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La razón por la que Blake Lively nunca se equivoca de maquillaje

La propia actriz comparte en Instagram el paso esencial recomendado por su estilista y poco tiene que ver con sus cosméticos

Blake Lively impacta siempre que pone un pie en la calle. Cada vez que se dirige a alguno de sus numerosos compromisos profesionales, una oleada de fotógrafos persigue a la actriz de la eterna sonrisa. Sus estilismos marcan tendencia y no solo le gusta experimentar en cuestiones de moda, la belleza forma parte esencial de sus looks y muchas veces la utiliza para esconder mensajes. Su aspecto impecable enamora y el make up artist  Kristofer Buckle es el encargado de que el maquillaje de la intérprete sea siempre perfecto. Recientemente, mientras se preparaba para un evento de alfombra roja, Blake preguntó al experto cuál es el truco con el que siempre consigue un buen resultado y subió la respuesta a su Instagram.

“De verdad Kris -esto no es publicidad-. ¿Qué es lo que te salva el pellejo siempre que me maquillas?”, pregunta al experto. Ni un producto mágico, ni difuminar bien las sombras de ojos, la recomendación de Buckle para salir todos los días de casa con un aspecto perfecto son…: “Las luces. Una luz blanca perfectamente equilibrada es básica para maquillarte. Es cierto, es sorprendente lo que incluye pero si no te maquillas con una luz adecuada saldrás a la calle y parecerás una loca”.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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A veces ocurre. Prestamos atención a la técnica, las brochas, los productos de maquillaje... y sin embargo reparamos poco el entorno en el que nos maquillamos. Una iluminación pobre o una intensidad de luz inadecuada hace que no se pueda trabajar la piel correctamente y esto afecta tanto al tono elegido como al acabado. En la mayoría de los casos este error es culpable de que al salir a la luz del día (más dura y blanca que la del interior) todos esos detalles invisibles durante el ritual de belleza se vuelvan absolutamente obvios: una base de maquillaje de un color diferente al del cuello, colorete mal extendido que deja una mancha de pigmento en las mejillas o trazos de lápiz de labios algún que otro milímetro por encima o debajo de donde deberían estar. Una buena solución es maquillarse con luz natural frente a una ventana o, como hace la actriz, colocar iluminación blanca y equilibrada en la habitación destinada a arreglarse.

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