En este día tan anticipado, miles se han dado cita para presenciar la boda entre el príncipe Harry de Inglaterra y la ex actriz Meghan Markle. Con una impresionante lista de invitados de más de 2,600 personas; entre los cuales 1,200 son ciudadanos de diferentes edades y orígenes; 200 son representantes de diversas organizaciones vinculadas a los novios, 100 son estudiantes de colegios locales y 600 son miembros de la comunidad del Castillo de Windsor. Sin embargo, en la lista de la familia de Meghan Markle solo figuró un nombre, Doria Ragland, su madre.

Doria Ragland y Meghan MarkleVER GALERÍA

Después de una controvertida semana, con idas y venidas en el tema de quién acompañaría al altar a la ahora Duquesa de Sussex. Finalmente, ni el padre ni ninguno de los hermanastros de la Duquesa de Sussex hizo acto de presencia. Por lo mismo, la madre de la novia cobró protagonismo y la vimos emocionarse hasta las lágrimas durante la ceremonia que selló el amor entre el nieto de la reina Isabel II y la ex actriz nativa de California.

Ragland, instructora de yoga de 62 años, aterrizó en Londres el jueves pasado para acompañar a su hija en la recta final hasta llegar al gran día –cita para tomar el té con la Reina incluida-. Dentro de la aparentemente conflictiva familia de Meghan, ella ha sido la única que ha estado a la altura de las circunstancias, dando un ejemplo de discreción y aplomo ante la situación.

Doria Ragland y el príncipe de GalesVER GALERÍA

Con las trenzas recogidas en una diadema dorada, un vestido blanco y chaqueta negra, el día de ayer la veíamos llegar con la entonces todavía bride-to-be al exclusivo Cliveden House Hotel, donde pasarían la última noche antes de la celebración matrimonial. Esta mañana, madre e hija viajaban desde este espectacular alojamiento hacia la capilla de San Jorge a bordo de un impresionante Rolls Royce Phantom, el mismo que en su día trasladó a Kate Middleton y su padre a la Abadía de Westminster.

Más sobre

Regístrate para comentar