Jennifer Lopez será toda una estrella, pero sí de sus hijos se trata, la cantante reacciona como cualquier madre. ‘La Diva del Bronx’ tiene 47 años y es la orgullosa mamá de dos pequeños: Emme y Max, producto de su fallido matrimonio con el boricua Marc Anthony. Aunque la vida de JLo está llena de compromisos de trabajo, siempre tiene espacio para sus hijos y procura compartir la mayor parte del tiempo con ellos.

VER GALERÍA La cantante trata de pasar los fines de semana con sus pequeños. Foto: Instagram JLo

La intérpreta de Booty  dejó claro una vez más que sus dos pequeños son su prioridad.  A través de su cuenta de Instagram compartió un collage realizado por uno de sus seguidores, en el cual aparecen dos fotografías con sus hijos y los agradecimientos de su libro True Love, publicado en 2014. "Este libro está dedicado a mis hijos Max y Emme, que me han salvado. Tengo que dar las gracias a mis dos bebés por ser la luz que ilumina mi vida, la razón de todo lo que hago en mi día a día, y por ser exactamente quienes son. Mamá los quiere mucho".

VER GALERÍA Esta fue la publicación de Instagram que conmovió a Jenni. Foto: Instagram Jennifer Lopez

A pesar de que los niños ya tienen ocho años de edad, Jenny se sigue refiriendo a ellos como sus ‘bebés’ y en cada oportunidad que tiene, los llama tiernamente como sus ‘coconuts’ (en español, cocos). Divertida, la también actriz contó a Access Holywood cómo se originó el curioso apodo: “Les llamo así desde que nacieron… Algunos bebés nacen con un pelo perfecto, pero los míos no. La mayoría de niños nacen con el pelo lleno de calvas y se parecen un poco a un coco. Así que les empecé a llamar ‘cocos’ de pequeños y al final se ha mantenido a lo largo del tiempo”.

VER GALERÍA Esta fotografía es del cumpleaños de sus pequeños, celebrado el pasado 22 de febrero. Foto: Instagram JLo

JLo habló del tema en el programa de televisión Late Night with Seth Rogen, "Celebramos (su octavo) cumpleaños en Disneylandia a petición de ellos, y tengo que decir que fue un aniversario muy duro para mí, porque me di cuenta, y me emociono cada vez que lo pienso, que ya no son unos bebés. ¿Sabes a lo que me refiero? El caso es que dejaron de ser bebés mucho antes, pero bueno, conseguí contenerme y no lloré hasta que se fueron a dormir”. 

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