Dos jóvenes emprendedores catalanes montan un 'youth hostel' en Barcelona

Dos jóvenes emprendedores catalanes montan un 'youth hostel' en Barcelona que alcanza la ocupación plena un mes después de abrir | El 65% de sus clientes son de fuera de Europa, americanos, australianos y canadienses

Esteve Giralt

Arnau Contel y Xavi Cusí, dos diplomados en Turismo de 29 y 32 años, se pasaron en el 2011 seis meses sabáticos viajando por el mundo, cada uno por su cuenta y con su mochila. A su regreso, tuvieron claro que tenían que montar algo sin pensar en la crisis. Ni querían ponerse a trabajar de cualquier cosa ni estaban dispuestos a hacerlo "por cuatro duros". Su idea, cuentan, ofrecer en Barcelona el tipo de alojamiento que a ellos les gustaría encontrar cuando viajan. "Tenía que ser moderno, muy limpio y pequeño", explica Arnau desde la recepción de Cool&Chic Hostel Barcelona.



En junio abrieron un albergue a imagen y semejanza de los youth hostels (albergues juveniles) australianos, alojamientos muy populares también en Estados Unidos o algunos países europeos. Al entrar, uno se olvida rápidamente del concepto tradicional de albergue juvenil. Hay habitaciones compartidas pero también dobles, más íntimas, y los cuartos de baño son de diseño. Convertido en punto de encuentro de turistas inquietos, pensado como un lugar donde hospedarse con comodidad pero también donde poder intercambiar experiencias. La fórmula, ofrecer un trato familiar, parece haber dado en el clavo.

"Hemos superado nuestras mejores expectativas", coinciden. Contel, un recién llegado en el sector, y su compañero Cusí, con familia de hoteleros en Roses (Alt Empordà), se han jugado su dinero. Si todo va como hasta ahora, en relativamente poco tiempo esperan haber rentabilizado la inversión inicial, de unos 60.000 euros.

Estos dos jóvenes inquietos se han embarcado con descaro en el supercompetitivo negocio hotelero de Barcelona. Tras descartar una primera localización en la zona de la Sagrada Familia, encontraron lo que buscaban en un edificio situado en la carretera de Collblanc, a 10 minutos del Metro y del Camp Nou.

El Barça se ha convertido, y no por casualidad, en uno de los reclamos tanto por la proximidad con el estadio como por el museo culé, uno de los más visitados del país. La fuerza de la marca Barcelona está impulsando un negocio, el de los hostels, que se fundamenta como pocos en la opinión que van dejando los clientes en internet.

Dos grandes plataformas sirven para captar a la clientela. Si los visitantes se marchan contentos, el éxito parece asegurado. "Estamos en un momento de oportunidades", dice convencido Arnau, que ya piensa en abrir en el 2013 un segundo hostel en Barcelona, probablemente frente al mar. En el recuerdo reciente, cuando hace apenas un año decidieron montar un albergue para jóvenes que ha tenido la virtud de atraer también a familias con niños, porque aquí se rehúye a los jóvenes que sólo buscan la fiesta.

El discurso de estos dos emprendedores es sencillo, sin pretensiones ni malabarismos de mercadotecnia. Su hostel es lo que querían que fuese tras visitar una treintena de albergues y hostales en el centro de Barcelona, muchos algo obsoletos, según dicen. Estos chicos no lloran, no se lamentan y se quejan poco. Si algo les ha decepcionado, dicen, es el trato recibido por parte de las administraciones. A una burocracia excesiva y lenta, costosa y poco clara, hay que añadir, según argumentan, las pocas facilidades encontradas. La única mano amiga, la de Barcelona Activa, que les ayudó a registrar la empresa y elaborar el plan financiero.

Con cinco empleados contratados en su albergue chic, Arnau y Xavi son directores, recepcionistas y lo que haga falta. Igual atienden en un fluido inglés a una clienta recién llegada, mochila en ristre, que hacen cuadrar los números.

El 65% de los huéspedes de sus 25 camas son de fuera de Europa, americanos, australianos y canadienses de entre 25 y 30 años. Hasta ahora han tenido dos clientes españoles.

En junio, cuando abrieron, la ocupación fue del 80%; en julio y agosto han tenido ocupación plena. La única explicación, que la valoración de sus clientes en las dos grandes plataformas para encontrar hostels, una inglesa y otra irlandesa (www.hostelworld.com y www.hostelbookers.com), tenga una puntuación entre 91 y 93 sobre 100.


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