superficie”.

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