La historia de amor de Meghan y Harry que comenzó con una cita a ciegas

La relación de la pareja, cuyo broche de oro tendrá lugar el 19 de mayo, bien podría haber formado parte de un guion digno de Hollywood

by HOLA! USA

El príncipe Harry y Meghan Markle tienen una historia de amor que bien podría ser parte del guion de un filme romántico: actriz de cine conoce en una cita a ciegas al nieto de la reina Isabell II. La pareja se enamora y, solo año y medio después, oficializan su compromiso y proclaman su amor a los cuatro vientos. Pero entre ese primer encuentro hasta el anuncio de la boda sin duda han vivido muchos momentos especiales, que han quedado inmortalizados en los medios de todo el mundo y en el documental Cuando Harry conoció a Meghan, transmitido en Channel 4.

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Cita a ciegas en verano

Durante la entrevista que concedieron tras el anuncio oficial de su compromiso, revelaron cómo fue su primera cita. Se conocieron gracias a un amigo común. Se trataba de la primera toma de contacto que luego fructificaría en sucesivos encuentros, tal y como explicó el propio príncipe Harry. “Luego nos vimos una vez, y luego dos veces cuando ella regresó a Londres”, desveló al tiempo que confirmó que todo comenzó en el mes de julio de 2016. Meghan, por su parte, quiso aclarar que por aquel entonces no sabía mucho sobre Harry. “Lo único que le había preguntado a mi amigo cuando me dijo que nos quería presentar fue ‘¿es amable?’, porque si no, no iba a pasar nada. Así que fuimos y nos encontramos para tomar algo y enseguida nos preguntamos ‘¿qué vas a hacer mañana? Deberíamos salir otra vez’. Todo fue muy rápido”, añadió la exactriz.

A lo largo de esas primeras citas, descubrieron que tenían mucho en común, además de un sueño compartido que les unió desde el inicio: las ganas de cambiar el mundo. Poco les importaron los más de 5.700 kilómetros que les separaran. Los viajes entre Toronto -donde residía Meghan- y Londres -donde vivía Harry- eran cada vez más frecuentes. “Creo que en verdad tuvimos mucho tiempo para conectar y nunca pasamos más de dos semanas sin vernos, aunque obviamente estábamos teniendo una relación a distancia. Así es como hicimos que funcionara”, explicó el nieto de Isabel II durante la entrevista. Ciertamente y tal y como él mismo señaló, las estrellas parecían “alineadas. Todo fue simplemente perfecto”.

El inolvidable viaje a Botsuana

Tres o cuatro semanas después de aquellos primeros encuentros, ya a finales de julio, Meghan y Harry compartieron su primera escapada romántica juntos. El destino era de lo más especial para el hijo de Diana de Gales, quien meses después elegiría en este lugar el diamante central del anillo de compromiso que regaló a Meghan. “Pude convencerla de venir conmigo y nos encontramos en Botsuana. Acampamos bajo las estrellas… estuvo conmigo cinco días. Fue totalmente fantástico”, recordaba Harry durante su primera entrevista. Aquel viaje inolvidable les sirvió también para conocerse un poco mejor y descubrir que estaban hechos el uno para el otro.

Relación a distancia y primeros rumores

A lo largo del verano y de los meses posteriores, Harry y Meghan continuaron con su relación a distancia. Los incesantes viajes entre Toronto y Londres se sucedían y ambos se acostumbraron a las escapadas relámpago. Unas veces era la actriz la que cogía un vuelo rumbo a la capital británica y otras era el Príncipe quien hacía las maletas para volar hasta el lugar de residencia de su novia. Así, siguieron viéndose discretamente hasta que en el mes de octubre comenzaron a surgir los primeros rumores de la relación entre ambos. Los medios británicos y estadounidenses empezaron a hacerse eco de un posible idilio avalado por alguna que otra pequeña pista, como la pulsera que ambos lucían en sus muñecas.

El comunicado que confirmó la relación

Las especulaciones duraron poco. En noviembre, el Palacio de Kensington difundió un comunicado oficial en el que se refería a la exactriz como la “novia” del Príncipe y pedía respeto para ella. “Su novia, Meghan Markle, ha sido objeto de una ola de abusos y acoso. Algunos de ellos públicos”, señalaba el citado mensaje, en el que se recogía que Harry estaba “preocupado por la seguridad de la señorita Markle y profundamente decepcionado por no haber sido capaz de protegerla. No está bien que en los pocos meses de relación con ella, la señorita Markle deba ser objeto de esta tormenta mediática”. Las palabras de Harry, canalizadas a través del departamento de comunicación de Kensington, reconocían de manera oficial una relación de la que se venía hablando desde hacía semanas.

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Primera Navidad juntos

Llegó el mes de diciembre. La situación, atípica hasta el momento, comenzaba a normalizarse. Fue en esa época cuando The Sun publicó las primeras imágenes de ambos paseando por las calles de Londres después de asistir a una obra de teatro. Días después, y tras pasar el Día de Navidad con sus respectivas familias, Meghan y Harry hacían de nuevo las maletas, esta vez para disfrutar de su primer Fin de Año juntos. El destino elegido: un lugar recóndito de Noruega. Allí, en la ciudad de Tromsø, conocida por sus fiordos y sus espectaculares auroras boreales, disfrutaron de largos paseos por el lago Prestvannet así como de inolvidables excursiones para divisar las ballenas.

Jamaica, escenario de su primer acto social como pareja

Con la llegada del mes de febrero, salieron a la luz nuevas fotos de Meghan y Harry, esta vez cogidos de la mano. Uno de los mejores amigos del Príncipe se casaba y ambos acudieron como invitados a la boda, que se celebró en Jamaica, la misma isla que curiosamente había servido como escenario del primer enlace de Meghan con el productor Trevor Engleson, en el año 2011. Se alojaron en el exclusivo Round Hill Resort, una serie de cabañas de lujo construidas en los años 50 por las que pasaron también John F. y Jackie Kennedy en su luna de miel.

Un paso más hacia Kensington

En aquel momento, Meghan Markle ya estaba dispuesta a cambiar de vida por amor. Uno de los pasos más visibles fue poner fin a su blog de lifestyle, The Tig, que nos permitió conocerla mejor y en el que abordaba temas de viajes, moda, belleza y gastronomía. Un gesto de lo más significativo que constituía un paso más en su camino para convertirse en miembro de la familia Windsor.

La presentación oficial de la prometida de Harry llegó en el polo, antesala del Palacio y un evento al que tradicionalmente han acudido todas las novias reales de Reino Unido antes de pasar a formar parte de la Familia Real. Fue precisamente durante un partido de polo del Audi Polo Challenge en el que jugaba Harry cuando nos regalaron unas fotografías en las que dejaron ver su primer beso. Imágenes que valían más que mil palabras. Meghan había viajado a Londres para asistir a la boda de Pippa Middleton -hermana de la Duquesa de Cambridge- con James Matthews, en la que ya no hubo testimonio gráfico de la pareja. Meghan Markle era sin duda una de las grandes protagonistas del enlace, aunque no acudió a la ceremonia religiosa. Sí que estuvo presente en la fiesta posterior que se celebró en la casa de los Middleton, donde llegó con Harry, que la recogió personalmente.

Ya en verano, la pareja disfrutó de unas inolvidables y significativas vacaciones, de nuevo en África, uno de los continentes preferidos del hijo de Diana de Gales. Los espectaculares paisajes de Zambia y Zimbabue, entre los que se encontraban las cataratas Victoria, fueron testigos de su historia de amor, que por aquel entonces estaba ya más que consolidada.

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La entrevista que lo cambió todo

Meghan seguía dando pasos y lo hacía mostrando su personalidad única y diferenciada. Se atrevió entonces a conceder una entrevista en la que proclamaba su amor a los cuatro vientos, algo que hasta el momento nadie había hecho. Pero ella sí. Corría el mes de septiembre cuando la prometida de Harry rompió su silencio en Vanity Fair para hablar abiertamente de su amor. “Somos felices y estamos enamorados. Estuvimos saliendo de manera discreta durante seis meses antes de ser noticia y yo estuve trabajando todo el tiempo, lo único que ha cambiado es la percepción de la gente. No ha cambiado nada en mí. Soy la misma persona, mi relación no me define”, afirmó entonces en unas declaraciones sin precedentes en las que daba algunas pistas de los siguientes movimientos que iban a dar. “Estoy segura de que llegará un momento en el que tengamos que dar el paso y presentarnos, tener historias que contar, pero espero que la gente entienda que ese es nuestro momento. Es nuestro. Es parte de lo que lo hace especial, es solo nuestro. Pero somos felices. Personalmente, me encanta una buena historia de amor”.

Su primer evento oficial con fotos incluidas

Dicho y hecho. Pocos días después, llegaba su primer evento oficial. Ocurría en Toronto, la ciudad de residencia de Meghan. Los Juegos Invictus, creados por el príncipe Harry, sirvieron de escenario para su presentación conjunta, algo que recogió la prensa de todo el mundo. Aunque en un principio se sentaron por separado, posteriormente llegó la esperada imagen: Harry y Meghan, de la mano y de lo más sonrientes, encaminándose hacia una de las gradas. Las risas, las confidencias y las miradas llenas de complicidad se convirtieron en las grandes protagonistas del evento deportivo.

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El viaje del príncipe Harry a Canadá le dio, además, la oportunidad de conocer a su futura suegra, Doria Radlan, la madre de Meghan Markle. Los tres coincidieron durante las celebraciones de los Juegos Invictus, unas jornadas que dejaron ver uno de los besos más espontáneos de la pareja: el que el hijo del príncipe de Gales le dio a su prometida en la mejilla.

Cita con la Reina… y ¡se anuncia el compromiso!

A partir de ese momento, los acontecimientos que apuntaban a un inminente compromiso se sucedieron rápidamente. A mediados del mes de octubre, Meghan conoció a la reina de Inglaterra. Fue durante un encuentro celebrado en el Palacio de Buckingham, al que acudió junto a Harry en un vehículo con los cristales tintados. Habían quedado a las cinco de la tarde, la hora del té, y la pareja se dirigió muy puntual hasta el lugar de la cita. Isabel II había habilitado una de las estancias del primer piso y allí los tres compartieron té y confidencias durante una hora y en un ambiente informal. 

La siguiente pista llegó a mediados de noviembre. Una compañera de Meghan en la serie Suits se despedía públicamente de ella, lo que hizo pensar en que la novia de Harry estaba lista para cambiar de vida. “Ha sido un absoluto placer y un honor representarte durante las dos últimas temporadas Meghan Markle. Aunque he estado en Suits durante seis años, los dos últimos han sido memorables. Te deseo toda la felicidad del mundo, Bella”, reveló Nicky Bursic, actriz encargada de doblar a Meghan en algunas escenas. .

El esperado anuncio llegó por fin a finales del mes de noviembre. El príncipe Carlos de Inglaterra hacía público el compromiso oficial de su hijo con Meghan Markle. “Su Alteza Real el Príncipe de Gales está encantado de anunciar el compromiso del príncipe Harry con la señorita Meghan Markle. La boda tendrá lugar en la primavera de 2018. Más detalles sobre el día de la boda serán anunciados a su debido tiempo. Su Alteza Real y la Señorita Markle se comprometieron en Londres a principios de este mes. El Príncipe Harry ha informado a Su Majestad, la Reina, y a los otros miembros cercanos de su familia. El Príncipe Harry también ha recibido el consentimiento de los padres de la Señorita Markle. La pareja vivirá en Nottingham Cottage, en el Palacio de Kensington”, rezaba el comunicado oficial. Así, la actriz no sólo había dejado su trabajo, sino que también se había mudado hasta la residencia del príncipe Harry, en la cual han vivido desde entonces.

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Navidad con la Familia Real

Tras protagonizar su primer acto oficial como futuro miembro de la Familia Real Británica  en Nottingham, donde fue aclamada por los ciudadanos allí congregados, Meghan se preparó para pasar su primera Navidad con los Windsor. Nunca antes la reina Isabel II había invitado a una novia real a Sandringham. Las que lo habían hecho estaban ya casadas. De ahí que este gesto de la Reina tuviera tanto significado. Meghan había enamorado a Harry, pero también se había sabido ganar un hueco en el corazón de Isabel II. Esta, por su parte, no sólo había cumplido el deseo de su nieto al aceptar la relación, sino que había dado un paso más que no se produjo con otras mujeres de los Windsor. La exactriz acudió así al servicio religioso celebrado en la iglesia de St. Mary's Magdalene. Después, compartió con los Windsor el tradicional almuerzo de Navidad.

Meghan y Harry aprovecharon estas fechas tan entrañables para realizar las fotografías oficiales de su compromiso. Eligieron para ello al fotógrafo Alexi Lubomirski, que tomó las instantáneas en Frogmore House, una casa de campo del siglo XVII ubicada dentro del recinto del Castillo de Windsor que acogerá, el día del enlace, una recepción para cerca de 200 invitados organizada por el Príncipe de Gales, que ejercerá de perfecto anfitrión. Hace diez años, Frogmore House sirvió de escenario para la recepción nupcial de Peter y Autumn Philips, quienes se dieron el 'sí, quiero' en la capilla de St. George, al igual que harán Meghan y Harry.

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Primeros actos oficiales como prometidos

La pareja entraba poco después en el año de su vida, el de su enlace real. Además de centrarse en los preparativos de su boda, la prometida del Príncipe inició un tour por el Reino. Tenía que conocer el país de su prometido y así lo hizo, acompañada de Harry. Londres, Cardiff, Edimburgo, Belfast… han sido muchos los lugares en los que ambos han protagonizado actos oficiales. En todos ellos, Meghan ha podido conocer a los ciudadanos británicos, pero también ellos la han conocido y la han recibido con los brazos abiertos. Todos querían verla, abrazarla e incluso fotografiarse con ella. En cada uno de los lugares que ha visitado se ha dado un baño de masas y ha comprobado el amor con el que la ha acogido el pueblo británico. Gracias a su recorrido por los rincones del Reino, Meghan ha demostrado que su presencia suma en la Monarquía Británica, que nunca ha sido tan popular y querida. En paralelo con sus viajes por Reino Unido, la prometida de Harry ha superado con éxito otra prueba de fuego, la de protagonizar actos oficiales con otros miembros de la Familia Real, como los Duques de Cambridge, con el Príncipe de Gales e incluso con la Reina de Inglaterra. Ahora solo queda esperar al próximo 19 de mayo, fecha en la que se pondrá el broche de oro a un auténtico cuento de hadas.

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