Marley, el cordero que piensa que es un perro y que debe tomar lecciones para ser oveja

Marley es un cordero que se siente perro, y ahora está bajo entrenamiento para actuar como oveja

Parece un poodle, actúa como un perro, pero Marley es una oveja. Este simpático cordero de seis meses de edad se ha robado el corazón de miles de personas porque se rehúsa a ser oveja, en vez de ello prefiere ser un perro y se comporta como tal. Incluso su mejor amiga es Jess, una labrador de 10 años con la que ha crecido y a quien acompaña a pasear atada con correa y junto a sus dueños. Pero, ¿cómo es que se acostumbró Marley a esta vida?

Marley oveja que se siente perroVER GALERÍA

A Ali Vaughan, una residente de Carlisle, en Reino Unido, siempre le han gustado los animales. Su vida se cuenta junto a los perros y patos que alguna vez tuvo de niña y, ahora como madre de familia, no es la excepción. En septiembre, Ali, su esposo e hijos se mudaron a una granja con tres acres de terreno y con tanto pasto alrededor, pensaron que sería lógico conseguir una oveja para mantenerlo podado. "Lo que no sabíamos es que tomaría bastante tiempo antes de que diera una mordida al pasto", dijo en tono de broma a Metro.  

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Gracias a un anuncio en Facebook, la familia Vaughan adoptó a Marley, una oveja macho, huérfano y de entonces un mes de vida. Al llegar a casa, Marley se enfermó y tuvo que recibir cuidados especiales de parte de la familia, éstos incluían alimentarlo con un biberón y dejarlo dormir dentro de casa en una cama para perro.

Mientras Marley se recuperaba poco a poco, pasó casi todo el tiempo acompañada de Jess. Con esa compañía canina, la oveja se acostumbró a comer de un tazón y jugar dentro de la casa en lugar de dormir en el granjero y alimentarse del pasto que seguía creciendo.

Marley la oveja que se siente perroVER GALERÍA

Marley, completamente recuperado y un poco más grande y pesado, estaba listo para dormir y vivir fuera de la casa, pero no le agradó mucho la idea. Él prefiere quedarse en su cama, porque no le gusta ni el frío ni la lluvia. Además de que es el mejor amigo de Jess y hacen todo juntos. "Cada vez que tratamos de sacarlo al jardín, pone mucha resistencia y por su peso no es una tarea fácil", contó Ali, quien debe ser muy cuidadosa con la puerta cuando logra sacarlo porque en cuanto puede, Marley se mete a la casa.

Entrenando a Marley para ser una oveja

La situación, aunque es conmovedora y arranca una que otra risa, no puede continuar así en el hogar de Ali, por ello es que consiguió otra oveja para que entrenara a Marley a comportarse como uno más de su especie. "Sabía que lo que necesitaba era la compañía de otra oveja y queremos que él sepa que es como ellas porque, después de todo, no está entrenado para estar dentro de casa.

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Fue así como llegó Bear a la granja, una oveja más grande que pronto se convirtió en el amigo de Marley. Bastó con una semana para que Marley y Bear se llevaran muy bien. Bear le ha enseñado cómo comer pasto y hacer más cosas de corderos. "Pero aún es 90% perro", agregó entre risas Ali, quien aseguró que pronto tendrá otra oveja.

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