Tras responder a una llamada de emergencia, dos policías terminan cocinando para un par de ancianos que se sentían solos

Alguien reportó que había escuchado “llantos y gritos” en un edificio, pero al arribar a la locación la policía solo encontró a un par de ancianos tristes: “A veces la soledad se disuelve en lágrimas”

Tras responder una llamada de emergencia, en la cual se reportó que se habían escuchado “llantos y gritos” proceder de un apartamento, agentes de la policía romana no encontraron ningún crimen, sino a dos tristes y solitarios ancianos. Jole, una mujer de 84 años de edad, y Michele, su esposo de 94, contaron a los agentes que no habían recibido ninguna visita en mucho tiempo. Normalmente interactúan con algunos vecinos, pero muchos de ellos se habían ido de la ciudad por ser verano.

Los agentes de la policía se conmovieron y narraron la historia en Facebook: “La vida no siempre es fácil, especialmente cuando se vacía la ciudad y los vecinos están de vacaciones, a veces la soledad se disuelve en lágrimas. A veces es como una tormenta de verano, de repente te abruma”. En un gran acto de bondad, los dos agentes que respondieron a la llamada consolaron a la pareja, que lleva casi 70 años de matrimonio, cocinandoles un sencillo plato de pasta y socializando con ellos.

Policías cocinan para una pareja de ancianos que se sentían solosVER GALERÍA

“Son dos almas solitarias que necesitan tranquilidad”, contó un policía, quienes no contaron detalles sobre la familia de los ancianos. “Jole y Michele se aman. Pero cuando la soledad es una carga para el corazón, puede suceder que pierden la esperanza. Puede ocurrir, como en esta ocasión, que su desesperación los hace gritar tan fuerte que alguien hasta llama a la policía”.

Muchos ancianos suelen vivir solos y desamparados, y no es la primera vez que algunos policías prestan su tiempo para ayudarlos. Hace poco dos agentes de la ciudad de Chicago ayudaron a una anciana que vivía sola y sin qué comer. Después de haberse perdido, los hombres acompañaron a la mujer a su casa, pero al entrar a su hogar se dieron cuenta que no tenía “casi nada que comer”, según reportó el departamento policiaco de Chicago.

Dos policías surten la alacena de una anciana que vive sola y desamparada

Sin pensarlo dos veces, ambos policías regresaron a su patrulla, condujeron al supermercado más cercano, y compraron suficiente comida para llenar la alacena y el refrigerador de la anciana, quien no fue identificada públicamente por cuestiones de privacidad.

“Los policías pagaron la comida de su propio bolsillo”, comentó el departamento de policías de Chicago, y la mujer “lo agradeció entre lágrimas y abrazos”. Antes de que los dos hombres fueran enviados a su siguiente trabajo, llamaron a la agencia de Servicios Sociales, misma que se encarga de atender los casos de ancianos desamparados.

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