Santiago Cañizares, la aventura de ser padre... de siete hijos

El exportero tiene tres hijos de su primer matrimonio y otros cuatro con Mayte García, con la que se casó en 2008

Se enfrentan a uno de sus momentos más difíciles muy unidos como familia, como siempre lo han estado. Para Santiago Cañizares y Mayte García lo primero es el bienestar de sus hijos y ahora luchan unidos, más que nunca, contra la enfermedad que sufre Santi, de cuatro años. Es uno de los pequeños de la casa, que llegó junto a sus dos hermanas para revolucionar la vida del matrimonio. Los trillizos, Martina, India y Santi, trajeron una gran alegría, pero también llegaron cargados de algunos cambios para la pareja, que se casó en julio de 2008 en Ibiza.

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Y es que en casa del entonces portero del Valencia había ya cuatro niños: Carlota, Lucas y Olivia, fruto del primer matrimonio del deportista, y Sofía, primera hija de la pareja. “Me ‘rechiflan’ los niños. Para mí lo más es ser mamá, y a los hijos de mi marido los quiero como si fueran míos. Desde chiquitita he soñado con formar una familia, y Dios me ha concedido un superfamilión, y entre todos haremos una piña, que es lo que he tenido yo con mis padres y mis hermanos” contaba Mayte en las páginas de la revista ¡HOLA! en 2012 cuando hablaba de su embarazo múltiple.

El deportista aseguró, también en ¡HOLA!, tras su nacimiento que enterarse de que venían tres bebés fue un impacto, pero que se habían organizado bien -la imagen corresponde al reportaje en el que el deportista y su mujer presentaron a sus niños (2013)-. “Cuando nos pronunciaron la palabra trillizos, fue un shock. No hemos necesitado tratamientos para tener hijos, entonces las posibilidades de trillizos eran mínimas, y nunca te crees que te va a pasar a ti. Y ahora aquí estamos, rodeados de biberones, chupetes y pañales. —Porque trillizos, más cuatro hijos, son palabras mayores. —Sí, pero como los niños han estado más de un mes en el hospital, Mayte se ha podido recuperar, y los peques han cogido muy buenas costumbres en cuanto a los horarios”. Aseguraba además que se plantaban con siete. “Hemos superado todas las expectativas y cumplido de forma generosa. Pero una vez que están aquí todos, bienvenidos sean”.

La llegada de tres bebés les obligó a hacer algunos cambios: una casa más grande y el coche. “El primer ‘daño colateral’ de la llegada de estos tres es que no teníamos espacio. Ya no cabíamos en nuestro piso. Así que hemos reformado un chalé que compré hace muchos años, cuando llegué a Valencia, y ahora al menos cabemos” contaba Cañizares. Aseguraba que para salir de casa había que hacerlo por partes. “Ahora, todo lo hacemos así: desayunar por partes, viajar por partes, dormir por partes…”. Además todos colaboraban en el día a día, incluso los niños. “Cuando estamos en casa los nueve, todos ayudan. Los mayores ya saben que tienen que organizarse sus necesidades: sus deberes, sus mochilas…”.

Mayte contaba que, pese a las dificultades, estaba encantada. “Imaginarme el día de mañana toda la mesa rodeada de mi familia, me da la vida. Somos una piña”. Pasado el tiempo, cuando ya los niños tenían un año y medio –fue entonces cuando les bautizaron-, Mayte hacía balance. “Al principio, pensábamos, sobre todo yo, que no íbamos a poder, pero vaya si hemos podido. Con paciencia y mucho amor se puede con todo. Los niños nos han unido aún más a Santi y a mí” aseguró.

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