La boda de Richard Gere y Alejandra Silva: Exclusiva Mundial

EXCLUSIVA MUNDIAL

'Nuestra historia de amor es el sueño más dulce, romántico y perfecto'

Su historia de amor bien podría convertirse en el guion de una de las románticas películas que convirtieron a Richard Gere en una estrella mundial… porque este es, sin duda, uno de los casos en los que la realidad supera a la ficción, y comienza en… Positano, año 2014. Alejandra Silva, joven, gallega, guapa, perteneciente a una importante familia y mamá de un niño, se ocupa de la gestión de un exclusivo hotel de propiedad familiar en esta bellísima localidad de la costa amalfitana. En una de tantas tardes de verano, apareció -como muchas estrellas antes- el galán de Hollywood para pasar allí unos días. Lo que nadie tenía previsto es que el universo tuviera prevista una conspiración… para que ocurriera la magia y diera la vuelta a sus vidas.

Solo fue necesario un cruce de miradas… y nada volvió a ser lo mismo en sus vidas. En ese instante, como una revelación, los dos sintieron el mismo escalofrío y tuvieron el mismo sentimiento: se conocían de muchas vidas antes. Cuentan, versiones apócrifas, que, a partir de ese momento, el galán de cine no paró de enviarle flores hasta que ella accedió a volver a verle. Ni los procesos de divorció en los que estaban inmersos -los dos dieron un vuelco a su vida-, ni los 6.000 kilómetros que los separaban -él, en Nueva York, y ella, en Madrid-, ni el hecho de que él fuera budista y ella católica, ni los treinta y tres años de edad que les separan… nada fue un obstáculo. Alejandra, educada en el Mater Salvatoris, se hizo budista, hizo las maletas por amor, se instaló en Nueva York y comenzó su vida al lado de Richard cuando solo ellos sabían que la boda estaba a punto de llegar.

A continuación, un fragmento de la entrevista que Alejandra Gere ha dado en exclusiva para HOLA!

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EN POSITANO… HACE CUATRO AÑOS

¿Nos podrías contar cómo comenzó vuestra historia de amor? ¿Cómo fue ese primer encuentro?

Fue en Positano, hace cuatro años. Nos presentó un amigo, nos miramos y ambos sentimos una conexión muy fuerte… No pudimos dejar de mirarnos en toda la noche y, desde entonces, no nos hemos separado...

Desde el primer momento, parece que teníais muy claro que vuestra relación era muy seria, porque disteis un vuelco a vuestras vidas…

De aquello va a hacer cuatro años, en julio… Nuestra decisión ha sido muy meditada por ambos, ya que, como tú bien has mencionado, dimos un vuelco a nuestras vidas.

Después de más de tres años de relación a distancia, hiciste las maletas para mudarte con él a Nueva York, pero nos comentabas antes que, en algún momento, barajasteis la opción de Madrid…

Sí, tuvimos ese debate durante seis meses… pero, al final, ganó Nueva York. ¡Seguro que será lo mejor!

¿Cómo os habéis adaptado tu niño y tú a esta nueva vida?

Estamos en ello… poco a poco. Los colegios aquí son muy buenos y el año viene comienza en uno, cerca de casa, que es maravilloso.

¿Cómo es tu vida en Nueva York?

La vida en el campo es el mejor regalo le puedes dar a tu hijo y a ti mismo. El relax y la tranquilidad que se respira es ¡inigualable!

¿Tomarás la costumbre americana de adoptar el apellido de tu marido? ¿Serás Alejandra Gere?

Sí, ¡ya lo soy!

NO FUE TAN RÁPIDO

¿Sentiste un poco de vértigo de cómo iba avanzando todo?

No fue tan rápido… Hemos tomado esta decisión después de cuatro años juntos, ¡pero todavía siento esas maravillosas mariposas!

También es llamativo que, recién salidos los dos de rupturas matrimoniales, con procesos de divorcio complicados, no hayáis tenido ningún miedo a la hora de volver a dar el paso de casaros... ¿Por qué tenéis claro que esta vez es la definitiva?

Sin duda, ¡¡¡esta vez es la definitiva!!!

Me imagino que hay un momento que supone un punto de inflexión en vuestra relación, en el que decidís que se acabó estar todo el día haciendo millas en los aviones y que queréis estar juntos…

Aunque manejábamos bien la distancia, luego vimos que era momento de tomar una decisión… ¡Intenté que fuera España! Pero, bueno, al final...

Lo que nos podemos imaginar que tuvo que ser totalmente de película es el momento en el que Richard te pide que te cases con él... ¿Cómo fue la petición?

La verdad es que es un momento bastante íntimo de los dos. Lo que sí te puedo decir es que me pidió matrimonio en el hotel más romántico en el que he estado, en Saint-Paul-de-Vence, el día de mi cumpleaños… ¡Me emociono solo de recordarlo!

Él forma parte de la historia del cine como uno de los galanes románticos por excelencia... Cuéntanos… ¿es el hombre romántico con el que casi todas las que hemos visto «Oficial y caballero» o «Pretty woman» habíamos soñado?

Todos los días. ¿Qué hay más romántico que un hombre que te compone canciones todos los días?

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