Las mejores posturas de yoga tras una sesión de 'running'


Que después de cualquier actividad deportiva hay que dedicar unos minutos a estirar bien los músculos es algo que ya deberías tener más que aprendido. Lo que quizás no sepas, es que algunas posturas de yoga son la mejor opción para recuperarte tras una sesión de running y evitar lesiones, según los expertos en yoga.

Las que recogemos aquí son posturas sencillas que puedes practicar fácilmente sobre tu esterilla. Para realizarlas correctamente, mantén cada postura dos minutos máximo y haz respiraciones largas y profundas. ¡Ya nos contarás qué tal!


1. Postura del perro cabeza abajo o ‘V’ invertida. Es una de las posturas básicas de yoga y también una de las más completas. Se estira todo el cuerpo a la vez que relaja. Asegúrate de anclar bien pies y manos al suelo. Las manos abiertas a la altura de los hombros con dedos bien abiertos y empujando contra el suelo. Los pies deberán estar de puntillas con los talones dirección al suelo. Estira bien las piernas llevando los isquiones hacia el techo.



2. Relajación con las piernas en la pared. Acerca todo lo que puedas tus caderas y trasero a la pared y sube las piernas apoyándolas en ella. Esta postura invertida es estupenda para favorecer la circulación.



3. Estiramiento hacia delante o Uttanasana. Con el tronco doblado hacia delante y las rodillas ligeramente flexionadas. Puedes apoyar tus manos en el suelo o bien, si no llegas, en unos tacos o utilizar las pantorrillas como punto de anclaje.

 

 


4. Espagat de pie o extensión de pierna. Utiliza los brazos para crear estabilidad, mantenlos bien activos empujando las palmas contra el suelo. Eleva una pierna todo lo que puedas, mientras la otra permanece bien estirada. La frente queda mirando hacia la pierna. Repite con la otra pierna.

 

 

 

 


5. Estiramiento de cuádriceps. Levanta la pierna derecha del suelo con la mano derecha intentando aproximar el talón a la nalga. Si quieres complicar el ejercicio un pelín más, mantén la otra pierna apoyada sobre la rodilla guardando el equilibrio.




6. Postura del camello. Entra en la postura arrodillado en el suelo con las rodillas separadas a la altura de las caderas. Los empeines apoyados en el suelo y las piernas bien activas. Lleva los brazos atrás arqueando el tronco y la cabeza para tocar los pies con las manos. No fuerces la postura, si notas que te cuesta llegar a ella puedes apoyarte en unos tacos.



7. Postura del niño. Para recuperarte de la postura anterior, de las tensiones del día a día o poner fin al entrenamiento. Calma el sistema nervioso. Solo tienes que dejar caer el tronco sentado sobre nuestras piernas. Los brazos caen relajados hacia delante o hacia detrás, como tú prefieras.

 

 

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