Los niños felices son menos materialistas

Un estudio indica que la exposición de los menores a la publicidad les suele generar más estrés que satisfacción

J. L. Micó

La acumulación de posesiones no hace que los niños estén siempre más contentos. En realidad, tiende a suceder lo contrario, es decir, el consumismo exacerbado y la exposición frecuente de los pequeños a los anuncios puede acabar desencadenando su angustia.

Así se indica en un estudio publicado recientemente por las investigadoras holandesas Suzanna J. Opree, Moniek Buijzen y Patti M. Valkenburg en la revista oficial de la Academia Americana de Pediatría en el que también se señala que la satisfacción por la vida que llevan les ayuda a los chicos a combatir la ambición por tener más y más objetos.

 


Las autoras de este artículo, que centran sus conclusiones en menores con edades comprendidas entre los 8 y los 11 años, recuerdan que, en el caso de los adultos, el materialismo y la tristeza suelen ir juntos. Diversos trabajos anteriores apuntaban que sucedía lo mismo con los niños, aunque sin profundizar en las causas del fenómeno.

Sin embargo, este grupo de profesoras del Instituto de Investigación en Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales y del Comportamiento de la Universidad de Amsterdam ha querido llegar más lejos. Y para ello ha analizado la conducta de 466 escolares –el 55%, de sexo femenino– a través de una prolija encuesta y de ecuaciones en las que se relacionan las posesiones, la felicidad y la publicidad (en televisión).


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